martes, 11 de diciembre de 2018

Mushoku Tensei 41

Capítulo 41 - Apacible Estancia en el Pueblo Dordia - 1ª Parte


1ª Parte


A mi salida de prisión, pude comprobar que caía una fuerte lluvia, por lo que probablemente pude suponer que ya había comenzado la época de lluvias.

Por lo que he oído, va a llover sin parar durante 3 meses, hasta el punto de que el suelo se inundará y será imposible desplazarse a pie o carruaje, siendo este, el motivo por el que los habitantes del Gran Bosque viven en las copas de los árboles.

Además, según me han ido contando, los secuestros que ocurrieron de los jóvenes de la aldea feral fue un tanto especial; se trató de un secuestro a gran escala planeada por una organización criminal que tenía la intención de llevarse a la Bestia Santa, el guardián de los Dordia.

No tengo ni idea del motivo de querer secuestrarla... Aunque por lo visto, Bestia Santa es un animal especial que varias personas querrían tener en sus manos.

En circunstancias normales, habría sido imposible llevarse con éxito a la Bestia Santa, porque aunque hubieran conseguido secuestrarlo, el olfato de los guerreros ferales está muy desarrollado y son capaces de seguir el rastro para recuperarlo. Para solventar este problema, la organización criminal planeó el secuestro aprovechando el comienzo de la temporada de lluvia, aprovechando su duración de 3 meses, con la cantidad de movimiento de aventureros por todas las ciudades, complicando el rastro a los guerreros.

Por otro lado, los barcos se quedan en puerto durante toda la época de lluvias, consiguiendo de esa forma, que, si consigues llevarte a la Bestia Santa justo antes de que comience a llover y la trasladas al continente demoniaco, los guerreros, por buenos rastreadores que sean, puedan zarpar en tu persecución, teniendo 3 meses de ventaja en tu huida.

No obstante, la raza feral tenía esto en cuenta, y se encargaron de dar claras órdenes a los niños y a la Bestia Santa de no salir fuera de la aldea cuando se acercaba la época de lluvias.

Pero los secuestradores fueron un paso más allá; contrataron a los mercenarios locales y esperaron un momento concreto en el que atacaron todas las aldeas al mismo tiempo, dividiendo la atención de los guerreros ferales y consiguiendo secuestrar niños de todas ellas.

El pánico se apoderó de los guerreros, que hasta ese momento habían estado tranquilos por el bajo número de ataques sufridos ese año, para que de golpe los ataques se intensificaran. Pero la aldea Dordia, lugar en el que residía la Bestia Santa, no había sido atacada todavía; sus guerreros recibieron solicitudes de apoyo para ir en busca de los niños secuestrados y muchos de ellos fueron a defender aldeas circundantes. Cuando esto ocurrió, y tras reducir la seguridad en Dordia, los contrabandistas atacaron la aldea con guerreros experimentados consiguiendo llevarse con ellos a la nieta del líder de la aldea junto a la Bestia Santa.

Pequeñas escaramuzas en varias aldeas distintas al mismo tiempo, para después atacar el objetivo principal con el grueso de sus fuerzas, por no hablar de que se realizó de forma controlada y a una velocidad estrepitosa...

Los ataques organizados, el secuestro de niños, el secuestro de la nieta del líder, el secuestro de la Bestia Santa, todo al mismo tiempo... Por hábiles que fueran los guerreros ferales, eran incapaces de cubrir todos los frentes. En esa situación, Gyges y Gustav, prefirieron abandonar temporalmente a los niños y decidieron organizar la defensa de las aldeas, tras lo que fueron a seguir el rastro de los secuestradores de la Bestia Santa, así de importante es para los aldeanos.

Los contrabandistas tenían la intención de que el tiempo que había entre el secuestro de la Bestia Santa y su transporte en barco al continente demoniaco fuera de menos de 2 días. Es más, el hecho de que encontraran la guarida de los secuestradores fue cuestión de suerte, ya que los atrajo el fuerte olor a sangre y la inmensa hoguera que nosotros realizamos, sin los cuales no hubieran encontrado el edificio a tiempo.

Vamos... que fue gracias a nosotros. Pero bueno, lo que no entiendo es por qué encerraron a la Bestia Santa en el mismo edificio que Ruijerd... es como meter 2 bolsas llenas de nitroglicerina y esperar que no pase nada. Aunque claro, fue una operación planificada aunque a gran escala y un poco apresurada, es normal que surjan problemas aquí y allá; es posible que no se esperaban tener a un Supard en el almacen al mismo tiempo que la Bestia Santa, si no, hubieran preparado algo para defenderse en caso de que Ruijerd escapara o fuera liberado. Aunque bueno, hasta aquí más o menos lo entiendo, pero... ¿qué hicieron para dejarme abandonado durante 1 semana?

