domingo, 10 de junio de 2018

Shuumatsu Nani Shitemasu ka? Isogashii desu ka? Sukutte Moratte Ii desu ka? vol5 cap2.1



Capítulo 2: La Niebla en el Cielo

El Visitor Elq Harksten


Ella solo quería ser ‘alguien’. Es todo lo que deseaba al principio.

Una niña yacía profundamente dormida dentro de una pequeña y sólida barrera. En términos simples, la barrera creó un pequeño mundo aislado del exterior. La chica nunca dio un paso por fuera de esa barrera en toda su vida.

[Los Visitors tienen una gran presencia, con solo existir, abruman la mente de todos los seres vivos en el mundo exterior.] Un niño miembro de la familia, Ebo, lo dijo una vez.

[Casi todos sus padres y mayores rompieron sus almas en pequeños fragmentos con el fin de vivir en esta tierra. Pero no queríamos seguir el mismo camino. Eres el último Maestro. Queremos que te quedes así por siempre.] Esas palabras vinieron de otro miembro de la familia, Carma.

[Los tres del Poteau existen para guiar a los Visitors—o, ahora que casi todos se fueron en ese barco, existimos para guiar al solitario. Arriesgamos nuestros cuerpos y almas para protegerte de cualquiera que te cause daño, Maestro Elq Harksten.] Esas palabras salieron de otro miembro de la familia, Jay.

Al momento que la niña, Elq, fuese consciente, estos tres siempre estarían a su lado. Apoyándola. Enseñándole. Escuchando sus deseos, excepto que, sin embargo, no una cosa. Nunca le darían el permiso de salir de la barrera, para ver el mundo exterior con sus propios ojos.

Un día, Jay desapareció.

Entonces, Ebo dejo de aparecer.

Cuando Elq le pregunto a Carma a donde fueron, ella nunca obtuvo una apropiada respuesta.

[Una vez completen su misión, regresaran a casa.] Ella lo dijo, luego aparto sus ojos.

¿Misión? ¿Qué podía ser? Elq pensó. Pero, su ignorancia previno que indagara con más preguntas, y su juventud previno que pensara de acerca de su ignorancia.

En poco, Carma también se iría a otra parte, dejando a Elq sola en la pequeña barrera. Ella no sintió ansiedad o perplejidad, solo aburrimiento. Pero, esos días de aburrimiento continuaron más de lo que esperaba. Dentro de su mundo miniatura sin sol o luna, simplemente espero el regreso de su familia.

Elq pronto dejo de jugar con juguetes en su barrera. Todos sus animales de peluche se desgastaron y rasgaron por el rudo trato, así que los dejo en el muro solo para prevenir que recibieran más daño. Una vez Jay regresara, él seguramente los arreglaría.

Cuando el muro exterior de la barrera se rompió, hizo un gran ruido de ruptura. ¿Qué pasa? Pensó Elq. De seguro no era Ebo y los otros. Ellos no causarían tal ruidosa entrada. Pero ¿quién más pudo haber sido?

La respuesta pronto aparecería frente a los ojos de Elq. Un humano de cabello rojo, 16 años, usando una rara espada larga la cual parecía haber juntado muchos fragmentos de metal. Llamada Leila Asprey, ella era un tipo de arma llamada Regal Brave, enviada por la Santa Iglesia de la Luz para asesinar al poderoso Visitor Elq Harksten.

[…Agh…]

A Leila no le quedaba mucho. Heridas cubrían su cuerpo. Sangre fluía de su armadura. Incontables rasgaduras andaban en su ropa y piel. Cualquiera podía fácilmente llamarlas heridas mortales con un movimiento equivocado.

[¿Quién eres?] Elq envió una simple pregunta en forma de pensamiento.

Leila agonizaba, dejando salir un grito de alguna extraña ave. Ebo no sobre exageró. Cuando una gigante ballena simplemente tuerce el cuerpo, causa que los pequeños peces se disparen. Contra la inmensa alma de Elq, la insignificante alma de Leila no era más que una pequeña mancha de polvo.

Las rodillas de Leila bamboleaban, y casi colapsaba en el suelo. Pero, usando su espada, la Kaliyon Seniolis, como un báculo, apenas sí podía apoyarse. Un pequeño paso a la vez, como si arrastrara su pie, ella avanzó hacia adelante.

Elq no sabía qué pensar. Era joven, no entendía del todo el concepto de la muerte. La situación actual ocurriendo ante sus ojos, Leila estando al borde de la muerte debido a nadie más que la misma Elq, por completo sobrepaso los límites de su compresión. Pero precisamente porque no lo entendía, Elq se interesó más. ¿Qué en el mundo está sucediendo? ¿Qué intenta hacer?

[¿Qué haces aquí?] Elq envió otro pensamiento.

Este segundo impacto enviando a volar a Leila al muro. Pero, incluso con la sangre manchando los muros y el suelo, ella volvió a levantarse.

Wow. No sé qué ocurra, pero es increíble. El interés de Elq solo se intensifico viendo muchas nuevas cosas por primera vez. Y su emoción solo hizo que sus pensamientos fueran más fuertes.

[Yo…] Leila empezó, pero luego se pauso para toser la sangre que fluía de su garganta. [Soy Leila Asprey. Solo soy un Brave que te asesinara y salvara al mundo.]

[Suena problemático.]

Todo el cuerpo de Leila temblaba como si fuera golpeado por luz. Pero, ella se las arregló para decir esas palabras. [Eso es.] Mientras la sangre bajaba del borde de sus labrios, luego sonrió sin miedo.

Ella no entendía el concepto de la muerte, dolor, o sufrimiento. Aunque, viendo a Leila, Elq pudo sentir toda la determinación que ella tenía al estar parada allí. Ebo, Jay, y Carma, todos también eran poderosos, nunca le mostraron ese tipo de emoción a Elq.

[¿Por qué quieres salvar al mundo?] Pregunto Elq.

[…Ah—.]

Clavando su espada para apoyarse, Leila se dio de un momento para pensarlo. Bueno, supongo que si voy a ser honesta, puede que sea ahora, ella murmuro para sí. [Hay alguien a quien amo.]

La expresión de Leila en ese momento. Su sonrisa. Su gentil y deslumbrante sonrisa. Viendo eso, Elq de pronto quiso ser como ella. Una semilla de inspiración se arraigó dentro de Elq.

[Me di cuenta que es una estúpida razón ir y matar a un Dios, pero ¿qué se supone que haga? Incluso cuando él es más estúpido. De no actuar a lo tonto primero, él lo haría. Willem es todo un estúpido.]

Los efectos de los impactos se sobrepusieron, tratando de esparcir la consciencia de Leila. Sus ojos parecían perder la concentración, como si fuera un sueño, pero continúo caminando para acercarse, un paso a la vez. Eventualmente, ella llego directo para enfrentar a Elq.

[Pues bien, pequeño Dios. No es nada personal, pero buenas noches. Espero que tengas dulces sueños.]

Leila levantó su espada, entonces, lentamente, y claramente, la llevo directo al pecho de Elq. La espada perforó gentilmente el pequeño cuerpo de Elq, como si palmearas la cabeza de un bebé.

Elq pestaño de la confusión. Los Visitors, seres inmortales, no podían encontrarse con la muerte a menos que sea su patria, y el camino se había perdido hace tanto. De sentir el dolor, sus cuerpos no podían reconocerlo como peligro. Sangre fluía de la herida.

Las grietas por la espada se abrieron ligeramente, y la débil luz empezó a verterse en las brechas, significando que la activación del Talent se sostenía en Seniolis, la Kaliyon de más alto estándar forjada por la humanidad. Tiene la habilidad de convertir a quien sea en mortal sin excepciones.

Luego de un momento, la luz tenue se debilito, entonces desapareció por completo.

El corazón y mente de Leila moría, mientras se le acaba la fuerza y cerró sus ojos.

¿Huh?

La visión de Elq de pronto se volvió negra, como si una cortina hubiera descendido ante sus ojos. Una sensación de flote envolvió su cuerpo. Ella parecía que caería por siempre y para siempre. Bajando, bajando en una vasta oscuridad. Fue lo más, más profundo. Con eso, la joven Visitor cayó a un largo letargo conocido como muerte.

Los Braves tuvieron éxito derrotando a los malos Visitors, eliminando la más grande amenaza del mundo. Justo como en todas las historias de héroes, la justicia prevalecía, y el fuerte protegía al débil.

Por desgracia, vidas se perdieron, pero no fueron en vano. Sus sacrificios hicieron que la humanidad sobreviviera. Cada muerte tenía un significado. La única cosa que quedaba era celebrar este maravilloso final…

Pero mientras las masas se regocijaban inocentemente, una noche, el Quasi Brave Navrutri Teigozak robó el cuerpo del Visitor Elq Harksten de la bóveda sellada del almacén y la saco en secreto. Los fragmentos del alma del Visitor no solo sirvieron como uno de los ingredientes con los que se creó la humanidad, sino también la llave para la salvación de la humanidad de la destrucción. Apuntando para desbloquear la puerta de la salvación, el True World extrajo el alma del cuerpo que Navrutri llevo y trataron de aplastarlo en piezas.

Sin embargo, no les fue bien. Hubo muchas razones para eso. Al tiempo de la batalla decisiva, nadie sabía del paradero del fundador del True World, Nils D Foreigner. Una asociación de doctores robó un número de investigaciones del True World, realizando su trabajo que podía llevarlos al logro del trato de muchas enfermedades. Por lo tanto, grupos de aventureros atacaron la organización impulsados por su sentido de la justicia y convicción hacia el malvado grupo True World que era una amenaza para el imperio.

Todo tipo de razones interfirieron con las otras en formas complejas para producir el inevitable resultado. El alma, la cual necesitaba ser aplastada a pedazos tan finos como la arena, casi mantuvo la mitad de la forma original, mientras que la otra mitad cayó a piezas del tamaño de piedrecitas. Claro, eso probó ser insuficiente para ser la llave de la salvación.

Las historias de heroísmo ya no tenían sentido. Nadie oro por un milagro o un intento revertir la situación. La antigua sabiduría capaz de resolver todo lo que nunca despertaría. Y naturalmente, la humanidad se quedó en el curso original de la devastación.

Tres cosas quedaron por la secuela.

Las terroríficas Bestias las cuales llevaban un profundo odio en toda su vida y continuaron su violenta arremetida hasta que no quedara ninguna presa a la vista.

Los cuantos refugiados que apenas sobrevivieron al primer año antes de buscar seguridad en el cielo.

Y por último, los fragmentos esparcidos del alma de Elq Harksten, que estaban abandonos en alguna parte.

[Tuve otro sueño acerca de la tierra en el cielo.]

Dentro de un espacio ilusionado creado por el Shiantor, una chica de cabello rojo le hablaba al vacío viento en frente de ella con un bostezo.

[¿Esa hada otra vez? ¿La que arrastro a una bestia pequeña al lago?] Fuera de ese vacío aire, un gran pez volador apareció.

[No, es la que se presionó luego de eso. Este sueño es uno diferente. Unas hadas se reunieron dentro de un busque y causaron un alboroto. No pueden hablar, pero lloran, ríen y gritan.]

[Parece que un disturbio se acerca.]

[Sí, los otros son molestos.] La chica de cabello rojo lo dijo, y el pez asistió en aprobación. […Me pregunto quiénes eran.]

[¿Hmm? ¿A qué te refieres?]

[Cuando soñaba, estaba en un nostálgico lugar. Dentro de esa pequeña barrera, la vez cuando Ebo y Jay todavía estaban aquí.]

[Ah, nuestro barco, huh.]

[Allí, parece que hay historias que se esparcen. En los hoyos de la pared, o pegados entre los gabinetes, en las ilustraciones de los libros… cuando los encontré, aprendí de esos niños. Qué hacen, qué piensan, qué sienten… solo por leer un libro, puedo leer sus vidas.]

[La barrera en la que estamos ya es como un sueño, pero ¿todavía sueñas sobre eso? Supongo que estás en esa edad…] El pez comento, pero la chica realmente no lo entendía. [Todos esos niños son como tú, Elq.]

[¿Yo?]

[Esos idiotas que aplastaron tu alma no tienen el poder o habilidad. Básicamente, no terminaron el trabajo. Los fragmentos son de todos tamaños, y todavía están conectados con los otros. Esas hadas en tus sueños son el resultado de partes de tu alma… como el cabello que te cortaste hace tiempo o algo así. Ya que no moriste como se debe, esos fragmentos de tu alma no pudieron asentarse. Y aunque con esa conexión, ves sus vidas como sueños.]

[¿Y mis sueños realmente pasan, fuera de este mundo de barrera?]

[Así es.]

[Esas chicas hacen bromas y se apenan y causan disturbios… ¿realmente pasa todo eso?]

