lunes, 11 de junio de 2018

Shuumatsu Nani Shitemasu ka? Isogashii desu ka? Sukutte Moratte Ii desu ka? vol5 cap2.2



La que Una Vez fue Nephren

Pellizco pellizco pellizco.

Ella sintió un pequeño y suave pellizco repetido en sus mejillas.

[Hey, despierta.]

Al ignorarlo, el pellizqué solo se aceleraba. Extremadamente fastidiada sin razón alguna, ella apreciaría grandemente algo más de sueño.

[Hey, despierta.]

Un pequeño sonido resonó cerca.

[Vamos, ¿puedes despertar de una buena vez?]

¡Cállate y vete! Ya te lo dijo… o quizás ella no le dijo nada, pero como esa, ella estaba cansada. Quería dormir más, mucho más.

[Si te quedas durmiendo aquí, atraparas un resfriado, ¿sabes?]

Ahora que este enfermero lo menciono, ella notó por primera vez el frío que la rodeaba. Sentía como todo su cuerpo fuera empapado en agua fría. Ni un solo buen sentimiento. Ella quería una suave manta y una cálida almohada.

Sin pensar en el confortante petate que pasaba por su cabeza, Nephren lentamente abrió sus—

Destruir destruir destruir destruir destruir destruir reclamar—

[¿¡—Ah!?]

Abrumada por los repentinos impulsos destructivos amenazando el arrebatarle su consciencia, ella cerró sus ojos otra vez en pánico. La tempestad de los impulsos gradualmente se apaciguó. ¿Qué fue eso? El miedo racional que Nephren contenía en lugar del irracional torrente de emociones. Algunas cosas desconocidas dentro de ella. O no, era más como que ella hubiera cambiado en algo desconocido.

[Oh cielos, mira lo que te pasó.] Una voz desconocida lo dijo. Sonaba a que le pertenecía a un joven de edad media.

[¿…Quién eres?]

[Hablamos antes. Primero que todo, trata de abrir solo tu ojo derecho.]

[Pero…]

[Está bien. Confía en mí.]

Nephren sabía que no se confiaba en los extraños, pero ella no notó hostilidad de la voz, y ciertamente no podía seguir temblando con sus ojos cerrados por siempre. Preparada para lo peor, ella cuidadosamente hizo lo que la voz le dijo. Poco a poco, su campo de visión se abrió. Justo en frente de ella, un pez escarlata volaba.

[……Umm……]

[¿…Te sientes bien? ¿Puedes ver?]

[Mis ojos se descompusieron. Veo a un pez volar.]

[Oh, entonces tus ojos deben estar normales. Lo viste, puedes ver mis preciosas escamas, ¿cierto?]

El pez realizo una voltereta en medio del aire. Las escamas rojas y plateadas brillaban. Como lo prometió, fueron una vista fantástica y bella.

Para esos extraños impulsos de antes, no desaparecieron por completo, pero parecía que se calmaron un poco. La constante urgencia ruante en la parte trasera de su mente era molesta, pero no era gran problema.

¿Dónde estoy? Nephen dio un vistazo. Sucios muros la rodeaban en todas partes, elevándose en el cielo como acantilados. A la sombra de un claro charco de agua que se reunía a sus pies, sumergiendo la mitad de su cuerpo. Más que eso, una larga grieta pasaba por el techo, exponiendo más al cielo.

[¿Nos caímos desde allí?] Nephren pregunto.

[Es lo que parece.] El pez respondió.

[Hace frío.] Ella dijo temblando.

[Te dije que atraparías un resfriado durmiendo así… bueno, probablemente no tengas que preocuparte de eso por el resto de tu vida.] El extraño pez decía cosas extrañas.

[¿A qué te refieres?]

[Bueno… lo hablamos antes. Primero mirémoslo de esa manera. Quedarte aquí por siempre no es muy divertido, y empiezo a extrañar el sol. Esta área originalmente está llena de hoyos, y el suelo debe ser débil. Es como este gran hoyo. Si lo intentamos por esos lugares, estoy seguro que saldremos eventualmente.]

[Nn.]

Con su ojo izquierdo aún cerrado, Nephren incinero Venom. Brillantes alas cenicientas se esparcieron de su espalda. El Venom trabajaba sin problema, o quizás algo más débil de lo normal. El cuerpo de Nephren flotaba del suelo.

[…Hey, ¿por qué no dijiste que podías volar antes?]

[Me adelantaré.]

Con un aleteo de sus alas ilusionaría, Nephren despego de la superficie.