Continuando su historia, Ruijerd estaba muy enfadado con las acciones de los contrabandistas, llegando a sugerir atacar el barco que tenían listo para partir, el cuál fue difícil o imposible de descubrir ya que los contrabandistas habían preparado formas de ocultarlo del olfato de la raza feral; al hablarlo con Gustav, y ponerse de acuerdo, actuaron en consecuencia.

Eris por su parte, también participó en el ataque, como escolta de los niños secuestrados.

Mira esa sonrisa en su rostro mientras me lo dice orgullosa, seguro que su sangre Greyrat está influyendo en su actitud...

Bueno, en definitiva, el ataque fue un éxito; consiguieron descubrir el barco en el que pretendían transportar a los niños y todos los contrabandistas encontraron un final trágico o fueron capturados. Una hilera de niños fueron saliendo del barco uno tras otro, por lo que me cuentan, unos 50 niños fueron secuestrados.

Todo concluyó con que los niños fueron rescatados y la historia termina aquí, felizmente, vivieron felices y comieron perdices.................. pues no.

Los oficiales que trabajan en el embarcadero de Puerto Santo vieron como se había realizado un ataque a uno de los barcos que iban a zarpar justo antes de la época de lluvias, lo que llevó a discusiones entre Gustav, Gyges y los oficiales.

No habría habido mucho problema en general, porque tanto los secuestros como la venta de secuestrados como esclavos están prohibidos en Milis como en el Gran Bosque. El problema vino, porque los oficiales del embarcadero no se esperaban el ataque, si hubieran sido avisados de antemano no habría habido tanto revuelo; pero como el barco estaba a punto de zarpar no hubo tiempo de dar el aviso por parte de los guerreros ferales.

Por si fuera poco, los niños que transportaban en el barco eran 50... no hablamos de 5 o 10 niños secuestrados, sino de 50 niños secuestrados de diferentes aldeas por todo el Gran Bosque, era imposible que nadie en Puerto Santo tuviera constancia de lo ocurrido; lo que llevó a descubrir que oficiales del puerto habían aceptado sobornos de los contrabandistas para hacer la vista gorda, lo que conllevaba una violación del acuerdo entre el Imperio Sagrado Milis y los habitantes del Gran Bosque.

Si no se hacía nada, las relaciones entre ellos podrían ponerse peliagudas, pudiendo llegar hasta una posible guerra entre ellos, es una opción barajada durante la discusión entre las partes. Al final, el bando de Milis obligó a los oficiales de Puerto Santo a aceptar su culpa, añadiendo además una compensación monetaria considerable a la raza feral.

En definitiva, las negociaciones junto al regreso de los niños a sus distintos padres duraron 1 semana, lo que llevó a que me dejaran encerrado todo este tiempo.

Bueno... imagino que no había otro remedio... es más, me alegro de que consiguieran solucionar todo eso en solo una semana. Aunque... tú sabes... todos en la raza feral agradecen enormemente la ayuda de Ruijerd, Eris está rodeada de niños de la raza feral y su alegría es clara. Mientras que yo me dediqué a pasar 1 semana en prisión con la compañía de un hombre con cara de mono, mientras experimentaba una libertad total... No sé, no soy capaz de aceptar esta diferencia... es más, no entiendo por qué no me sacaron de la prisión mientras sucedía todo eso, me hubiera conformado con eso.


2ª Parte


Mi enfado era claro, y Gyges me pidió disculpas.


"Siento muchísimo lo ocurrido."


Presencié la versión de la raza feral para pedir disculpas, el equivalente al dogeza[67]; Gyges estaba sentado frente a mí mientras me mostraba su barriga.

Al principio pensé que se estaba burlando de mí, porque lo que estaba haciendo era enseñarme la panza, pero notaba el tono de desesperación de Gyges en su forma de hablar y disculparse. Contándome que no se podía imaginar que había cogido a la persona que acababa de salvar a su hija, y que liberó a la Bestia Santa, que lo había tirado en prisión, desnudo y que había mandado echarle agua helada encima.

Aunque se olvida de que durante todo el evento se olvidó de mí, y se dedicó a otros asuntos; no sé, soy incapaz de perdonarle eso. Me dijeron que si no aceptaba sus disculpas podía tomar su cabeza. Aunque también me pidieron que al menos perdonara a la guarda de la celda, ya que lo que hizo fue cumplir órdenes; que se iba a casar después de la época de lluvias y que evitara cualquier castigo que pudiera humillarla de alguna forma. Pero que si aun así decidía solicitar un castigo para ella, lo harían aunque nunca me lo perdonarían.