[Mhm.]

Ah, ya veo, Elq pensó. Es interesante. El mundo de barrera creado por la Primera Bestia en la cual ella residía proveyendo a la ingenua Elq más del entretenimiento suficiente, pero las efímeras vidas de esas hadas en el cielo proveían una estimulación completamente diferente. Ella disfrutaba de sus sueños, o más bien las vidas de los fragmentos de sus propias vidas, como un tipo de entretenimiento que le permitiría experimentar esas cortas y placenteras historias.

Luego de eso, el tiempo paso.

Aunque, dentro del mundo creado por el Shiantor, el pasar del tiempo no tenía significado. Cada día pasaba exactamente de la misma manera como el anterior. El sentido común de cada ciclo del alza del sol y cada mañana volviéndose el hoy y el hoy volviéndose al mañana no aplicaba. Un constante hoy simplemente continuaba por siempre y para siempre.

Entre la monotonía de nunca terminar, el solitario sueño de Elq cambiaba poco a poco. Las islas frotantes caían a manos del Teimerre. Algunas hadas prevenían esos ataques haciendo que su Venom pasara a alocarse. Algunas personas lo notaron y tuvieron la idea de usar a las hadas, quienes anteriormente no fueron nada más que perturbaciones cercanas viviendo dentro de los bosques, como armas que protegían las islas.

[Recientemente, mis sueños han sido algo malos.]

Viendo a las devotas hadas perseguir sus ambiciones hacía que el sueño de Elq fuera divertido, pero recientemente ya no lo veía así. Ahora, ella solo veía a las hadas matarse con el fin de salvar las vidas de otros, como simples herramientas.

Más tiempo pasó.

Como siempre, cuando la noche llego, Elq veía la vida de las hadas. Ella observaba como las hadas aprendían el lenguaje de las personas de las islas, recibían espadas, y se volvían en soldados mientras que eran tratadas como armas.

En este punto, algunas hadas empezaron a tener el sentido del yo y el deseo de vivir. Por alguna razón, Elq no pudo ver a esas hadas por un tiempo luego que nacieran. Solo después que crecieran conectando su historia a sus sueños. De acuerdo a Carma, esos fragmentos, luego de pasar por muchas reencarnaciones, se volvían más en una existencia independiente, despertando su conexión con Elq en el proceso. Eso significaba que Elq entre los relatos desaparecería eventualmente juntos. Ella tampoco estaba feliz por escuchar las nuevas buenas.

Entonces, un día, una particular hada apareció en el sueño de Elq. Esa hada tenía el cabello claro del cielo azul y ojos del color de la superficie del calmado océano. Ella tenía la fuerza, y por lo tanto uso esa fuerza que ya firmemente había decidido. Ella blandió la Kaliyon Seniolis y derroto a un Teimerre especialmente grande, perdiendo su propia vida en el proceso. Ella salió por solo ese propósito.

Ah, esto otra vez no. Solo por ver el comienzo de esa simple y cercana historia por terminar, Elq se deprimió un poco más. Esa hada se volvería igual a todas las otras. Ella arrojaría su vida sin conocer la diversión o felicidad. Elq fácilmente predijo esa conclusión.

Su predicción sería exactamente correcta, si no fuera por tres puntos. Primero, el hada de pronto tuvo el deseo de caminar en una ciudad extranjera. Dos, un travieso gato le robo su preciado broche y huyo. Y tercero, luego de caer de un alto edificio, ella aterrizo sobre él y casi aplastaba al hombre de cabello negro.

¿¡Te lastimaste!? ¿¡Sigues vivo°? ¿¡Tienes un órgano aplastado!? Un—

Pues bien, mucho en conocerte, Señor Supervisor.

Eventualmente, el hada noto los sentimientos en su interior.

…Y si le pido un beso o algo así. ¿Qué debería hacer?

Su determinación para morir se canceló, ella cayó en un confuso remolino de resentimiento, pero, ella levanto su cabeza y decidió perseguir sus aspiraciones.

Elq se fascino por la historia de esa hada, esa vida la cual una vez le perteneció. Ella sintió que el hada tomo algo importante de ella, pero no sabía qué era.

El hada amaba a alguien y renunció a su propia felicidad por esa persona. Ella fue sin dudar a un campo de batalla donde la muerta la esperaba. Ah, eso es. Elq lo notó: la chica le recordaba a Leila, la Regal Brave humana que una vez mató a Elq Harksten. Elq había muerto deseando convertirse en Leila. Ella le tomo admiración en su sepulcro.

Ese deseo se hizo realidad. Todas las hadas en el sueño de Elq arrojaban sus vidas sin siquiera pensar en su propia felicidad. Ella nunca les prestó atención a esos elementos, ya que ella no comprendía los conceptos del amor o la felicidad muy bien. Sus sueños se habían vuelto aburridos recientemente, pero ahora Elq se dio cuenta del resultado de su propio deseo. Ella quería interactuar con el mundo exterior. Ella quería mover una gran espada y sacrificarse como Leila. Todo el tiempo, esos deseos infantiles la llenaron una y otra vez, consumiendo incontables vidas en el proceso.

Pero ahora, esta chica de cabello azul… Kutori Nota Seniolis rompió ese patrón. En lugar de seguir los deseos de Elq, ella tenía sus propias aspiraciones. Amaba a alguien, y no escondía esos sentimientos. Ella quería llevarle felicidad a esa persona y encontrarse también. Ella se dirigió a una batalla a pesar del miedo y confusión en su interior.

Dentro de sus sueños, Elq no era más que una joven chica colocada en las ruinas de la vieja nave de los Visitors. Ella no comprendía lo que había dicho, ni sentía nada. Sin embargo, cuando despertó en el mundo de barrera, ella se enojó. ¿Cómo pudo ser tan mala? Ella quería vomitar. La Iglesia de la Santa Luz tenía razón. Elq Harksten era un Dios malvado quien merecía morir.

[No deberías preocuparte.] Carma lo dijo casualmente. [Todas las chicas mueren y nacen de ti, así que no eres la que las daña. No solo eso, pero esas islas en los cielos son protegidas con tu poder, ¿cierto? Eres la buena aquí.]

No, Elq pensó. Kutori podía ser yo, pero yo no soy Kutori. Incluso las hadas siendo partes de Elq, tenían su propia personalidad individual y aspiraciones. Elq no peleaba desesperadamente como ellas. No podía. Solo podía verlas a una distancia y admiraba a esos que podían.

El tiempo paso.

Elq observaba como Kutori se quebraba dentro de esa pelea. Al principio, sus sueños no eran nada más que una forma de diversión donde ella podía experimentar cortas y gustosas historias. No eran más que una forma para divertirse ya que no podía hacerlo dentro del mundo de barrea. ¿Y por qué? ¿Por qué pasa esto?

[Tuve un sueño. Es probable que sea el último.] Kutori lo dijo.

Lo sé, Elq pensó.

[No puedo recordarlo muy bien, pero siento como que quiero salvar a alguien. Hay sentimientos que quiero transmitir.]

También lo sé. No soy tú, pero tú eres yo. Vi que perseguías a Willem todo este tiempo.

[Lo entiendo todo. Pero te lo pido.]

Me imagine que dirías eso.

Elq no podía decir que quería decirle a Kutori que se detuviera, que viviera un poco más, dejar que Elq viera su historia un poco más. Y simplemente verla hasta al último momento.

Elq no derramo una sola lágrima en su sueño. Pero, no podía dejar rasgar la historia de la chica del cabello azul y del chico de cabello negro hasta el final.

Shuumatsu Nani Shitemasu ka? Isogashii desu ka? Sukutte Moratte Ii desu ka? vol5 cap1



¿Para Quién es Ésa Valentía?

El largo viaje tomo el doble de peso en sus recuerdos. La patria en la que su padre creció y murió, y sus recuerdos se hacían más y más débiles. Las épocas pasaban sin tener algún significado en ellas.

Hicieron su viaje por alguna guerra o desastre, detalles los cuales apenas sí podían recordar. Vagando en su patria, navegando por el mar de estrellas en un bote. Ellos visitaron tantos mundos, solo para dejarlos tan pronto.

Eventualmente, se dieron cuenta que perdieron de vista el camino de regreso a casa. Viendo atrás solo un vasto mar de oscuridad, sin rastros de la estela de su barco. Y al momento de asegurar la solemne verdad, su deseo de regresar a casa palpito por primera vez en sus corazones. Pero ese deseo, no tenía un camino para realizarse, pronto no sería más que una salvaje fantasía.

Todo lo que podían hacer era simplemente continuar con sus recuerdos, esperanzas, y oraciones. Ya no les quedaban recuerdos de su patria. Para poder hacerlo, leyeron y releyeron los antiguos registros gravados en los muros de su nave y anhelaban visiones inspiradas por esas palabras.

Sus vidas no sabían del fin como la muerte. Luego de vagar por una eternidad, finalmente dejaron de buscar su hogar. A cambio, construyeron un modelo miniatura de un jardín luego que su patria se durmiera en la siguiente eternidad.

Y así termino una historia, pero otra comenzó.

Esos viajeros de las estrellas luego se convirtieron en los conocidos Visitors.

Leila Asprey se había preparado con antelación, pero al escuchar hablar a su maestro probo ser más doloroso de lo que esperaba.

[¿Y esa es la verdadera historia de la creación del mundo? ¡Suena a unas de esas fantasías que un adolescente haría! Vamos, ¿no crees que estás algo grande para eso, Maestro?]

[¿Ese tipo de actitud debería tener el actual Regal Brave? En primer lugar, nunca digo una mentira.]

[Lo sé, ya lo sé, es solo algo difícil escuchar con esa cara franca.]

Con una débil sonrisa, Leila tomo un gran sorbo de sopa.

Los dos se sentaron en un bar barato localizado en un rincón del 6to Distrito de la Capital Imperial. A pesar de ser muy noche, las lámparas eran tan brillosas como siempre, y el humo de la comida y del siseo era suficiente para nublar la visión de Leila. El lugar no podía alejarse más de la elegancia y limpieza, pero la comida en sí es más que satisfactoria para su estómago. Por su elección de comensal, Leila le añadió un punto a la reputación de su maestro en su mente.

[Y de todas formas, de acuerdo a tu historia, ¿todos los Visitors enterraron sus almas en este jardín miniatura del mundo que crearon? La palabra ‘alma’ se me es más sospechosa y curiosa para mí, pero dejaré eso por ahora. Luego de eso, dos únicos Visitors que quedaron vivos. Uno de ellos es Elq Harksten, al que iremos a matar mañana. Y el otro—] Leila señaló con su tenedor directo a su maestro que se sentaba cruzando la mesa. [—es nuestro querido ‘Foreigner’ Nils.]

[No le apuntes a las personas con utensilios. Es descortés.]

[Bueno, eres un Dios, no una persona.]

[Tampoco le apuntes a un Dios con utensilios. Es más descortés.]

Leila volteó su tenedor y lleno de comida las puntas que iban a su boca. Los jugos salían y las amargas marcas en la superficie se combinaban para producir un verdadero sabor de otro mundo. Dándose vuelta, ella grito a la cocina. [¡Anciano, esto es delicioso! ¡Un plato más!]

[Además, soy completamente diferente a Harksten y los otros. Nuestra patria y los viajes en los que nos embarcamos son diferentes. Es solo que llegue aquí, al mismo mundo que ellos.]

[Como un humano normal de este mundo, eso no hace mucha diferencia.]

[No soy un Dios como Harksten y los otros. No soy omnisciente o todo poderoso. Tengo magia extranjera, pero viene con un estricto límite de uso. Dos veces más y tendré que partir de este mundo. Ahora, es cierto que soy especial. Soy súper fuerte, súper listo, y súper guapo. Pero no puedo hacer más que eso.]

Pensé que nunca decías mentiras, Leila pensó en decirlo, pero decidió guardárselo. Por desgracia, su maestro, Nils D Foreigner, realmente era muy fuerte y listo. Ella no podía decir algo de esa última parte, pero, bueno, quizás algunas personas lo veían de esa manera. Al cabo que, la belleza tomaba muchas formas, y Leila no era quien para juzgar.

[Me temo que no puedo ayudarles mucho en la batalla que se les viene. Dejaré que los Braves se luzcan mientras me encargo de unas cosas aburridas desde las sombras.]

[…Ya veo.] Leila mastico unos vegetales. [¿Cosas aburridas relacionadas al True World?]

[Sí, algo como eso.] Nils respondió vagamente, luego vacío la botella de cerveza frente a él. [Sabes, al comienzo, lo cree como una secreta sociedad cuyo propósito era el de proteger a la humanidad, incluso pase dos años pensando cuidadosamente en un buen nombre.]

[¿Huh? ¿Dos años? ¡¿Dos años para eso?!]