¿Por qué sigo viva? Nephren se lo pregunto. En esa batalla en el Plantaginesta, ella recibió heridas mortales y cayó al suelo. Entonces, unos segundos antes de su muerte, ella y Willem fueron atrapados en un raro mundo barrera. Cuando eventualmente destruyeron ese mundo, ella saltó a esta oscuridad rara que trago a Willem, y cerca de la mitad se fue.

No importa cuánto lo pensara, cualquier hada normal habría muerto 3 o 4 veces durante eso. Y Nephren Ruq Insania, no tenía habilidades especiales como alguien como Kutori, era un hada normal.

Viendo debajo de su cuerpo, Nephren vio que su uniforme se hizo pedazos y apenas se parecía a la forma original, pero ella no vio ninguna herida. Dado el tiempo que había pasado y la severidad de las heridas que consiguió durante la batalla, una recuperación normal era imposible. Casi parecía más probable que de alguna manera su consciencia se hubiera movido a un nuevo cuerpo. Sin embargo, ambas explicaciones parecían ser ridículas.

Parada en la superficie del suelo, Nephren notó la falta de viento. Viendo arriba, el mismo cielo azul que veía en Regul Aire la saludaba. Aunque, a diferencia de Regul Aire, una cenicienta planicie se esparcía en todas las direcciones tanto como los ojos pudieran verlo.

[…Realmente no hay nada aquí…] El pez flotante a su par lo dijo.

Ignorando su compañía, Nephren busco la figura de una cierta persona, pero encontró el vacío. [Willem no está aquí.]

Estuvieron juntos todo el tiempo. Cuando entraron a la ilusión, y cuando la destruyeron, Nephren siempre había estado en brazos de Willem. Incluso si algún impacto presionara a Nephren a alejarse, no pondría mucha distancia entre ellos

[Tampoco veo a mi compañero en ningún lado. Su cuerpo no está en condiciones de moverse… me pregunto a dónde se habría ido.]

Volviendo a su lado, Nephren examino al extraño pez otra vez. Grande. Era la primera palabra que pasaba por su mente. Aunque no tan grande para tragarse a Nephren, el pez de seguro podría estrangular a Nephren a muerte si la abrazara. Sin más, el pez usualmente viviría en el agua. Ella leyó acerca de los peces voladores en libros antes, pero eran peces pequeños los cuales nadaban por el aire en grupos. Ella nunca escucho de un pez volador así de grande antes, mucho menos un pez que hablara.

[¿Y quién eres?]

[Hmm… asumo que es tiempo para presentarme. Mi nombre es Carmine Lake. Como puedes ver, soy del Poteau quien gobierna los vientos y las lluvias.]

[¿Huh?]

Poteau. Nephren leyó de ellos en un libro antes. Son Dioses que servían a los Visitors y los responsables de crear directamente al mundo. Es decir, seres muy poderosos. Pero, no realmente tan así. Digo, si alguien de pronto te dijera que eres un Dios, probablemente, al menos dudarías en creerles. Además, ¿’cómo puedes ver’? Todo lo que Nephren podía ver era un pez volador sospechoso. Ciertamente, el pez no era normal, pero ella no podía sentir algo como un divino aire.

[Ya veo…]

[Sí.] El pez bailo felizmente. [Oh, pero no te hagas una idea equivocada ni nada. No siempre fui así. Solía ser una forma muy hermosa, majestuosa y magnificente.] Ignorando la desinteresada cara de Nephren, el pez continúo. [Perdí eso hace 500 años. Desde entonces, no puedo mantener mi presencia sin residir en la consciencia de alguien. Me he reducido a esta lamentable forma de ilusionaría.]

Forma ilusionaría. Nephren nunca escucho de ese término antes, pero podía inferir lo que significaba. [Así que en otras palabras… ¿tu cuerpo no es real?]

[Eso es. Solo puedes verme, y solo puedes escuchar mi voz. ¿Y bien? ¿No te sientes con suerte por tal exclusivo privilegio?]

[…Para nada.] En primer lugar, ya que nadie más parece estar cerca, la exclusividad no tenía mucho significado. [¿Y por qué un Dios vino a mí?]

[¡Sí, es exactamente de lo que necesitamos hablar!] El pez levantó la voz y aleteo su fina cola. Molesto. [Tuve a un huésped antes que tú. Estuve con ella todo el tiempo dentro de ese mundo barrera.]

Mundo barrera. Ese eterno jardín miniatura el cual Almaria, el Shiantor, creo para atrapar a cada residente de Gomag dentro de él.