Siendo claro, me han puesto en una situación incómoda... verte postrarte de esa forma invertida tan extraña no calma mi enfado, por no hablar de que ver tu vientre esculpido en músculos me hace sentir celos... no sé, si lo hiciera la guarda de mi celda....... no... mejor me olvido de eso.


"Todo ha sido un malentendido. Bueno, no estoy molesto por ello."


La magnanidad es necesaria en esta situación por Ruijerd Supardia. Entre ese comentario de Ruijerd y que es cierto que no soy un niño, es necesario demostrar que soy misericodioso. No me queda otra, porque los malos fueron los contrabandistas, y fueron exterminados, final feliz; no fui el único que sufrió su injusticia, los Dordia también, dejémoslo así, no hay más que decir. Además, mi vida en prisión fue más o menos interesante y divertida; la comida estaba deliciosa y Gisu me hizo compañía, por no hablar de que la guarda era muy sexy.


"Su actitud es muy generosa de su parte, en mi nombre y el de todos mis aldeanos, se lo agradezco de corazón."


Al escuchar mi respuesta, el anciano guerrero, que se llamaba Gustav, me dijo eso aunque me pareció algo arrogante.

No veo mal la disculpa, pero no sé, Gyges, ¿no deberías disculparte tú específicamente? Porque la mayoría del tiempo fuiste tú quien diste las órdenes sobre mi encarcelamiento y trato, ¿me equivoco? Bueno, imagino que es suficiente, prefiero no tener que ver al viejo Gustav postrándose, sigo prefiriendo ver a la guarda...

Ruijerd también se acercó a mí.


"Creo que yo también debería disculparme."

"No, no te preocupes Ruijerd-san."

"¿Seguro? ¿Aunque fuera también culpa mía?"

"Ruijerd-san, pasó porque te estuviste esforzando toda esta semana."


Al final, los habitantes de la raza feral aceptaron a Ruijerd; por lo visto, tanto Gustav como Gyges sabían que era un Supard. La cosa es, que no sé exactamente qué opinión tienen los de la raza feral por los Supard; pero bueno, al menos tienen a Ruijerd como el héroe que rescató a los niños.

Yo tuve que esperar, mientras Ruijerd aumentaba su fama, así que el resultado es el correcto. Aunque el proceso no haya sido el que más me atrayera, el resultado fue favorable, por lo que no puedo quejarme al respecto.

Pero mientras pensaba eso...


"Hmpf."

"¡Gof!"


Eris se adelantó y le dio una patada en el estómago a Gyges, tras lo que...


"Concede la protección del agua en cuya lugar te solicito, dejando el brillo cristalino correr en él, 『AQUA-ORBIS』"


Aprovechando lo desprotegido y desprevenido que se encontraba Gyges, le lanzó una Bala de Agua a Gyges, dejando a todos a su alrededor completamente estupefactos. Tras los hechos, puso su pose característica y dijo con una fuerte voz.


"¡Ahora estamos en paz!"


Esa es mi Eris.


3ª Parte


Nos encontramos en la casa de Gustav. Como el resto, es una casa construida en la copa de un árbol, aunque a diferencia de las demás, es la más grande de la aldea; una vivienda de 3 plantas.

Dudaba de si se caería o no cuando hubiera algún terremoto, pero no se cae ni con varios adultos correteando por ella.

La familia de Gustav son los de Dordia y su patriarca es Gustav; mientras que Gyges es el líder de los guerreros. La chica que salvé de los contrabandistas es la segunda hija de Gyges, Minitona; porque por lo visto, su primogénita, Riniana, se encuentra estudiando en el extranjero.

Entre los niños que rescatamos, se encontraba también la hija del clan a'Dordia, en este caso, la segunda hija del patriarca de los a'Dordia, Tersena. Es la chica con orejas de perra y tetas enormes que encontré en el cuarto con los demás. La idea inicial era llevarla de vuelta a la aldea a'Dordia, pero la época de lluvia empezó, por lo que se prefirió dejarla en esta aldea durante los 3 meses que durase.

Por cierto, cabe señalar que dentro de la raza feral, los que tienen sangre de Dordia tienen un precio elevado sobretodo cuando son vendidos a nobles de cierto pais. Concretamente, los chicos de esta raza tienen un alto valor puesto que se pueden entrenar sin dificultad para combatir.

¿Nobles de cierto pais..? ¿Por qué será que creo saber a quienes se refiere?