[Pero entonces solo lo deje por 80 años y mira en qué lío se convirtió.]

[¿Huhhhh?] ¿¡Solo 80 años!? Supongo que se esperaría de un inmortal…

[Luego hice esto y eso por un rato, el tiempo empezó a terminarse. La destrucción de la humanidad se aproximaba a una escala de solo segundos ahora. Pero como el grupo no estaba tan listo para el desastre, hubo una separación interna y nos forzamos a trabajar en secreto. No pudimos hacer mucho en ese estado, pero contacté a los líderes y les di algunas órdenes directamente. Las pistas que te trajeron a mí probablemente son de esa vez.] Nils se pauso y frunció el ceño. [Leila. ¿Me crees en este punto?]

[Bueno, realmente no quiero creerlo, pero no estás mintiendo, ¿cierto?] Con una asistencia. [En ese caso, hay dos posibilidades. Eres un completo lunático en tus locas ilusiones, o todo lo que dices es cierto… personalmente prefiero lo anterior, pero…] Leila suspiro, [Si lo hago, probablemente lloré, y eso sería bastante molesto.]

[Esa forma de hablar… tú y Willem realmente se parecen.]

[Es solo porque somos iguales a ti, Maestro. Eres responsable por corromper nuestras jóvenes e inocentes mentes.]

[Hey, eres la única que quiso ser mi discípula, no te invite.] Nils se quejó, pero Leila no parecía escuchar. [Bueno, dejando eso de lado.] Luego de atiborrarse con un pedazo de algo, si fuera carne o grasa no podía decirlo, lo metió a su boca, Nils irguió su expresión. [Leila. No vayas a la batalla de mañana.]

[No hables con la boca abierta.]

[¿Nn? Ah.] Nils se pauso para tragar. [Leila. No vayas a la batalla de mañana.] Él lo repitió. [Elq Harksten todavía es joven. No tiene el conocimiento para declarar la purga de la humanidad por sí sola. Alguien del Poteau debe estar detrás de su ofensiva… asumo que es Jade Nail.]

[¿Cómo lo sabes?]

[He sabido acerca de él en lo que los humanos han existido.]

¿Eeeh?

[Tampoco lo he visto en lo que los humanos han existido.]

¿Eeeh?

[La destrucción de este mundo se acerca.] Nils continúo mientras empezaba con una nueva botella de cerveza. Leila sintió que lo bebió un poco más rápido de lo usual, pero al parecer, tiene un cuerpo inmune a todos los venenos, él no podía embriagarse. [Deja eso, necesitamos el cuerpo de un Visitor. O más acordes, el alma. Luego necesitaremos el conocimiento y habilidad para procesar el alma y estabilizar la maldición. Si no lo hacemos lo más pronto, la humanidad devastará este mundo en un futuro no tan lejano.]

[¿Por qué?]

[Tomará mucho el explicarlo. Solo acéptalo por ahora. Por como sea, la razón del Poteau es muy simple. Ninguno quiere que dañen el alma de su preciada Elq, por lo que aplastarán a la humanidad primero.]

[Para el carro allí.] Leila cortó en seco a su maestro. [Eso me suena a una situación de perder-perder. Si vivimos, el mundo será destruido. Si morimos, entonces el curso de la humanidad terminará.]

[No necesariamente. Tengo el conocimiento y habilidades para trabajar en la maldición. Ya terminamos secretamente facultades para procesar el alma debajo de alguna ciudad. Todo lo que queda es el alma de un Visitor…]

[Me rehúso.] Leila lo dijo firme.

[…No he terminado de hablar aún.]

[Sé a dónde vas con esto. Si puedo matar a Elq entonces todo saldrá bien. Tampoco has hablado con la Iglesia, y uno de nuestros compañeros está con el True World. Como sea, tomarás el alma y harás lo que sea con esa maldición. Supongo que ese era el plan original.]

[Ya que me dijiste que huyera, eso significa que planeas conseguir el alma de alguna otra parte. Probablemente es porque aparecí esta noche y tus emociones salieron.] Leila le arrebato la botella de cerveza a Nils y la arrojo. [Vas a usar tu propia alma, ¿verdad? Ya que ese no era el plan original, supongo que las oportunidades de tener éxito no son muy altas.]

Sin responder. [No dejaré que eso pase. Como la Rega Brave, es mi trabajo sacrificarme por el mundo.]

[Leila…]

[Lo sé. No seré capaz de derrotar a los Visitors sin usar a Seniolis a toda su fuerza. Matarlos probablemente no sea problema, pero la probabilidad de regresar a salvo es cercana a cero.] Leila sonrió. Ella tenía confianza en su habilidad. [Pero lo más importante, si voy con todo, definitivamente puedo ganar. Mi vida y determinación no se perderán.]

[No hay razón para que pelees tan duro.] NIls lo dijo con una cara amarga. Leila recordó haberlo escuchado una vez antes, de un cierto compañero discípulo sin talento en el campo de batalla hace unos años. [Llevas la tristeza de perder tu ciudad, pero ya no tienes ira. No tomes el destino de un Brave o el peso de una Kaliyon solo por deseo propio.]

[Es cierto.] Exactamente como antes, Leila asistió en acuerdo, pero las siguientes palabras fueron diferentes. [Pero no hay nada que pueda hacer. Si huyo, Willem se verá insistente en pelear, incluso si es solo. Y realmente quiere ir solo, ¿lo sabías?]

Leila tomó una patata frita y la echo a su boca. Mientras masticaba, ella empezó a darse cuenta de ello hace algún tiempo.

[Los Regal Braves son fuertes. Sin técnicas marciales o hechizos que puedan llegarles. Ni los monstruos pueden igualárseles. Y si pelean, siempre ganan. ¿Por qué es eso?] Nils siguió en silencio. [Todos los Regal Bravs tienen un trasfondo trágico similar. Llevan similares juramentos, y similares deseos. Sin ellos, uno no puede convertirse en un Regal Brave. Solo esos con una historia así de trasfondo podían lograr una historia así de victoria. No sé la razón detrás de esto. Simplemente son mis impresiones de los Regal Braves, pero estoy muy confiado que esté en lo cierto.]

[Básicamente, los Regal Braves no son más que copias de la vida del prototipo de un héroe que una vez existió.]

Nils se mantuvo en silencio.

[No vivimos nuestras propias vidas. Solo seguimos a alguien cuya vida es conveniente para alguien más, con menores modificaciones. Para derrotar a un enemigo que solo un ‘héroe’ puede derrotar, todos necesitan de alguien cuya vida sea similar a un ‘héroe’. Así que lo somos, como compañeros ‘héroes’ similares, blandiendo un gran poder que nadie más, solo como el ‘héroe’ lo hizo una vez. Así como él, cuando peleamos, siempre ganamos. Y…]

Oh no. Leila sentía el peligro aproximarse: sus ojos empezaron a calentarse. Ella decidió que ya no lloraría. Decidió que siempre ocultaría sus verdaderas emociones, que siempre sería una chica molesta que nunca se abriría a nadie. Lo juro para ella, pero… pero… no podía detenerlo.

[Así como el ‘héroe’ solía ser… nunca seremos capaces de salvar a las personas que en verdad queremos salvar… nunca seremos capaces de regresar a casa, al lugar que tanto… ¿no es cierto, 18ava Generación de Regal Braves, Nils Didek Foreigner?]

Nils, el hombre sentado cruzando la mesa, quien vivió una vida más complicada y problemática que Leila, aparto sus ojos [No es exactamente una regla ni nada.]

[Justo lo dijiste antes, ¿sabes?] Leila sacó una vaga sonrisa. [Incluso si no es una regla clara, todavía no puedes negar que las cosas usualmente no salen de esa forma.]

Sin respuesta.

[Bueno, que me alegra. Mi determinación no es vano. Es cierto que no siento ira que mi país y padres me fueran robados, y no creo que sea mi destino como alguien elegido por una Kaliyon importante, pero, no es como que tenga una razón para arrojar mi vida peleando.]

Llegando al punto donde ella no podía tratar de esconderlo, así que Leila uso sus dedos para limpiar las ligeras lágrimas. Luego, recompuso su propio comportamiento que no era de ella y sacó una gran risita.

[Willem tiene un lugar al que quiere regresar. Tiene personas que quiere salvar. Soy diferente. Y pienso que eres igual, Maestro.] Con una voz temblorosa, Leila lo declaro orgullosamente. [Nunca dejaré que Willem se convierta en un Regal Brave. Es razón suficiente para que pelee. Llevaré el título de Regal Brave por ese único propósito, y, mañana, derrotaré a los Visitors por solo ese propósito.]

Shuumatsu Nani Shitemasu ka? Isogashii desu ka? Sukutte Moratte Ii desu ka? vol4 cap4.8



¿Qué Harás en el Final?

Aiseia Myse Valgalis es una chica bastante sospechosa. Siempre usaba esa sonrisa que sonaba artificial para esconder sus verdaderas emociones. Cuando sus amigas se lastimaban, o incluso cuando las perdía para siempre, ella nunca se quitó esa vaga máscara de sonrisa.

Como resultado, muchas de las pequeñas que no la conocían muy bien la tomaban de corazón frío. Porque ella se mantenía sonriendo no importando lo que ocurriera, ellas tenían la impresión que realmente no le importaba nadie más que ella.

Ahora, esa Aiseia estaba en el cuarto de lectura, investigando algo. Ella sacó un libro grueso del estante, lo esparció por el escritorio, paso sus hojas, colgó su cabeza, y murmuró ‘nada’, luego lo regreso.

[Lo sabía desde el comienzo, pero las cosas que puedes aprender son realmente limitadas.] Ella lo dijo con un suspiro.

[¿Quieres saber algo que no puedas aprender aquí?] Lantolq de pronto lo dijo desde atrás, causado que Aiseia saltara con un grito. [¿Libros de teología? No me pareces del tipo que lea de esos.]

[¿Q-Q-Qué haces aquí Lan? ¡No me asuste así desde atrás!]

[¿Cómo se supone que venga desde el frente cuando tienes la cabeza debajo del escritorio? ...Parece que estás investigando mucho.]

[Ah, haha, siento como que no voy a nada.] Aiseia lo dijo con una risilla mientras se rascaba la parte trasera de su cabeza.

[…Mi cuarto está a la par del tuyo.]

[¿Huh? Oh, sí, es cierto.]

[Admiro tu fuerza para nunca llorar en frente de otros, pero, si lo haces en tu cuarto, por favor baja la voz. Estos muros son muy delgados, así que puedo escucharlo.]

[¿¡En serio!?] Aiseia parecía genuinamente asustada, una vista que Lantolq no veía en un rato. [Uh… ah, lo tendré en cuenta desde ahora, y apreciaría si pudieras olvidar que nunca escuchaste nada…]

[Ni le iba a decir a nadie igual. No dejaré todos esos esfuerzos que pusiste en tu sonrisa falsa sean un desperdicio.]

Kutori y Nephren.

Un poco más de medio mes paso desde que perdieron dos compañeras—no, dos amigas. Todos sabían que ya era tiempo que terminara. Lo sabía, pero hacerlo así probaría ser más bien difícil.

Además, Lantolq escuchó que hasta hace poco, un hombre llamado Willem Kumesh había vivido también en el almacén. Por solo caminar, encontró rastros de él en todas partes, lo quisiera o no. Un colgador para un uniforme masculino. Una rasuradora para bello fácil. Largas botas. Botellas de especias. Unos puntos importantes que se agregaron a la lista de las reglas del baño. Al final del menú de la cafetería, un nuevo objeto de ‘Postre del Día’ fue añadido, y luego borrado.

Las hadas del almacén era su hogar. El lugar al que pertenecían. Su lugar de nacimiento. Pero, en dos meses que se habían ido, un completo extraño entro y transformo este preciado lugar. ¿Por qué tenían que soportar los sentimientos de despego y disconformidad del único lugar en el mundo el cual les daba paz y nostalgia?

Lantolq no podía aceptarlo. Ese hombre era su mayor enemigo.

[Lo conociste y hablaste con él, ¿verdad?] Aiseia pregunto. [Debiste ser capaz de decir qué tipo de persona es él. No pudo ocultar nada para salvar su vida.]

[Por desgracia, solo vi su lado hábil y devoto.] Lantolq agitó su cabeza. [Me temo que no puedo sacar conclusiones de tal prejuiciosa información.]

[En verdad eres una molestia… bueno, siempre lo supe.]

Cállate.

[El mejor siempre es el que muere primero. Es lo que dice Grick.] Noft lo dijo, tocando sus manos en el viejo piano frente a ella.

Desde que Kutori se llevó a Desperatio con ella, Noft temporalmente era un hada sin espada. Además, por aparte, desde hace medio mes, ella no se cortó su cabello. Lentamente empezaba a ser como las otras chicas.