"¡Los nobles de Asura no pueden permitir que se permita algo semejante!"


¡Maldita sea, Eris! ¡Lo dices como no tuviera que ver contigo! ¡Lo más seguro es que personas con apellido de ratas sean los culpables de eso!

Mientras estuve viviendo en el palacete de Sauros nunca escuché nada sobre eso, pero es más que probable que muchos de los criados fueran llevados tras acabar como esclavos; aun contando con que Sauros en general es buena gente, es más que probable que sea la excepción que confirma la regla.

Pero mejor me cayo, vaya a ser que...

Mientras andaba en mis pensamientos, Eris recordó algo y enseñó el anillo que llevaba puesto.


"Ahora que caigo, ¿conocéis a Ghyslaine? Fue quien me regaló este anillo."


Eris no sabe hablar en el idioma del Dios Feral, por lo que lo dijo en idioma humano. En esta sala, los únicos que entienden ese idioma a parte de Eris somos Ruijerd, Gustav, Gyges y yo.


"¿Ghyslaine...?"


Entonces Gyges puso cara de descontento.


"¿Todavía... está esa con vida?"

"¿Eh?"


La voz de Gyges tenía un deje como asqueado al hablar de Ghyslaine, casi como si fuera a vomitar por tener que nombrarla. Y tras su pregunta, añadió una simple frase que explicaba su reacción.


"Esa persona es una vergüenza para nuestra familia."


Tras eso, Gyges se puso a criticar a Ghyslaine, hablando en idioma humano, para que Eris le pudiera entender.

Comenzó a decirnos la actitud inapropiada y lo deshonroso que le parece que sea su hermana pequeña, así como otros detalles. Durante su charla, el tono que utilizó Gyges fue un tono indiferente al hablar de ella; y debido a que Ghyslaine es alguien que salvó mi vida en más de una ocasión, es algo que no soporto escuchar.

Dices que hizo algunas cosas inadecuadas mientras vivía en esta aldea, pero todo lo que me estás contando es de cuando era una niña. La Ghyslaine que conozco es una persona algo torpe que se esfuerza en lo que quiere; ese tipo de persona que lo da todo y le pone empeño en lo que hace. Es mi respetable maestra de espada y una de mis alumnas en magia de quien soy capaz de hasta presumir. Por eso mismo, no sé cómo decirlo... pero para, por favor.


"Y ese anillo... es algo que pataleó y discutió enormemente para que nuestra madre se lo diera, pero veo que no lo valoró demasiado. Después de todo, simplemente es una idiota que solo sabía romper cosas."

"Deb--"

"¡Cállate! ¡¿Qué sabes tú de Ghyslaine?!"

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Interrumpiéndome, Eris se puso a gritarle con todas sus fuerzas; era un volumen tan elevado que pensé que se estaba haciendo daño en la garganta. Sin embargo, el resto de los de Dordia que se encontraban en la habitación, se enfadaron al verla, ya que los únicos que comprendían a Eris eran Gustav y Gyges, los demás simplemente vieron que Eris se puso a gritar y no sabían bien como tomárselo o actuar.

Pensé que Eris pasaría a las manos o algo similar; pero lo único que hizo, fue ponerse a llorar con una cara llena de rabia. Sus puños temblaban de lo apretados que los tenía por la ira, pero no se lanzó contra él.


"¡Ghyslaine es mi maestra y la persona a la que más respeto en el mundo!"


Eso es algo que sé... la relación entre Eris y Ghyslaine es más que conocida por todos en el palacete, también sé que es la persona en la que más confía Eris, muchísimo más que en mí.


"¡Ghyslaine es asombrosa y fantástica! ¡Siempre que necesito ayuda, no tarda ni un segundo en venir en mi ayuda! ¡Ni un segundo, ¿entiendes?! ¡Además que es la persona más fuerte que conozco!"


Eris se puso a soltar una retaila de palabras que empezaban a volverse inconexas, pero entre gritos y con su tono amargo, aunque te costara comprender lo que quería decir, entendías lo que intentaba trasmitir.

O al menos, dijo todo lo que yo quería decir.


"Ghyslaine es... hic... sniff... Decir algo... como eso... hic..."


Eris siguió intentando explicar lo especial que era Ghyslaine mientras sus lágrimas no dejaron de caer, haciendo un esfuerzo enorme por no pegar a Gyges.

Bien hecho, no debes pegarle; porque en esta aldea le guardan rencor a Ghyslaine por ser violenta, siempre haciendo lo que le venía en gana y pegándole a los demás. Si fueras a pegarle ahora a Gyges, le estarías dando la razón; o se pensaría que Ghyslaine y tú sois iguales.

Viendo a Eris, Gyges entró en pánico.


"No pero.. No puede ser que respetes a.... ¿Ghyslaine? ¿Cómo va a ser eso posible?"


Tras ver la reacción de Eris, y después la de Ghyslaine, mi enfadó desapareció.


"Probablemente debamos dejar de hablar de esto."


Hice esta propuesta tras abrazar a Eris, intentando calmarla; en respuesta, Eris me miró como si no pudiera creer lo que había dicho.


"¿Por qué dices eso, Ludeus? ¿Tú también odiabas a Ghyslaine?"

"No es eso, a mí también me gusta, como a ti. Pero la Ghyslaine que conocemos nosotros y la Ghyslaine que conocen ellos son 2 personas distintas con el mismo nombre."


Mientras decía esto, le lancé una mirada a Gyges, que todavía parecía confundido por lo ocurrido.

Hasta él cambiaría de opinión si volviera a cruzarse con Ghyslaine. Porque la gente cambia con el tiempo, es algo que sé muy bien, doy fe de ello.

A Eris le costaba aceptar mi propuesta, pero el ímpetu y la rabia anteriores desaparecieron en gran medida.


"Soy incapaz de creerlo, ¿Ghyslaine de verdad se convirtió en alguien tan respetable?"

"Al menos, yo la respeto."


Después de decir esto Gyes se perdió en sus pensamientos.

Bueno, después de oír su historia, puedo imaginar que pasaron muchas cosas entre ellas, algunas que seguramente fueran imperdonables para Gyges. Las relaciones familiares pueden ser difíciles y más si son parientes directos; hay cosas que jamás podrían perdonarse.


"Si hablamos de personas distintas, ¿podrías disculparte por lo que dijiste de ella?"

"Lamento haberme puesto así..."


El ambiente se puso algo tenso.

Durante este año ya ni me acordaba, pero claro.. Ghyslaine... Ghyslaine acabó siendo teletransportada también. Me pregunto qué estará haciendo y dónde, aunque conociéndola, seguro que nos está buscando a Eris y a mí... me duele no haber podido reunir información en Puerto Santo.



4ª Parte

Llevamos una semana en la aldea y la lluvia no ha parado de caer ni un solo momento.

Nos han ofrecido una de las casas vacías de la aldea para alojarnos. Entre otros motivos, es porque nos tienen como los héroes del Gran Bosque que rescatamos a Bestia Santa y a los niños de los aldeanos, por lo que, aunque no hagamos nada por la aldea, nos dan de comer. No me parece correcto, sino que siento que nos estamos aprovechando de su buena voluntad.

Dando un paseo por la aldea, pude observar la gran cantidad de agua y el fuerte caudal que corría por la parte inferior de los árboles. En uno momento dado, uno de los niños que iba paseando por los puentes colgantes tropezó y se precipitó al vació en dirección a ese caudal; por suerte, estaba cerca y pude rescatarle con magia, se sorprendieron al verlo pero me lo agradecieron enormemente.

Viendo lo peligroso de la situación, pensé en usar magia para alejar las nubes, aunque decidí que era mejor no hacerlo. Todavía recuerdo las palabras de Roxy: No es buena idea alterar demasiado el clima; es posible que si parara la lluvia forzadamente, algún tipo de cataclismo podría ocurrir en el Gran Bosque, como sequía, o hasta quizás un huracan...

Estoy impaciente de que acabe esta lluvia de una vez para dirigirnos al siguiente pueblo, pero... bah, acabará en unos 3 meses, con aguantarse hasta entonces será suficiente.



5ª Parte

Debido a la lluvia torrencial, decidí dar un paseo por la aldea para pasar el tiempo.

Pero aunque fuera una aldea, no tenía ni armero, ni tienda de objetos ni nada similar a una posada; sino que todo eran casas de particulares, almacenes de comida y puestos de vigilancia. Aunque debido a que estaba construida en las copas de los árboles, el diseño era tridimensional, haciéndola muy interesante y entretenida aunque simplemente la recorrieras a pie.

Hubo una sección de la aldea en la que no me permitieron pasar, por lo que me dijeron, era una zona especialmente importante para los aldeanos, y yo, claramente, no tengo intención de faltarles al respeto adentrándome, es como no quitarte los zapatos en una casa cuyo dueño te lo pide.

Pero mientras estaba atravesando un puente que cruzaba entre niveles, cuya estructura me recordó a las escaleras en las que puedes quedarte mirando desde abajo para ver por debajo de la falda de las chicas que pasaran por ellas.