[Estoy segura que ese Emnetwyte debió ser un buen chico.]

[Esa lógica llena todos los vacíos, pero considerando que Aiseia y yo somos las únicas usuarias compatibles, es más bien persuasivo.] Lantolq lo dijo.

[Hey, también cuenta a Tiat.]

[…Oh, es cierto.]

Para ser honesta, Lantolq solo veía a Tiat como una pequeña hada que no hacía nada más que perseguir a Kutori. Ella nunca pensó acerca del hecho que Tiat un día pelearía a su par. Pero, al final, esa es la vida. El tiempo nunca deja de moverse, y nada deja de cambiar. Esos quienes se quedaban atrás o se presionaban con seguir la corriente.

[Y además, no he terminado aún. Mi vida fue salvada, y no dejaré que se desperdicie.] Noft lo dijo mientras empezaba a tocar una canción.

Una melodía viva y de tempo ligeramente rápido salía del piano. ¿La canción reflejaba el humor de Noft? ¿O ella la escogió para tratar de hacer que Lantolq se sintiera mejor?

En una vasta y cenicienta planicie, Willem abrió sus ojos.

[…Uuh…]

Él rápidamente los cerró otra vez. Sus sentidos iban mal. Él no podía ver bien. Ni podía escuchar, sentir, o hacer algo más apropiadamente. Casi como que su cuerpo se hubiera transformado en una criatura completamente diferente. Sus sentidos y consciencia no parecían ir bien con las otras. Esa disconformidad casi hacía que él quisiera vomitar.

…No, no es ‘casi como’. Me transforme.

En algún lugar dentro de su mente, una flama se quemaba continuamente. Era rabia. Era odio. Una misteriosa y terrorífica urgencia para llenar todo con la despreciable fuerza conocida como vida.

Ah, así que esto es una Bestia. Él comprendía por qué destruyeron el mundo.

Todavía había gente que no había sido asesinada, cosas que aún no habían sido destruidas. Ese mismo hecho ocupaba su mente como un pecado imperdonable. No eran más que manchas de inmundicia en la gran madre patria cenicienta. No se les podía permitir que existir. Necesitaban ser eliminados.

Este impulso fue sin duda tallado en algún lugar profundo de su ser. Si él quisiera resistirse, el único camino era el de quedarse en el sueño.

Lentamente, volvió a abrir los ojos.

Se paró.

Las planicies de la hermosa arena cenicienta se extendían por siempre y para siempre bajo el cielo estrellado.

Al mismo tiempo, los sentimientos de alegría y serenidad de por fin regresar a casa se esparcían dentro de su corazón.

Envuelto en la oscuridad de la noche, rodeado de vastos tramos grises, una bestia emitió su primer llanto.

Shuumatsu Nani Shitemasu ka? Isogashii desu ka? Sukutte Moratte Ii desu ka? vol4 cap4.7



La Chica del Cabello Escarlata

Una sola chica quedaba atrapada dentro de un masivo bloque de hielo. Tenía un largo cabello escarlata y una gentil expresión en su cara. Por su pecho, una profunda herida abierta de espada. Incluso con tal falta herida, el cuerpo de la niña continuaba durmiendo pacíficamente con una sonrisa esparcida en los labios.

[…La encontré.]

Otra chica con el mismo cabello escarlata apareció de la oscuridad y se acercó.

[¡Whew! ¡Estuvo cerca!] Flotando en frente de la chica, un pez volador aleteaba. [Casi que no llegamos. De ser más lentos, no lo habríamos hecho.]

[Pero lo hicimos, así que no hay problema.]

[Todavía no podemos relajarnos.]

[Ya lo sé.]

La chica tocó el pedazo de hielo, causando una rajadura que paso en el sólido interior. Luego con un gran golpe, todo instantáneamente se derritió en agua y rápidamente lleno el cuarto.

[Oof.]

La chica, ahora completamente empapada, cerro sus ojos y trato de agitar algo de la humedad. En frente de la chica, el cuerpo de la niña cayó al suelo.

[Oh cielos, mira esa herida. ¿Quién le haría tal cosa a una dulce niña? Mira, su hermosa piel ha sido arruinada.] El pez lo dijo.

[Está muerta, así que para que preocuparte por su piel.] La chica respondió.

[Puede ser cierto para los mortales, pero los inmortales no podemos permitirnos arrojar su belleza por algo tan pequeño como la muerte.]

[No tengo idea de lo que estés hablando. Tampoco es que me importe.] La chica camino al cuerpo, haciendo un pequeño chapoteo en cada paso. Luego, estiro sus manos y la recogió. [Fría.]

[Bueno, estuvo en ese hielo por mucho tiempo.]

La chica paso su dedo por la herida. [Realmente es una maldición complicada la que le lanzaron.]

[Claro. Después de todo, la herida fue hecha por esa santa espada, Seniolis. El arma definitiva de la humanidad, capaz de matar lo inmatable. Nadie, ni siquiera los Visitors, pueden escapar de ese poder de convertir a alguien inmortal a mortal con esa herida.]

[¿Podemos revivirla?]

[Bueno, probablemente no podamos hacer nada con la maldición. Es algo avanzada para mí. Una vez escapemos, iremos a buscar a Ebon Candle y haremos que haga algo.]

La chica gentilmente levanto el cuerpo. [Está sonriendo.]

[Mhm. Me pregunto si tuvo un buen sueño.]

[Lo tuvo. Muchos sueños. Sueños felices, sueños tristes. Todos así, pero todos preciados.]

[Leila, ¿qué pasa? Ella era la única en aspirar a ser así. ¿Siquiera logro ese objetivo?]

[Me lo pregunto… no estoy realmente segura.]

Como la tierra pasaba en el viento, los alrededores oscuros empezaron a colapsar rápidamente y desaparecieron. El largo sueño llego a su fin.

[No la sueltes, ¿de acuerdo? Si la conexión se corta, todo acabara.] El pez lo advirtió.

[Ya lo sé.] La chica abrazó fuertemente el cuerpo. [Ha pasado tiempo, yo.] Ella murmuró suavemente. [Ahora es tiempo de despertar.]

Shuumatsu Nani Shitemasu ka? Isogashii desu ka? Sukutte Moratte Ii desu ka? vol4 cap4.6



Antes que Este Mundo Termine – C

En medio del amplio cuarto sin decorar se mantenía un pilar de cristal brillando débilmente. Dentro del pilar estaban incontables caras, cada una con una expresión propia: Lamento, gozo, tristeza, sorpresa, tranquilidad, desconcierto, rabia, miedo. Pero mientras desplegaban diferentes emociones, todas sus bocas cantaban en harmonía. Al final, cerca de la mitad del pilar, había una protuberancia en una estatua de cristal con forma del cuerpo de una niña, casi como una figura decorativa colocada en la proa de un barco.

[¿…Shiantor, la Lamentación de la Primera Bestia?] Nephren pronuncio el nombre.

Willem lo había escuchado antes. Difícilmente se sabía qué era, a pesar del pasar de 500 años desde la aparición inicial. Nadie ni siquiera sabía exactamente cuán amenazadora era. La misteriosa Primera Bestia. El primer alguien, un antiguo humano, quien se transformó en una Bestia.

Willem dio unos pasos adelante. Un dolor intenso, como si él fuera a partirse en dos, gritaba de todo su cuerpo. En efecto, en algunos lugares de su piel en realidad empezaron a partirse. Él otra vez recordó la miserable condición de su cuerpo en la que había estado antes de ser atrapado en el sueño.

Fue un sueño feliz, pero al final…

También en el mundo real, ella probablemente se transformó en una Bestia en este cuarto, no regreso al orfanato. Eso explicaba el por qué desapareció de su cama.

[…Atrás, Ren. Si te acercas, tu Venom pasará a alocarse y morirás.] Él lo dijo, luego dio otro paso más cerca.

Algunos órganos u otras partes dentro de él colapsaron. Él se forzó a tragar la sangre que intentaba salir de su boca y la regreso a su estómago. Una sola gota escarlata cayo desde la esquina de sus labios.

Estoy bien. No, no lo estoy, pero al menos, puedo seguir caminando. Puedo acercarme más.

Willem debió darse cuenta antes. No hay duda, él se daría cuenta si pensaba en ello por un poco. Por todo ese tiempo, desde que despertó en ese mundo hasta el presente, ella nunca mencionó una palabra de su promesa. Ella nunca dijo ‘bienvenido de vuelta’ a él, ni una sola vez.

[Hey, Almaria.]

Willem no recibió respuesta a su llamado. Él dio otro más adelante. Fisuras se hacían en cada hueso de su cuerpo. Aunque, usaba a Lapidem Sybilus como un bastón, él se las arregló para apoyar su colapsado esqueleto.

[Ninguno de nosotros menciono el pastel de mantequilla.]

Willem nunca lo menciono porque él sabía que ese mundo era falso. Él sabía que no había regresado a casa; él solo fue atrapado. Ese pensamiento previno que hablara de su promesa.

Pero ¿qué de Almaria? A Willem se le había hecho totalmente genuina, quien no sabía nada de sus circunstancias exteriores. Debió de ver como Willem mantuvo su promesa, aunque no dijera nada de ello.

La única explicación podía ser resuelta con esta contradicción. Quizás ella nunca fue consciente de ello, pero inconscientemente, ella se dio cuenta: Almaria Duffner no le había dado una buena bienvenida a su ‘padre’.

…Padre…

La chica en el cristal lo llamaba en una voz sin sonido. Aunque, Willem podía escucharlo alto y fuerte.

[Cielos, ¿cuánto más planeabas seguir esperando?] Una sonrisa amarga paso por su cara. [¿Te convertiste en una Bestia antes que todos, así arrastraste a miles de personas a este sueño, preservando a Gomag justo antes que terminaran como tú? ¿Por 500 años, seguiste con esa ilusión, abrigándola, y esperando, sin nunca rendirte?]

Otro paso más. Algunas partes de él cedieron. Él ya no podía decir adónde iba. El abrasador calor ya envolvía cada pulgada de su cuerpo.

[¿Esperaste por todo este tiempo… con la esperanza que un día llegara a este mundo?]

Un deseo tan irreal nunca se volvería realidad. Incluso después de miles de eones, esa esperanza nunca daría un paso hacia adelante para realizarse. Pero, ella lo mantuvo por todo ese tiempo y canto ella sola. En su diminuto jardín se sembraba la semilla de tres mil sueños, ella simplemente cantaba y cantaba, como una caja musical rota.

[Realmente… lo lamento, Almaria.]

Un paso más. Ahora Willem estaba parado en el rango de sus brazos.

Con que solo dijera ‘regrese’, su deseo se haría realidad. Su promesa de regresar a casa se cumpliría en ese diminuto jardín. En su siguiente cumpleaños, ella le hornearía el mejor pastel de mantequilla de todos los tiempos. Haría que comiera hasta que llorará por el dolor estomacal. Con solo dos palabras, él podría realizar esa ilusión de felicidad.

Willem levantó su mano derecha, con la que tomaba el mango de Lapidem Sybilus.

[¡¡Empezando mantenimiento!!]

Los hechizos de líneas entrelazados se separaron de la Kaliyon, y los 35 Talismanes que constituían a Lapidem Sybilus se apartaron, rodeando a Willem. Con su mano izquierda, él tomo el pendiente que colgaba de su pecho, el Talismán de lenguaje, y rompió la cadena. Él nunca fue capaz de quitársela en ese mundo de sueños, pero ahora estaba claramente en la palma de su mano, brillando. Luego, él la presiono en la espada, como la 36ava pieza de Lapidem.

Dentro de una sola Kaliyon, el poder de muchos Talismanes se mezclaba e interactuaban con las otras en intricados caminos para producir ese resultado. Si ese delicado balance cambiara ligeramente, todo el sistema colapsaría. Acordemente, el mantenimiento usualmente se hacía por ingenieros habilidosos y altamente entrenados en talleres con el equipo apropiado.

El circuito espinal de Lapidem Sybilus de pronto se rasgó, dañando casi la mitad de las líneas de hechizos. A Willem ni le importaba. Si solo pudiera forzar a las líneas quedarse juntas y preservar una mínima cantidad de funciones, eso sería suficiente. Los 35 Talismanes originales intentaron volver a sus usuales posiciones, resultando en una rara forma.

Luego, él sostuvo la espada, esa es la descoordinada aleación de una espada con el poder para proteger la mente y un Talismán con el poder de conectar mentes, y la estoco directo al corazón de la estatua de cristal.

Ah.

La canción se detuvo.

Willem sonrío ligeramente.

[Perdón.] Él susurro gentilmente. [No pude cumplir mi promesa.]

Una larga fisura apareció en el cristal y pronto se esparció por todo el cristal. Luego, con el sonido de campanas resonando, el Shiantor colapso. Justo antes que terminara de caer y desaparecer eternamente, la boca de la chica en la estatua de cristal saco una débil sonrisa, la sonrisa de una santa perdonando a un pecador, la sonrisa de una hija siendo mimada por su padre.

La tierra tembló.

El techo, los muros, el suelo, todo empezó a colapsar a la vez.

Willem quien ya ni tenía fuerza se mantuvo parado, sintiéndose sin esperanza junto a los escombros dentro de las profundidades. Una sensación de flote envolvió todo su cuerpo. Su sentido del tiempo se perdió.

Una voz que parecía cantar en alto resonó directamente en su cabeza.

Su campo de visión se tiñó de un gris ceniciento.

¿¡Qué!?

Los repentinos cambios lo tomaron por sorpresa, pero él pronto comprendió su significado. Ahora él escuchaba la misma canción que los residentes de Gomag escuchaban. Él vio el mismo escenario que vieron en sus sueños.

El impulso de transformarse en una Bestia yacía en la raíz de la raza humana. Una masa de salvaje de rabia como una furiosa tormenta. El poder para cortar eso que es amado, el pasado perdido de la realidad y el mundo de sueños creado. La firme ilusión en el hueco de ese mundo un día solventaría esa pena. Ese puñado de emociones era la verdadera naturaleza del Shiantor. Y ahora, habiendo perdido a Almaria como contenedor, entró a la persona más cercana, el último humano que quedaba en la vasta tierra.

[Ah… ya veo.] Por supuesto. Los humanos podían transformarse en Bestias. [Supongo que no soy la excepción…]

No era nada para sorprenderse. En efecto, esa era la conclusión obvia.

Me pregunto en qué tipo de Bestia me convertiré.

¿En los 17 símbolos de la destrucción?

Quizás ni le importaba en qué se convirtiera. Nephren estaba justo allí, con la Kaliyon en mano. Incluso si Willem se transforma en un monstruo que podía hincarles los colmillos a los residentes de Regul Aire, Nephren lo asesinaría en seguida. Él podía aceptar su final con tranquilidad.

[¡¡Willem!!]

Él sintió algo cálido dentro de él. Abrió sus ojos y golpeo con fuerza al blanquinoso ceniciento, él vio a Nephren empapada con la sangre de su cuerpo.

[¿¡…Ren!?]

Algunas siniestras substancias fluían del cuerpo del Shiantor y del cuerpo de Willem, pasando por muchas de las heridas abiertas. Y ahora, también empezaron a fluir en el cuerpo herido de Nephren.

Willem ya no podía formar palabras coherentes, pero Nephren parecía entender su pregunta.

Ella ligeramente abrió sus cerrados ojos y vio directo a su cara. [¡Almaria me lo pidió!] Ella le grito. [Ella dijo, conoces a Padre, es probablemente que se vaya a algún lugar pronto. ¡Cuando ese momento llegue, no me queda más que confiártelo a ti!]

Esa canción resonaba en la cabeza de Willem suavemente. Pero eso solo significaba que se hacía más fuerte en Nephren.

[¡Ella lo dijo, solo tú eres capaz de encargarte de nuestro lamentable y quebradizo Padre!]

¿De qué hablas? ¿Desde cuándo se volvieron tan cercanas esas dos?

[Eso es porque… es porque…]

La canción resonaba fuertemente en sus mentes.

Nephren cerró sus ojos otra vez.

Ah, maldición. Por qué mis hijas son tan amables y gentiles…

Aiseia. Tiat. Lantolq. Noft. Las caras de todas las hadas pasaron en su mente una a una. Collon. Panival. Lakish… muy pronto se volverán adultas…

Su boca ligeramente se retorció hacia arriba en un arranque de nostalgia.

Puede ser un poco molesto… pero cuento con ustedes para que puedan lidiar con nosotros.

Cogido por ese cálido sentimiento en su pecho con el último de fuerza que le quedaba, Willem tranquilamente cerro sus ojos.

Shuumatsu Nani Shitemasu ka? Isogashii desu ka? Sukutte Moratte Ii desu ka? vol4 cap4.5



El Comienzo del Fin

Willem tenía muchas preguntas que hacerle a Navrutri. ¿Cómo sus esfuerzos para prevenir el inminente día del juicio que se aproximaba? ¿Realmente podía salvar al mundo a este paso? ¿Encontraría la forma de despertar a todas las personas del coma?

Sin embargo, de camino al Gremio, Willem se dio cuenta que ni siquiera sabía dónde encontrar a Navrutri. Si él buscaba lo suficiente era probable que lo encontrara eventualmente, pero tomaría tiempo, y Willem no estaba exactamente de humor para un juego de busca y encuentra.

¿Navrutri pudo usar las facultades de investigación del True World como su escondite? De ser así, él lo encontraría muy difícil. A pesar del relativo tamaño de Gomag, los aventureros todavía no encontraban nada. La base estaba extremadamente bien camuflada, o quizás se escondía en el subterráneo.

El subterráneo. ¡Eso es! Willem lo había olvidado del todo. Había un lugar. Una facultad subterránea de origen desconocido que yacía secretamente bajo la ciudad. Él conocía la localización general. No había prueba alguna de la conexión entre ese lugar y donde yacerá el True World, pero darle un vistazo podía valerlo.

…No es eso realmente. Esta es una prisión espiritual. Un mundo de sueños manufacturado.

La razón de esta ciudad y las personas se veía tan realista para resaltar esa prisión.

Nada aquí lo vale. No debo verle algún valor. Eso significaría debilitar mi voluntad para escapar de la realidad. Eso sería dar un paso para ser un inminente prisionero de esta ciudad.

Cuando escapemos este mundo todo desaparecerá. Así que no importaba qué les sucediera a esas personas, no me importaba. Acepté eso desde el comienzo. O al menos eso debería.

Esa Almaria no es real. Igual iba terminar abandonándola pronto. No es que importe cuándo la pierda. Nada de esto importa.

Willem desesperadamente trató de convencerse una y otra vez, pero nunca funciono.

¿A quién le importa si es real o falsa? Es Almaria. Ella me llama Padre. Ella me pidió quedarme a su lado. Ella rio en frente de mí. Lloró. Enojó. Disgustó. Malhumoró. Mimó. Ella me mostró su cara. Esa cara que nunca debí ser capaz de volver a ver. Ella me dejó escuchar su voz. ¿No es obvio que no quiera perderla otra vez?

[Willem.] Una voz interrumpió sus pensamientos.

Viendo abajo, él notó por primera vez que Nephren caminaba a su lado. Su debate interno lo había cegado. Él también se dio cuenta que los copos de nieve empezaron a acumularse en el suelo.

[…Perdón. ¿Estaba haciendo una cara de miedo?] Willem tomó un profundo respiro, luego lo sacó.

[Lo hacías. Pero no es eso. Siento algo extraño.]

Willem vio el panorama, pero no vio algo particularmente fuera de lo ordinario. Él vio un inclinado camino y cortas escaleras conectadas a varios otros caminos. Él olía la esencia de las especias características de las áreas residenciales en la noche. En otros caminos, la usual multitud de personas apresurándose a ir a casa— ¿qué?

Él vio un par de personas paradas en el camino. Paradas, como si se arraigaran en el lugar. Ellos vagamente vieron en las otras direcciones: el cielo, el suelo, el camino hacia delante. Pero sus ojos se veían con falta de concentración, casi como si estuvieran… sin alma.

[…Eso no puede ser.]

Willem corrió cerca de una mujer que se veía estar de camino a casa luego de comprar. Ella simplemente se quedó congelada en el lugar, con una cesta de carne y vegetales en mano. La mujer no se veía completamente consciente, pero se veía como si hubiera olvidado completamente qué era y qué hacía, estando en un estado de inexpresividad.

Willem trato de hablarle a la mujer. Él movió sus manos en frente de su cara. Tomó sus hombros y la movió violentamente. No importaba cuánto lo intentara, la mujer no mostraba respuesta alguna. Excepto que, sus labios se movieron ligeramente, como si susurraran, o quizás cantaran, o algo así. Aunque, incluso si Willem se esforzara a escuchar, no podría escuchar ni un sonido.

[Ren.]

[Nn.]

Solo por llamarle a su nombre, Nephren comprendió las órdenes de Willem y empezó a moverse. Ella se movió por todas las otras áreas, revisando sus condiciones una a una. Durante ese tiempo, Willem rápidamente incinero su Venom, luego, con la fuerza que sus zapatos dejaron impresas en el suelo unas huellas, y él saltó al cielo. Alcanzando una altitud mucho más alta que las casas alrededor, él verificó el área.

Esto es malo…

Llamas se habían esparcido en algunos lugares por la ciudad. También podía escuchar voces del alboroto y la confusión llevándose en el viento.

[¿Ya empezó?]

Esto en verdad es malo. El caos, siempre que lo fuera, ya se había esparcido ampliamente, y solo continuaba avanzando con cada segundo.

[Willem.] Nephren regreso corriendo. [Todos se ven iguales. No respondían sin importar lo que hiciera. Las personas se movían normalmente. Pero empezaron a darse cuenta que algo pasaba.]

De lo que él veía, Willem estimó el porcentaje de ciudadanos en un estado ya pasmados que eran menos de 20. Pero, el restante 80% rápidamente perdía su compostura en el misterioso ambiente de ver a las personas a su alrededor dejar de moverse absolutamente.

[¿Algún tipo de veneno lo esparce rápidamente?]

No. Es más que eso. Tenía que ser la facción del True World a la que se oponía Navrutri. Debieron completar su tecnología que esparce una maldición ampliamente e indiscriminadamente. Pero… algo estaba mal.

Willem no podía explicarlo bien, pero de pronto sintió una situación ciertamente innatural desarrollándose ante sus ojos.

[Regresemos al orfanato de momento. Me preocupa Aly y los otros—]

Un agonizante ruido de pronto empezó a perforar el aire.

Willem se dio vuelta.

La mujer de antes se movió. Ahora ella le hincaba su diente al hombro de un hombre, es probable que un pariente, quien se le aproximo. La sangre se escurría. Los dientes de la mujer, muy débiles para la carne trató de rasgarla, empezó a caer. Con puro pavor y locura grabada en su cara, el hombre lanzó el cuerpo de la mujer, causando que perdiera su balance y colapsara en el suelo.

Luego, la mujer lentamente se paró. En su sangrentada boca, donde sus dientes solían estar, algo más empezó a crecer. Casi se miraban como azulados… tentáculos.

[¡Toma a cada persona que sigua normal y evacúalos al orfanato!] Willem se lo gritó mientras salía la corriendo.

Él golpeó con ambas palmas directo al estómago de la mujer, o, mejor dicho, la grotesca cosa que solía ser una mujer, la cual trataba de asesinar otra vez al hombre. Palma de Oso, una técnica que él aprendió del mismo Hilgram. El fuerte impacto daño todo el cuerpo de la víctima; a cambio, toda la fuerza mando a volar hacia atrás al receptor.

[¿¡Qué!?] Al momento que su mano hizo contacto, Willem notó algo extraño. El cuerpo de la mujer se sentía fuerte y duro, casi como un pedazo de plomo. [¡¿Estás bien?!]

Ignorando el dolor de sus puños, Willem encaro al hombre. La mordida de la mujer debió dañar una artería: la sangre brotaba de su hombro. Si no detenían el sangrando en seguida, sería muy tarde. Willem desgarro algo de su manga en pánico y continúo.

[Una canción…] El hombre murmuro. [Escuché… una canción…] Sus ojos empezaron a perder la consciencia y su mirada estaba completamente en blanco. [Un mundo ceniciento… qué… nostálgico…]

Sintiendo el cambio de la condición del hombre, Willem se echó atrás. Esto es malo. La sangre que escurría del hombro del hombre empezó a burbujear. En cuanto a la mujer, esas cosas azuladas empezaron a salir de sus heridas. El hombre dejo de ser humano ante los ojos de Willem.

Sin embargo, no sorprendió en nada a Willem. Él aceptó la transformación que le ocurría a su compañero Emnetwyte con facilidad. Un humano dejando de ser humano. La hipótesis la cual él nunca quiso creer fue probada en frente de él.

[…No…] Nephren lo dijo entre dientes. [Eso…]

Nephren debió llegar a la misma conclusión que Willem. Al cabo que, ella había pasado años peleando con ellos en el cielo. Toda su existencia había sido creada para el solo propósito de morir en batalla con ellos. Por lo tanto, no había forma que ella no fuera capaz de decirlo. Ella lo reconoció inmediatamente, y murmuró ese nombre.

[…Aurora… La Segunda Bestia que Perfora y Penetra…]

Desperatio, la Kinslayer. Una Kaliyon que existía con el propósito de ayudar a los humanos para matar a otros humanos. La misma espada con la cual Noft Kei Desperatio peleó con las 17 Bestias. Ese descubrimiento llevo a Willem a acertar esa hipótesis: esas Bestias no eran nada más que humanos remodelados.