Me pregunto si pasará alguna...

Pero justamente en ese momento, al que vi fue a Gisu.


"Anda, novato, ¿ya te dejaron salir?"


Cuando le llame y vio que se trataba de mí, Gisu puso una cara de felicidad y me saludó.


"vaya, aunque me dijeron que no volviera a hacerlo, menuda broma, como si no fuera a seguir haciéndolo..."

"¡¡Policia!! ¡¡El criminal que habéis dejado libre todavía no ha aprendido la lección!!"

"¡Eh! ¡No te pongas así! ¡Detente, que no puedo huir mientras estemos en la época de lluvias!"


Imagino que no volverá a hacerlo durante la época de lluvias, pero vamos, este tipo seguro que vuelve a hacerlo... lo suyo no tiene remedio.


"Ah, casi se me olvidaba, toma, tu chaleco."

"¿A que viene ahora que seas tan educado conmigo? ¿No te dije que no fueras así? Quédatelo, anda."

"¿Seguro?"

"Claro, sigue haciendo frío en esta época."


Aunque bueno, no parece una mala persona, es más, su actitud despreocupada y amistosa me recuerda a Paul........ me pregunto cómo le estará yendo a Paul...



6ª Parte

Han pasado ya 2 semanas desde que me liberaron, y la lluvia sigue sin mostrar signos de que vaya a parar.

En este timpo, llegó a mis oídos que los de Dordia poseen una magia característica y secreta; se trata de una especie de aullido potente que lanzan contra sus enemigos, y consiguen incorporarle mágicamente algún efecto o sonido especial que los paraliza a base de desesquilibrarlos físicamente. O al menos, eso fue lo que entendí cuando Gyges la usó conmigo.

Por lo que pude deducir, es una magia cuyo elemento podría considerarse sonido.

Sintiendo curiosidad, decidí pedirle a Gustav que me enseñara a usarla, y accedió encantado. Hizo varias demostraciones delante mía, para que intentara imitarle; aunque no me fue excesivamente bien... es como si te hiciera falta poseer cuerdas vocales parecidas a las de los de Dordia para poder imitar el efecto.

Seguramente sea por eso o algo similar... si así fuera, no podría imitar los hechizos específicos de ciertas razas por limitaciones parecidas.

No obstante, comprendí la base del hechizoa, una combinación de voz con poder mágico, por lo que tras intentarlo varias veces conseguí una versión propia aunque para nada tan poderosa. Básicamente, lo único que conseguía era sorprender durante un instante al oponente paralizándole por algo menos de un segundo; hecho que no me parecía demasiado util.

Por cierto, he de destacar que cuando Gustav me vio conjurando en silencio, se sorprendió muchísimo.


"¿Eso es lo que enseñan en las escuelas de magia estos días?"

"No, simplemente tuve la suerte de que mi maestra fuera excelente."


Y sin ninguna razón en especial decidí darle crédito a Roxy.


"Ohh, ¿y dónde aprendió tu maestra a hacer magia de esa forma?"

"Puede que tenga que ver con que es de la raza Migurd, de la región de Biegoya del continente demoniaco... pero creo que lo que sabe de magia... imagino que lo aprendió de la universidad de Magia de Ranoa. Es un lugar al que me gustaría asistir más adelante, si fuera posible."

"Hoo... con todo lo que eres capaz y sigues aspirando a más... tu actitud es digna de admiración."


Sus elogios me animaron enormemente.



7ª Parte

Llevamos ya 1 mes aquí.

Pasado este tiempo, comenzaron a aparecer monstruos por toda la aldea. Uno de los monstruos tenía forma de insecto, me recordaba a los bichitos estos de patas largas que van caminando por el agua, creo que se llamaban zancudos... La cosa es que uno de esos monstruos iba sobre el agua que había inundado el suelo y de un saltó llegó a la aldea y se puso a atacarla. Otro de los monstruos que atacaron la aldea era una serpiente acuática que llegó a la aldea escalando por los árboles.

Sus pieles parecían valiosas, o al menos eso me pareció recordar de cuando me informé de la época de lluvia.

Los guerreros de la aldea son los encargados de la protección; pero por lo que pude ver, parece que el olfato y el aullido mágico, los orgullos de la raza feral, pierden efectividad en medio de esta lluvia. Prueba de ello es, que los monstruos consiguieron evitar a los guardias y llegar al centro de la aldea.

Mientras daba un paseo por la aldea junto a Eris, vimos como un monstruo con forma de camaleón atrapaba a uno de los niños, a pocos metros de nosotros. No tardé en deshacerme del cameleón con una bala rocosa.