Y ahora, en un sueño asemejado al pasado, él también consiguió su prueba.

En cuanto al resto de la historia, él ya sabía cómo hacerlo.

Justo como la leyenda lo decía, los Emnetwyte se liberaron, o más bien se transformaron en las Bestias, luego la destrucción cayó sobre el mundo.

Todo el cuerpo tenía la forma de una cuerda. Si Willem hiciera una comparación, una enorme serpiente probablemente le pintaría mejor a la descripción.

Sin embargo, sin más que decir, no era una serpiente. Sin cabeza y sin cola, la criatura tenía incontables agujas creciendo de su cuerpo en lugar de escamas. Las agujas podían extenderse y contraerse libremente, algunas veces actuaban como ciliares que propulsaban al cuerpo por el aire, y algunas veces actuaba como una filosa lanza la cual perforaba a la presa.

La Aurora, la Segunda Bestia que Perfora y Penetra. Era una de las Bestias más comunes para encontrarte en la tierra, pero también es conocida como una de las menos peligrosas, debido a su inhabilidad de matar a más que una sola persona a la vez. Si un grupo de tres se cruzaba con una Aurora, al menos uno o dos casi era por seguro que escaparan con vida. Ninguna de las otras 16 Bestias era así de misericordiosa.

Mientras ellos se apresuraban a ir al orfanato, Willem y Nephren reunieron a tantas personas a quienes no les afecto. Al principio, les fue bien. Las personas respondieron a su llamado y se les unieron. Unos trataron de atacarlos, pero ninguno probo ser una amenaza.

Cuando su grupo crecía a 20 o más personas, las cosas empezaron a ir mal. Una de las personas a salvo entre ellos, un chico, de pronto empezó a atacar a esos cerca de él. Se había transformado. El problema vino luego de eso. El miedo de saber que alguien podía transformarse y empezar a atacar a sus vecinos en cualquier instante separó a su grupo desde dentro. Ignorando los intentos de Willem por calmarlos, las 20 o más personas se esparcieron.

Cuando por fin llegaron al orfanato, lo encontraron vacío.

Sin Almaria, quien estaba durmiendo en su cama.

Sin los niños, quienes estaba encerrados seguros en sus cuartos.

Los llamados de Willem y Nephren no recibían respuesta. Ellos revisaron cada cuarto y closet, pero no sirvió. En poco tiempo, ellos habían desaparecido, todos desaparecieron en alguna parte. Willem tocó el colchón de Almaria, pero no podía sentir una sola gota de calor en él, como si nadie se hubiera acostado allí.

[…Haha.] El cuerpo de Willem de pronto se aflojo, y él apenas evito que colapsara en el suelo. [Ya veo. Quién sea que hizo este sueño debe ser un demonio. Apuesto que no fue Aeshma o Bufas. Ellos por fin interfirieron, tratan de romper nuestra voluntad…]

[Willem…] Nephren se lo dijo en un tono censurado.

[…Ya lo sé. No me alejaré de la realidad.]

El revisó cada puerta y ventana, pero ninguna mostró signos de haber sido abierta. Almaria y los niños se fueron por sí solos o se fueron con algún intruso. En lo teórico, un secuestrador podía borrar todo rastro de sus movimientos, pero no había una buena razón para hacer eso.

No, esta desaparición no tenía explicación en términos ordinarios. El creador del mundo de sueños hizo una larga interferencia directa luego de mantenerse tan cerca de la realidad todo el tiempo. Su objetivo era el de convertir a Willem y Nephren en residentes permanentes de este mundo, así que necesitaban empezar a reescribir la historia antes que las Bestias aparecieran y asesinaran a sus presas. La predicción de Willem se hizo correcta.

[Si solo Aly se convirtiera en una Aurora… no me habría importado ser asesinado por ella…]

Al cabo que, una vez Willem y Nephren regresaran al mundo real, morirían igual. Él tampoco quería quedarse atrapado en un mundo de sueños por la eternidad. Si él al menos pudiera morir luego de proteger solo una promesa, su primera promesa, esa promesa que nunca pudo cumplir, no sería tan malo. Él no podía pensar en una mejor forma de arrojar su vida.

[Oh, espera. Pero si hago eso, significaría que te dejaría atrás, Ren.]

[No te preocupes. Si mueres, probablemente muera contigo de todas formas.] Nephren suavemente envolvió sus dedos alrededor de Willem.

[…Bueno ahora no puedo morir, ¿verdad?] Él le dio una palmeada al cabello de Nephren como siempre, y como siempre, ella esquivo su mano con una cara molesta.

Ahora, resolvamos este misterio. ¿Qué significaba que Almaria y los niños desaparecieran? La respuesta seguramente los llevaría al último enemigo que necesitaban superar.

Tan pronto Almaria quedo inconsciente, la ciudad empezó a cambiar. Uno a uno, los residentes de Gomag se transformaron en Aurora. Pero en el mundo real, el Teimerre, no Aurora, reinaron los restos de la ciudad.

El mundo de sueños probablemente contenía los recuerdos de casi todos los residentes de Gomag. El creador de este mundo recreó la historia basado en esos recuerdos. Willem y Nephren eran los extranjeros de este mundo. Su enemigo trabajaba para hacerlos residentes permanentes.

Las hipótesis. Salvajes suposiciones. Intuición. Las cosas que vieron. Escucharon. Sintieron. Willem les dio un gran lugar dentro de su mente y llevaron a todo un gran desastre.

¿Puede ser que…?

Solo como una conclusión empezó a tomar forma, el ruido del timbre, fue seguido de un violento golpe en la puerta de enfrente.

[¡Almaria! ¡Chicos! ¿¡Están bien!?]

[¿Ted?]

Deteniendo el pasar de sus pensamientos, Willem vio arriba y murmuró ese nombre. ¿Él estaba seguro? Un sentimiento el cual Willem no podía dejar de llamar felicidad fluía dentro de su pecho.

[¡Falco! ¡Wendel! ¡Horace!] Ted desesperadamente llamó a los nombres de los niños mientras furiosamente tocaba el tiempo y golpeaba con fuerza la puerta.

[…Bueno, supongo que no debí dejarlo solo.]

[Nn.] Con una asistencia, Nephren siguió a Willem fuera del cuarto.

[¡Meanae! ¡Dettloff! ¡Marlies! ¡Nanette!]

¿Él a propósito dejaría por último mi nombre? Willem lo pensó mientras abría la puerta.

Ted, quien golpeaba la puerta tan fuerte que casi recostó todo el peso de su cuerpo, apenas se las arregló el evitar caerse. [¡Willem! ¡Estás a salvo!]

[Sí, al menos por ahora.]

Ted debió pelear en un infierno en su camino al orfanato. Su fantasmal cara pálida indicaba los muchos horrores por los que paso.

[¿¡Qué hay de Almaria y los otros!? ¿¡Algo raro les paso!?]

[Ah bueno, al menos, todavía no se ha hecho un desastre.] Willem asistió vagamente.

[Oh gracias a Dios…] Se le veía como si él estuviera a punto de colapsar.

Willem lo tomo de sus brazos para que se apoyara, y dijo. [Suficiente de charla. Debes estar cansado. Entra. Toma algo de té.]

[Ah antes de eso, por favor toma esto.] A pesar de no tener la fuerza para pararse por sí solo. Ted se las arregló para sonreír mientras él sostenía una funda de cuero la cual él llevaba en su espalda.

[¿Una Kaliyon?]

[Es la única de nivel bajo que requiera altos estándares Braves. La tomé prestada del Gremio porque pensé que podía ser útil en tus manos.]

Basados en lo que dijo Ted, él debió pasar por el gremio antes de llegar al orfanato. [¿Los del gremio están bien? ¿¡Qué de Lucie!?] Las preguntas salieron de la boca de Willem.

[...Hay una cosa más, más bien una persona, quiero que la cuides.]

Sin responder, Ted se dio la vuelta. Detrás de él estaba parada una chica vestida en ropas de viaje que se miraba por los 15 o 16 años. Vivido cabello escarlata bajaba por su espalda, y los ojos eran del mismo color que veían a sus pies incómodamente.

Un extraño sentido de Deja vú paso por algún lugar dentro de la mente de Willem. Él no podía dejar que ese sentimiento fuera visto… o más bien el de haberse encontrado con la chica antes. Pero, él no podía recordar dónde.

[Lo encontré en las calles. Había muchos otros, pero ella era la única que podía traer aquí con seguridad.] Ted lo explicó. [Por favor ayúdala. Es el único lugar seguro en el que puedo pensar.]

[…Bien, de acuerdo. Solo entra. Quizás no puedas decirlo por ti mismo, pero parece que vas a desmayarte.]

[No, tengo miedo de entrar ahora.] Ted río.

[De qué hablas—]

[Escuche una canción.] Incluso lágrimas empezaron a bajar de su cara, Ted nunca dejo caer esa sonrisa. [Quiero regresar a casa. Quiero regresar a casa. Alguien se mantiene susurrando dentro de mi cabeza. Estoy empezando a ver una planicie cenicienta con ese escenario ante mis ojos. Ya no me queda mucho.]

[…Ted.]

[Sí que lo siento, pero no puedo entrar por té. Claro, siempre soñé en ser un hombre peligroso para Almaria, pero no de esta manera. Y además, me hice a la idea de esperar hasta que consiga el permiso de su amado padre. No dejare que ese estúpido sueño o canción aplaste esa determinación.]

[…Ted…]

[Ahora, debo disculparme.] Ted dejo la mano de Willem y, usando el poco de fuerza que le quedaba en sus músculos, se paró por cuenta propia. [Confió en que te encargues del resto.] Con eso, Ted corrió. En poco, su figura se derretía en las sombras de la sombría noche.

Willem no pudo sacarse la figura de Ted corriendo en la distancia de su mente. Ahora Willem se dio cuenta lo grandioso que era el chico Ted. Con el fin de proteger a Almaria y a una chica que ni siquiera conocía, él escogió desaparecer solo en la lejanía. Él debió estar cansado. Asustado. Solo. Pero, hasta el último momento, nunca dejo que su lado débil se mostrará por fuera de su fachada.

Por favor ayúdala, Ted se lo pidió. Willem estaba a gusto con su deseo final, pero ¿exactamente cómo él supuestamente salvaría a alguien en un mundo que se dirigía al apocalipsis? ¿Confió en que te encargues del resto? ¡Eres el gran Nivel 8! Por qué… por qué intentas tanto hacerte el fuerte…

La chica de cabello rojo veía la taza de té enfrente de ella con el ceño fruncido. O más acordes, ella miro al oscuro liquido café dentro de él.

[¿No gustas del café?] Willem pregunto.

La chica agito su cabeza, luego regreso a ver su taza, sin mostrar signos de meterlo en su boca.

[¿Debería ponerle leche y azúcar?]

La chica agitó su cabeza otra vez. A eso, ella parecía tener una voluntad de acero. Con la cara de un soldado marchando a su batalla final, ella levantó la taza y tragó todo de una vez.

[¡¿¡………!?¡]

La cara de la chica se puso rojiza. Luego regreso taza a la mesa, ella cubrió su boca con ambas manos y dejo salir un grito. Entonces, empezó boquear desesperadamente, como un pez en tierra.

[Parece que estaba muy caliente.] Nephren lo dijo mientras colocaba una copa de leche fría en frente de la chica.

La chica dudo por un memento, pero pronto tomo la nueva copa y la bebió luego de recuperar el control de su respiración, ella dijo. […Estaba caliente. Y amargo.]

Bueno, sí…

[¿Quieres más?]

[Con leche esta vez.] La chica sostenía su copa vacía, ligeramente avergonzada.

Ella era una chica más bien extraña. Willem adivino que su edad estaba por los 15, al igual que Kutori. Pero, su forma de hablar y comportamiento le daban un aire más joven, tanto que ella se veía más joven que Nephren, lo que lo hacía más difícil.

Ella usaba ropajes de viaje, pero sus acompañantes no se veían en ningún lugar. Ella podía estar viajando sola, o tal vez se separó de ellos. Considerando la posibilidad que su compañía podía haberse transformado en Bestias, Willem no sintió que debía preguntar.

Y más que nada, su mirada. Cuando sus ojos no se ocupaban con la taza de té en frente de ella, ella miraba a Willem, viéndolo intensamente como si tratara de ver en lo profundo de su mente. Cuando él no mostraba signos de darse cuenta, la chica se agitaba y rápidamente dejaba el contacto visual. La mirada no era una amigable, pero Willem tampoco detectaba alguna hostilidad en ella. Si él lo hubiera analizado, habría puesto un radio de 6:4 de curiosidad cautelosa.