Eso estuvo cerca...

El joven, de una forma adorable, agitaba su cola mientras me daba las gracias; viendo esto, la respiración de Eris se agitó... yo, presa del pánico por lo que podría suceder, reaccioné acariciándole el culo a Eris, lo que la hizo detenerse.

Eso también estuvo cerca.... aunque el que corre peligro soy yo.


Le conté a Ruijerd lo ocurrido y frunció el ceño. Es normal, no es capaz de desentenderse de una situación en la que los niños están en peligro. Pero cuando le comenté que podríamos ayudarles, me respondió de la siguiente forma.


"Como guerreros de esta aldea, son los encargados de proteger a los aldeanos, su orgullo está en juego."


Supuestamente se resume en esto, como son los guerreros de la aldea, ellos la protegen; dejar que alguien ajeno a los de Dordia participen es casi como una ofensa. O al menos eso entendí de la explicación de Ruijerd, aunque yo no comprendía esa actitud, y menos después de lo ocurrido.


"¿Ese orgullo es más importante que la seguridad de los niños y habitantes?"


Después de decirle eso, Ruijerd lo pensó unos segundos y luego fue a hablar con Gyges.


"Oh, ¿quieres ayudarnos, Ruijerd-dono?"


Gyges no le dio más vueltas y aceptó encantado nuestro ofrecimiento. Imagino que su opinión sobre Ruijerd es alta; pensándolo, es cierto que Gyges también participó en el rescate de los niños en el barco junto a Ruijerd.

Como líder de los guerreros, nos ofreció una recompensa por ayudarles; siendo nuestra misión proteger el interior de la aldea.

Nuestro plan era que Ruijerd los encuentra y yo los mato; tras eso recolectamos el cadáver, obtenemos todos los materiales que puedan ser de utilidad y se los vendemos a Gyges por un buen precio. Ambos bandos ganamos de esa forma.

Al principio, como dijo Ruijerd, los guerreros de la aldea no nos miraban con buenos ojos, pero al ver como exterminábamos los monstruos sin dejar que se colase ni uno, comprendieron que en esta época de lluvias no habría víctimas, por lo que poco a poco fueron aceptándonos.


"Siempre pensé que los guerreros ferales serían más orgullosos... mira que dejarle la defensa de sus compatriotas a personas de otras razas, quién lo diría..."


Por algún motivo, la situación molestó a Ruijder. Por lo que dice, las razas ferales eran distintas siglos atrás a como son ahora.



8ª Parte

Llevamos ya mes y medio en la aldea Dordia y da la sensación de que la lluvia ya no cae con tanta fuerza; aunque seguramente sea solo mi imaginación.

La relación entre Eris, Tona y Tersena mejora cada día; ya que están en una edad en la que aun sin poderse comunicar con palabras, pueden llevarse bien.

Aun con las fuertes lluvias que azotan el exterior de la aldea, se han buscado formas de pasar el rato juntas. Sentía curiosidad por lo que estarían haciendo, y por lo que he podido ver, Eris les está enseñando el idioma humano.

¡¡Eris, enseñando, a otros, un idioma!! No me lo puedo creer...

Pero aunque yo tenga experiencia como profesor, no quiero entrometerme y destruir la imagen que se estaba creando nuestra pequeña Eris; después de todo, soy una persona que sabe comprender la situación. Lo que sí hago es simplemente esconderme cerca y observar la situación.

Después de todo, Eris hasta la fecha, nunca ha tenido amigas de su edad; por este motivo, me sentí orgullo de ver a Eris divirtiéndose de esa manera con sus amigas.

Yo por mi parte, disfruto únicamente viéndolas llevarse bien, así como de disfrutar de ese cabello carmesí, esas orejas de gato y esas orejas de perro.

Aunque... una cosa, Eris... no creo que sea buena idea pegarte tanto a esas personas y rozarte tanto con ellas. Esos descuidos se podrían malinterpretar como algo más oscuro... Si no, mira, ¿ves como se acerca Gyges? ¿Qué crees que se pensaría un padre que ve a alguien abrazando a su hija mientras la nariz se le ensancha de esa forma[70]?


"Hmmm, Eris-dono, gracias por llevarte tan bien con mi hija."


¿Eh? ¿Cómo? ¿Y esa actitud tan distinta de cuando habla conmigo...? Gyges, no me cabe la menor duda de que Eris está excitada sobeteando a tu hija.... Es posible que el olor corporal de hombres y mujeres sea distinto en estos casos.. Visto lo visto, es muy probable...


"Por cierto, lamento lo que dije de Ghyslaine. Hace muchos años que no nos vemos, y es posible que de ahí surgiera un malentendido; por lo que me has comentado, diría que mi hermana pequeña ha crecido mucho viajando por el mundo."


Gyges inclinó su cabeza.

Durante todo el tiempo que llevamos en la aldea, ha tenido que disculparse en varias ocasiones, mi opinión sobre él ha mejorado bastante.


"¡Exactamente, está claro, ya que Ghyslaine llegó a convertirse hasta en la Reina del Filo Celestial! ¡Y no solo eso, Ghyslaine aprendió hasta a usar magia, ¿lo sabías?!"

"Jajaja... ¿Que Ghyslaine puede usar magia? Eris-dono, es usted muy graciosa."

"¡Lo digo en serio! Ludeus nos enseñó a Ghyslaine y a mí el idioma, cálculo y magia, pregúntale a él."

"¿Ludeus-dono?"


Durante un rato, Eris estuvo mejorando la imagen de Ghyslaine y al mismo tiempo la mía. Se puso a hablarles de nuestras clases y de cosas que nos ocurrieron en Fedora; explicándoles que aunque le costara muchísimo aprender las lecciones a Ghyslaine y a ella mísma al principio, siguieron intentandolo hasta por fin aprendieron todo correctamente; y de como me respeta por no haber desistido en mi empeño.

Escuchar una charla así me hizo sentirme mal, entre otras, porque debido al cataclismo mágico, no pude enseñarle hasta el final...

Gyges la escuchó con atención, tras lo que se acercó a la caja de madera en la que me escondía, alejándose del grupo de chicas.


"Vaya... ¿qué hace ese maestro tan respetable en un lugar como este?"

"Me... me apasiona observar las relaciones humanas."

"Ohh, menudo entretenimiento tan noble tienes... Aunque dime, ¿cómo fuiste capaz de enseñar a Ghyslaine a leer?"

"No hay mucho que contar, no hice nada especial."

"¿Nada especial? ¿Seguro? Me cuesta creerlo."

"Por lo que me contó, tuvo algún que otro problema por su desconocimiento en sus días como aventurera y eso la animó a aprender. Quizás cambió mucho por su experiencia y por eso te cueste imaginártelo."

"Comprendo... Y eso que mi hermanita era de ese tipo de personas que usaba la fuerza cada vez que algo no iba como ella quería..."


Por como lo dice, creo que Ghyslaine era muy similar a Eris, la primera vez que la conocí, fácilmente irritada, que se metía en peleas todo el día, y encima fuerte e imparable.

Gyges me cuenta historias de su infancia, en ellas comenta que en varias ocasiones su hermana pequeña le obligó a beber agua hirviendo; un hermano mayor que no podía igualar en fuerza a su hermana pequeña.

Hablando de hermanos mayores... yo también lo soy en este mundo. ¿Les estará yendo bien a Norn y a Aisha? Mierda, llevo tiempo queriendo escribir una carta a casa, pero siempre se me olvida. Venga, me aseguraré de mandarla desde el Sagrado Imperio Milis, con destino a la aldea Bonna.

Hasta ahora lo he ido alargando porque las cartas mandadas desde el continente demoniaco tienen pocas probabilidades de llegar a su destino; pero desde Milis debería llegar casi seguro.


"Por cierto, Ludeus-dono."

"¿Si?"

"¿Cuánto tiempo piensas permanecer escondido dentro de esa caja de madera?"


Está claro que hasta que empiecen a cambiarse de ropa... ya es casi de noche y tienen que bañarse y ponerse el pijama.


"Sniff sniff... noto cierto olor a excitación...."

"¡Eeh! ¡I-Imposible! ¿No será que una niña amante de las razas ferales está poniendo cara de felicidad en alguna parte?"


Intenté hacerme el tonto, pero Giges enarcó una ceja.


"Ludueus-dono, le agradezco lo que hizo por nosotros, en serio, es más, arrepiento del mi actitud ante el malentendido de esa situación."


Tras esa introducción solemne, la expresión de Giges cambió enormemente.


"No obstante, la situación cambia si se te ocurre ponerle la mano encima a mi hija. Si no te marchas ahora mismo, tiraré la caja al agua torrencial de abajo, contigo dentro."


No me cabía la menor duda de que hablaba en serio, por lo que salí de la caja y me marché a toda prisa.


"Aunque sé que es pedir mucho.... contrólate un poco, por favor."

"De acuerdo."


Tiene razón, es pedir mucho, aunque.... jum, es posible que me pasara de la raya... intentaré controlarme un poco.

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