[¿Hay algo en mi cara?] Él le pregunto a Nephren, quien sacudió su cabeza.

Hmm… quizás ¿realmente la conocí en otro lugar antes? La carrera de Willem como Quasi Brave pasó por su mente, pero luego se quedó vacía. Además, él pensó que no habría de olvidar a alguien con ese vivido cabello escarlata

……..

Cabello escarlata. Una imagen de Kutori fluyo de sus recuerdos. Mientras perdía sus recuerdos, un rojo vivido gradualmente tomó su cabello. Quizás era debido a la inestable luz de la cocina, pero el escarlata en la chica sentada frente a sus ojos se asemejaba mucho a la cabeza de Kutori. ¿Ese era el culpable detrás de su sentimiento de Deja vú?

[…U-Um.] La chica levanto la mirada. [Tú… eres el verdadero Willem, ¿cierto?]

[¿Hm? Ah, sí.] La repentina pregunta lo tomó fuera de guardia, pero se las hizo para contestar. [No creo que sea tan famoso… ¿Me conoces de alguna parte?]

La chica asistió.

[Ah, ¿Ted me contó de ti?]

La chica agitó su cabeza. [Te vi en un sueño. Era algo así, pero… algo… dulce.]

[…Ha…]

¿Qué con eso, nuevas frases para aprender? Ciertamente, el amor se formaba entre una mujer y un hombre en una situación de vida o muerte. Pero bueno, considerando la edad de la chica, Willem ni siquiera estaba ligeramente en un humor romántico.

[¿Te puedo preguntar algo?] Ella preguntó.

[¿Qué?]

[¿Recuerdas a Leila?]

Claro, siendo un Regal Brave, Leila Asprey era más infame que Willem, así que tenía sentido que la chica conociera su nombre. Sin embargo, él encontró extraño que la chica de pronto trajera el tema de Leila, y por tanto la palabra ‘recordar’ más bien era un ‘conocer’’ que le pintaba mejor.

[Claro.] Él respondió vagamente. [¿Por qué preguntas?]

[Porque ella es una persona importante.] La chica respondió. [Leila es mi idol. Es fuerte, se esfuerza tanto, y es genial.]

Willem peleaba contra la tentación de morirse de risa. Porque ella era el Regal Brave, el símbolo de la fuerza de la humanidad contra las otras razas, la Iglesia siempre glorificaba sus hazañas. Ella era tan abrumadoramente fuerte que podía derrotar a un dragón de un solo golpe. Ella era tan amable y noble que no podía abandonar al débil y necesitado. Tan hermosa en su armadura que hordas de Borgles se prostrarían ante ella. Etc, etc.

Desde luego, Willem sabía la verdad. A ella le tomó medio día derrotar al dragón, no eran tan tonta para mandar al carajo sus prioridades solo por los débiles, y solo usaba la armadura de la Iglesia una vez gritara antes ‘¡muy duro!’ y la tirara. La Leila que Willem conocía era incomprensiva, ruda, salvaje, y, más que nada, libre.

[Y también heroica, en el verdadero sentido de la palabra.] La chica continúo alabando a Leila mientras Willem veía sus recuerdos. [Ella se enamoró de alguien, pero lo escondió. Para que esa persona fuera feliz, ella dejo su propia felicidad. Ella no dudaba en una batalla donde sabía que moriría. Cuando vi a Leila, aprendí del tipo de personas que son los humanos.]

[¿Oh? Pues qué bien.]

La frase que la chica dijo se veía algo extraña en unas partes. ¿Ella se topó con Leila en alguna parte y le tomo cariño? Tomarle cariño a Leila… Willem casi estaba que se mataba de la risa otra vez.

[Quiero ser como ella. Esa era mi última aspiración. Cuando morí y me esparcí, pensé que esos sentimientos debieron quedarse.]

[¿De qué me hablas?]

[Ah—] Como si se pasmara, la chica sacudió de pronto su cabeza. [Nada. No es nada, así que olvida lo que dije. Pero solo recuérdalo.]

Así que lo que querías hacerme es…

[¿…Quién eres?] Nephren lo preguntó. [Por alguna razón, viéndote, no puedo calmarme. Se siente algo extraño.]

[…Probablemente sea tu imaginación. Creo que es mejor no pensar mucho en ello.] La chica lo dijo, entonces bebió el poco de su café, el que ahora tenía un 70% de leche.

[¿Ahora te sientes mejor?] Willem pregunto.

[Sí.] Ella replicó con una asistencia.

[Bien. Lo siento, pero ¿te importaría ver por la casa de allí un rato?]

[¿Eh?] La chica se veía confusa.

[Saldremos por un rato.] Willem miró a Nephren. [Mientras no estemos, quiero que te quedes allí. ¿Puedo contar contigo?]

[¿Adónde vas?]

[Hay alguien con quien necesito encontrarme. Destruiremos su casa y haremos añicos ese diminuto jardín mientras estemos en eso.]

[Entonces también voy.]

[No es peligroso. El orfanato es seguro… bueno, no puedo decirlo con exactitud, pero es más seguro al menos. Ya que ese mocoso pidió que te ayudara, no puedo exponerte al peligro.]

[¿Volverás? ¿Lo prometes?]

Willem y Nephren pronto partirían a confrontar al creador de este mundo. Tendrían que tener éxito y desaparecer el sueño o fallar y perecer. Pues como sea, nunca regresarían. Willem nunca sería capaz de cumplir la promesa de la chica.

[Perdón, no puedo hacerlo.]

Al principio pensó en solo decir sí. Al cabo que, ellos nunca se volverían a encontrar con la chica, ¿y qué diferencia haría? Sin embargo, al final, él no podía decirlo por sí solo. Él no podía repetir lo que hizo hace años en el mismo orfanato.

Willem tomó la Kaliyon que se apoyaba contra el muro y la lanzó a Nephren. Dindrance, un modelo producido en masa. Aunque estaba en unos rangos por debajo de la Insania de Nephren, la que se jactaba de una estabilidad y realización, la que ganó una alta reputación entre los mediocres Quasi Braves incapaces de usar mejores espadas. La obra maestra de los talleres de la capital.

[¿Realmente debería de tener una?] Nephren lo preguntó.

[Puedo pelear con solo las manos, pero estarás indefensa, ¿cierto?] Willem pregunto, y ella asistió ligeramente en respuesta. [Bueno, vamos así.] Dándole la espalda a la chica de cabello rojo, él camino por fuera de la puerta.

[¿No hay más de lo que quieras hablar?] El pez apareció de alguna parte y se enrollo alrededor de la chica de cabello escarlata. [Por fin lo encontraste. Pudiste flirtear más.]

[No.] La chica agitó su cabeza. [No seré yo la que doblegue a Willem. No soy como ese chico lamentable.]

[Sí que eres testaruda… oh bueno.] El pez continúo alrededor de la chica. [No deberías ir con ellos, ¿incluso si eso significa revelar tu identidad? Nuestro objetivo es casi el mismo que el suyo. Pensé que algo de cooperación nos beneficiaria.]

[……]

[Incluso si él te odia por seguir insistiendo, él no es del tipo que pierda de vista sus prioridades. Pensé que tendrías una buena oportunidad de conseguir su ayuda.]

[Probablemente.]

[Entonces, ¿por qué no se lo pediste?]

[…No lo sé] Al hablar, la chica miro por fuera de la ventana viendo hacia la dirección donde Willem y Nephren corrieron. [Cuando él me dijo que no fuera con ellos, por alguna razón, me hizo un poco feliz.]

[Hmm… ya veo… es eso.]

[¿Qué?]

[Oh nada. Parece algo que harías, es todo.] El pez lo dijo con un suspiro. [A propósito, ¿qué tal estuvo tu primer café negro?]

[Caliente.] La chica respondió inmediatamente.

Nephren voló por el cielo con sus alas ilusionarías, mientras Willem saltaba de techo a techo con su Venom apoyado en sus piernas. Debajo, podía ver hordas de Auroras rugiendo en las calles.

[El creador de este mundo es una Bestia, no un demonio.] Willem lo dijo mientras volaba por los techos. [Hasta hace solo unos minutos, esa Bestia no existía en este mundo. No era un humano transformado. Es por eso que nunca interfirió directamente con nosotros, y también por qué no pudimos encontrarlo no importando cuántas veces lo buscáramos. Pero, ese día finalmente llegaría a este mundo. La maldición se esparció entre las personas que se empezaron a convertirse en Bestias. Es cuando el creador empezó a actuar. Almaria desapareció porque el creador la necesitaba.]

Ellos podían escuchar los gritos de abajo. Aunque con las personas aún vivas, dentro de poco, ya no quedaría ni una sola.

[…Realmente no lo entiendo.] Nephren replico.

Willem descubrió mucho. Al cabo que, él tampoco entendía la actual situación. Él simplemente estaba tratando de atar todos los cabos en su mente en una forma que pareciera plausible. Sin mucha lógica o convicción apoyando sus palabras.

[Bueno, no te preocupes por ahora. Lo importante es que este mundo recreó los eventos que ocurrieron en la realidad hace 500 años muy bien. Nuestra realidad yace 500 años en el futuro de este mundo. Es decir, los sobrevivientes de los 500 años en la realidad deben estar aquí en este mundo ahora.]

Willem aterrizo arriba del espiral de la iglesia, donde él tenía una buena vista de la plaza central.

[¿Aquí?] Nephren aterrizo a la par de él.

[Sí, en términos de coordenadas, debería estar justo aquí.]

[No veo nada.] Nephren miro alrededor, pero solo vio horribles monstruos rugiendo. [Eso no está en medio de todas esas Bestias, ¿No?]

[Por supuesto que lo está.] Willem respondió.

Él alisto sus puños… o lo intento, pero sintió una extraña oposición de su cuerpo. Él sabía bien lo que ese dolor significaba. El sueño debía estar llegando a su fin. En realidad, él no era más que un mero cuerpo sin vida. Sus huesos estaban rotos, tendones recortados, órganos disfuncionales, carne destrozada, su sobreuso de Venom drenó toda su fuerza vital. Él mismo del mundo de sueño empezó a tomar la realidad. Sin embargo, él todavía tenía otro poco de tiempo. Luego de respirar profundamente, él alistó sus puños otra vez.

[Sígueme.] Él le dijo, entonces saltó.

En ruta, él despego de la torre de la iglesia para acelerarse más. A una velocidad mucho más rápida que una caída libre natural, él cayó rompiendo la pequeña fuente en medio de la plaza. Luego, su puño golpeo en el suelo. Radiante Dragón Intimidador. La habilidad capaz de producir el suficiente poder destructivo para partir la tierra y aplastar una cascada.

Sobre eso, la campana de la iglesia se movía de adelante y atrás por el impacto de su patada, sonando más alto con cada vez. Luego de una breve pausa, el fogón cubrió las calles fracturadas, luego empezaron a colapsar en las profundidades.

Era la misteriosa facultad bajo lo que solía ser Gomag que él exploro con Grick y Kutori. El último lugar en Gomag que seguía sin ser visto por los aventureros, o por alguien más, se descubrió hasta 500 años después por la expedición de Regul Aire.

Ouch. Cuando solía ser uno de los que le faltaba la habilidad apropiada para restringir el inmenso poder actual, Radiante Dragón Intimidador causaba un sucio contragolpe. La piel de su puño derecho había revelado unas venas, y sus huesos se sentían inestables. Pero, él todavía podía moverse.

[¡Es por aquí!]

Dejando que Nephren se encargara de la Aurora que se acercaba, Willem salto a la oscuridad de abajo.

Unos problemas plagaron las facultades subterráneas, siendo de primero la iluminación, y luego la circulación del aire. Sin la luz del sol, el fuego se convirtió la única opción, pero demasiado fuego hacía difícil respirar. La necesidad de aire fresco luego requirió de una gran ventana, la cual hacía más fácil de encontrar la facultad. Como resultado, la base secreta subterránea nunca fue muy práctica.

En Regul Aire, pudieron solo usar una lámpara de cristal…

Inútiles pensamientos pasaron por la cabeza de Willem, pero para más, estaba oscuro. Muy, muy oscuro. Él nunca aprendió de lo conveniente de las técnicas de visión nocturna o hechizos de iluminación. Además, él no tenía mucha experiencia explorando Laberintos, lo que las facultades subterráneas le recordaban. Él pudo verse genial yendo de primero, pero, por desgracia, él no tenía un plan.

A su par, Nephren incinero una pequeña cantidad de Venom y la paso por Dindrane, causando que la fisura en la espada se iluminara débilmente. [¿Debería de hacerla más fuerte?]

[No, es suficiente.]

Las poderosas Kaliyon, la última esperanza para la salvación, siendo usada como una antorcha. Willem ahora se dio cuenta que debió de haber llevado una antorcha, pero él no pensó en los pequeños detalles anteriormente. Si Grcik estuviera con ellos, él definitivamente se burlaría de Willem.

Él abrió una puerta cercana y hecho un vistazo alrededor con la luz tenue. Para simplificarlo, era un desastroso cuarto. Caóticas montañas de papel se quemaban en el escritorio, cada estante, y prácticamente cada lugar vacío en el suelo. Incontables documentos, los cuales incluían reportes de investigación y memos mal hechos, parecían afirmar su presencia.

Me recuerda a un cierto cuarto de referencias, Willem pensó.

Trató de buscar otro camino sin éxito. De ser necesario, podría forjar su camino aplastando otro piso o muro o algo. Sin embargo, Aurora podría estar acechando en alguna parte, y su mano izquierda aún le dolía, el hacerlo así incurría a grandes riesgos.

[…Esto…] Nephren recogió un pedazo de papel. [¿Material de investigación?]

[Es probable que sea cómo hacer que la maldición vuelva a los humanos a Bestias, ¿cierto?]

[Nn… no lo creo.]

Al escuchar la dudosa respuesta de Nephren, Willem tomó un papel. Cielos, mejora tu letra. [¿…Qué son los Visitors?]

¿Huh? Es obvio, los Visitors eran los Visitors, así de simple. Hace tanto tiempo, ellos llenaron el gran vació creado por el mundo. Esparcieron el verde por la tierra, llenaron los océanos con agua, y dieron nacimiento a los humanos y otras razas. Entonces, dividieron sus almas entre los humanos y desaparecieron.

Al otro día, el último Visitor sobreviviente de pronto despertó y, por alguna razón, se volvió hostil hacia los humanos, junto con sus subordinados, el Poteau. Willem y los otros se encargaron de derrotarlos luego de sacrificar a muchos, entonces esto y eso sucedió hasta el presente.

[Los Visitors no crearon el mundo. Meramente lo alteraron.] ¿Oh? Bueno, es por ese culto religioso. [Este mundo ya existía antes que ellos lo visitaran. Seres, no con vida en sí, existían. Pero cuando los Visitors llegaron, no eran como los veían. Así que maldijeron al mundo y todo dentro de él.]

Espera espera espera. Nunca lo había escuchado antes.

[¿…Willem?] Nephren se lo pregunto.

[No es nada.] Él lanzo el memo a un lado. [Una religiosidad que ni nada risa, pero eso no tiene nada que ver con nosotros ahora mismo.]

Mientras el veía a las montañas de papel una vez más, el clash de una espada de pronto llego a sus oídos.

[Willem.]

[Lo escuché.]

No venía de tan lejos. Él claramente podía determinar la dirección de la fuente. Por último, alguien estaba allí. Y lo más probable, algo también estaba allí. Ellos se apresuraron al cuarto y entraron a la oscuridad una vez más.

Nephren abrió ampliamente las alas que proveían la suficiente iluminación para pasar por el vestíbulo con seguridad. Por el camino, vieron numerosos signos los cuales decían “¡no graffitti!” pegados en la pared. Parecía que no tuvieron efecto, sin embargo, como ecuaciones, maldiciones, y otros tipos de siniestras escrituras se enterraban en el espacio en blanco entre ellos.

Los humanos crecieron mucho. La maldición inicial llego al límite.

Los Emnetwyte no debieron de existir. Su creación fue el primer y gran error que cometieron los Visitors.

Willem vio brevemente a unas de las palabras mientras corría.

¡Visitors! ¿Por qué crearon a los humanos?

¡Miren que su amor a la madre patria llevo a la tierra a esto! ¡Miren que se la robaron!

Los gritos de agonía se escribían en garabatos por las paredes.

La primera cosa que notaron fue la montaña de Auroras, o, más acorde, montañas de varios cuerpos de Aurora. Luego, vieron a Navrutri sentado con su espalda contra un muro.

[Hey…] Navrutri, quien probablemente sintió la luz aproximándose, levanto la vista. Su misma vieja sonrisa paso por su cara, pero esta vez no tenía su usual vivacidad. [Me estaba preguntado quién era el que venía. ¿Cómo encontraste este lugar, Willem?]

Un profundo goteó rojo bajo del pecho de Navrutri por todo su cuerpo. La carne de su estómago se había hecho en nada más que una atroz masa de sangre y tripas, es el resultado de ser mutilado y perforado por incontables agujas. Claramente no le quedaba mucho.

Willem supuso que su Kaliyon, Lapidem Sybilus, era la única que lo mantenía consciente. Todas las Kaliyons de clase élite tenían sus propios Talents especializados; Lapidem tenía la habilidad de mantener forzosamente la condición mental y física del usuario mientras siguiera activa. Sin embargo, no podía cerrar las heridas abiertas o detener el sangrado. No podía hacer nada para enfrentar la inevitable muerte

[La vieja maldición se desaparece. La necesitamos para maldecir la humanidad una vez más. Pero no pudimos. Obtuvimos el cuerpo de un dios. Aplastamos su alma a pedazos. Pero, no pudimos recrear la maldición de los Visitors.]

[¿¡Oi… Navrutri!?]

La luz de Lapidem Sybilus empezó a desaparecer. El Venom de Navrutri empezó a marchitarse.

[No pudimos hacerlo nosotros solos… necesitamos… la sabiduría de… ‘Foreigner’…]

Sus ojos ya no miraban a Willem. Su mirada se colocó en un lugar lejano.

[Pero… nos quedamos sin… tiempo…]

La mano de Navrutri la cual tenía sostenida cayó al suelo. Su barbuda cara, esa cara la cual siempre llevaba su bromista sonrisa, se retorció a una expresión de dolor y sufrimiento antes de erguirse.

[¿De qué tanto hablas de la nada? No lo entiendo…] Incapaz de controlar sus emociones, Willem empezó a lanzar insultos a ese cuerpo sin vida. [¿¡Qué estás haciendo!? ¡No puedes morir ahora! ¡No puedes fallar ahora! ¡Si quieres salvarnos, termina el trabajo! ¡Eres un Brave, ¿no?! ¡Es tu deber!]

[Willem.]

Él apretó sus puños. Quería darle un último golpe a Navrutri, pero, luego de levantar su mano, él se rindió. En lugar, él recogió a Lapidem Sybilus.

[Cuál sea que sea la batalla que pelearas, ya no importa. El resultado fue decidido hace 500 años, y no podemos hacer nada para cambiar eso. Pero…]

Willem incinero su Venom. Lapidem Sybilus de clase alta no lo aceptaba. Las grietas por la espada se abrieron ligeramente, y la luz fluía, pero nada más. En sus manos, no era más que una gran espada brillante, no una Kaliyon que se forjo para ayudar a la humanidad a ir contra los enemigos que los superaran.

[¿Tengo que usarla?] Nephren lo pregunto.

Willem sacudió su cabeza, luego volteó su cara al camino delante.

Entre la oscuridad que envolvía la facultad subterránea, él vio unos débiles rayos de luz saliendo de la puerta de al lado.

Shuumatsu Nani Shitemasu ka? Isogashii desu ka? Sukutte Moratte Ii desu ka? vol4 cap4.4



Himno a la Madre Patria

Cuarto de Observaciones de la Facultad de Tratamiento Público de Gomag.

[Oh, sí, ¿Has escuchado de los rumores acerca de la canción?] Un doctor usando una desgastada bata blanca lo pregunto mientras él barajeaba una mano de cartas. [Escuché algo de una voz. Se siente nostálgica… nostálgica en esa forma. El sentimiento que tienes cuando escuchas una vieja canción por primera vez en un tiempo.]

[Entonces algunos la tararean. Probablemente fue algo así.] Otro doctor lo dijo mientras lanzaba una carta en la mesa. [Personalmente, no me gustan esos rumores de fantasmas cerca de los pacientes. Incluso si no despiertan, siguen vivos. Un ‘tanque’]

[No es tanto para tratar. Dos ‘caballeros’.]

[Eso significa que solo es cosa de tiempo. Un ‘aristócrata’ y un ‘sirviente’.]

Las cartas se apilaban en la mesa. Uno de los doctores respiro con el ceño fruncido y lanzo una moneda.

[¿Crees que se recuperen? Los pacientes.]

[Lo dudo. Hay algo extraño en ellos. Usualmente, las personas en coma muestran grandes rasgos de deterioro y sus cuerpos se enmugrecen, pero estos pacientes no exhiben algunos de esos síntomas en lo absoluto.]

Uno de ellos pronto se dio cuenta. [¿…No los aventureros estaban patrullando hace nada?]

Una gran seguridad se había colocado en el edificio anticipando algún ataque de un grupo peligroso. Los aventureros patrullaban las áreas en turnos y revisaban el cuarto de observaciones cada 30 minutos. Los doctores vieron el reloj. Casi una hora había pasado desde que se aparecieron.

[¿Quién sabe? Quizás les dio diarrea o algo. Como sea, sigamos jugando.]

[No, si tuvieran diarrea, crees que al menos habrían venido por algunas medicinas.]

[Como sea, solo reparte las cartas. Necesito vengarme.]

El doctor, quien medio se paró de su silla, se sentó otra vez con un suspiro.

Mientras tanto, un grupo de aventureros, incluyendo a una cierta mujer en armadura roja, yacían en el suelo afuera en un camino oscuro, sin que les topara la luna y las linternas. Ninguno de ellos mostraba un solo rasguño, aunque ninguno de ellos retenía algo de consciencia.

Por el mismo tiempo, un grupo de hombres, todos vestidos en batas negras las cuales no se notaban en la noche, silenciosamente se infiltraron al hospital.

Espera. Sin hacer ruido, uno de los invasores le hizo señales a sus compañeros usando movimientos de labios y de manos. Había alguien escondido.

¿Por qué piensan eso?

Escuche una canción.

El hombre lo escucho cuidadosamente.

Lo escuche. Pero, no creo que sea un obstáculo para nuestra misión.

Estoy de acuerdo. No tenemos mucho tiempo. A darnos prisa.

El hombre que primero se detuvo pensó un poco, luego asistió ligeramente.

Se adentraron en la oscuridad, abrieron la puerta del cuarto de pacientes, entraron, caminaron a una cama en particular, y confirmaron la cara del hombre medio dormido.

No cabe duda. Este es el objetivo, Odle N Gracis.

El hombre sacó una bolsa negra y la extendió. Solo uno de ellos levanto al paciente y estaba cerca de llenar la bosa con él—

Odle abrió sus ojos.

[¿Eh?] Una sorpresiva voz salió del hombre que lo llevaba.

Con un gran golpe, el cuerpo de Odle cayó al suelo.

¿¡Qué estás haciendo!?

Sintiendo la situación de emergencia, los otros hombres entraron a una estancia cuidadosa. Ante sus ojos, su compañero que llevaba el cuerpo de Odle ahora yacía colapsado en el suelo. Un camino de oscuro liquido rojo chorreaba de su cuerpo. El olor a acero empezó a llenar el cuarto.

Odle se paró. Él vio directo al hombre con ojos asesinos. Luego, su boca empezó a abrirse lo más posible, él empezó a proyectar una voz inaudible.

¿Él… está cantando?

El cuerpo de Odle se mecía de adelante y atrás mientras su boca seguía moviéndose.

Esos inesperados eventos no fueron suficientes para atolondrar a los intrusos. Tenían una misión que necesitaban hacer silenciosamente, y solo un pequeño sonido se mezcló en ello, pero nadie en el hospital parecía haberse dado cuenta. Incluso si su objetivo mostraba resistencia, su trabajo seguiría igual. Quizás necesitaban ser algo duros, pero solo eso.

Sin embargo.

Ellos lo vieron.

Esa extraña vista que de pronto parecía haber cubierto todo su campo de visión

Esa planicie cenicienta.

Falto de humanos, falto de pueblos y ciudades, un mundo en el cual solo el sol y la luna circulaban en todas partes, dando nacimiento a un ciclo interminable de día y noche.

En esa extraña y desconocida escena, por alguna razón, el hombre sintió una poderosa nostalgia. Un inexplicable, y abrumador sentido de nostalgia patriota pasaba por ellos y tensó sus corazones.

[Qué…]

En medio de la confusión, se dieron cuenta: no se podían mover. Ellos perdieron la voluntad de incluso mover sus lenguas, y no se diga de sus brazos y piernas.

No solo ya no podían acercarse lentamente a Odle, sino que ya ni siquiera podían esquivar para defenderse solos. Ni siquiera gritaron del miedo.

Odle continúo cantando en esa voz la cual no se registraba como un sonido.

Luego, uno tras otro, los intrusos colapsaron en el suelo con un golpazo.

Líneas de un oscuro rojo chorreaba de sus cuerpos, manchando el limpio cuarto de hospital.