[Pero entonces ustedes llegaron y aplastaron ese mundo barrera. El impacto de ese momento me sacó de la consciencia de mi huésped. Sobre eso, la perdí de vista…]

[¿Eh?]

[Por ese segundo de pánico, pensé que solo desaparecería, pero entonces te vi cerca. Y así es como terminé dentro de ti.]

Espera espera… ese mundo era una prisión, y una especial prisión, atrapando a un gran número de Enmnetwyte. Tomando eso en cuenta, que el auto-proclamado Poteau también fuera atrapado allí no sorprendió particularmente a Nephren. Sin embargo…

[¿Cuánto tiempo estuviste allí?] Nephren pregunto.

[Un muyyyyyy largo tiempo.]

[Si ya perdiste tu cuerpo físico, cuando tu consciencia salió de la barrera, no debiste ser capaz de vivir.]

[Mh, es por eso que estuve en un apuro antes de encontrarte.]

[No, no es eso. Dijiste que tenías un huésped. ¿Está bien?]

[Oh cielos, ¿te preocupas por alguien que nunca has conocido? Qué buena. ¿O puede que te diste cuenta que mi huésped no es un completo extraño para ti?]

Creo que este pez está perdiendo—espera, ¿qué? Las palabras del pez sorprendieron a Nephren haciendo que abriera accidentalmente su ojo izquierdo ligeramente.

Destruir destruir destruir destruir destruir—

[Agh…]

Ella lo cerró de inmediato. Aunque solo fue por un segundo, el intensó dolor se mantuvo en su cabeza, como si alguien la hubiera golpeado con un martillo gigante. Ella se acuclillo en la tierra y se aguantaba el dolor.

[Sé cuidadosa, ¿bien? Un mal movimiento y podrías salir de control.] El pez le advirtió.

[¿…A qué refieres?]

[El alma del Shiantor probablemente está dentro de ti, igual a cómo estoy en ti. Bueno, las Bestias no tienen sentido propio, así que es más como un fardo de deseos e impulsos.]

Deseo. Impulso. Nephren ciertamente los sentía rugir dentro de ella. [¿Me convertiré en una Bestia como esos Emnetwyte?]

[Ah… no, probablemente no. Aunque no en una forma física, hablando así, tu cuerpo todavía es fundamentalmente tuyo.]

[Eso es infinitamente cercano a los seres humanos luego de tantas reencarnaciones, pero no te convierte en un humano completo. E incluso si tu mente se alocara, no creo que tu cuerpo se aparte. Probablemente.]

…No lo entiendo.

Luego de caminar un poco, encontraron rastros de un campamento. Un anillo de piedras rodeaba una pila de leña quemándose. Al lado yacían numerosas cajas de madera y latas medio quemadas en la arena.

[Qué descorteses turistas. Esta tierra no es un basurero.] Carmine Laki comento casualmente. Nephren empezó a darse cuenta que ella no necesitaba seguir hablando con ese pez.

Esas ruinas probablemente son marcas del campamento de algún salvaje. Quizás desenterraron más tesoros de los que esperaban en su expedición y terminaron abandonando carga innecesaria de la aeronave. Nephren recogió una lata cerca. Era lo suficientemente pequeña para poderla llevar del brazo. El contenido ya estaba vacío. Por otro lado, la arena ya había desgarrado la escritura, pero Nephren se las hizo para componer las letras.

[Provisión Armada Tipo Estándar L7—M]

[Provisión Armada…]

Por un momento, la posibilidad que esas ruinas pertenecieran al Plantaginesta pasó por la mente de Nephren. Sin embargo, se corrigió. Luego que la nave partiera, el Shiantor apareció. Con tal poder, el poder de volver a todo y nada a arena, meras latas no habrían sobrevivido. El campamento se había colocado un tiempo después que Willem asesinara al Shiantor y rompiera el mundo barrera.

[¿Cuánto tiempo estuve durmiendo en el subterráneo?] Nephren pregunto.

[Cerca de 10 días.] El pez replicó casualmente.

[Aunque no tengo hambre.]

[Bueno, la presencia de la última Bestia reside en ti. Tu cuerpo todavía no es el apropiado.] Otra respuesta casual. [Hmm… justo ahora, te transformaste en una Bestia por un rato. Que no envejece o muere… pensándolo de esa manera, sería más fácil de entenderlo, ¿cierto?]

Ciertamente, eso hacía más fácil para que Nephren comprendiera por qué no estaba muriendo del hambre. Sin embargo, ella exactamente no quería entenderlo.

[¿¡Así que… soy inmortal!?]

[En una forma. No eres indestructible, así hay unas cuantas formas para que eso pasara.]

[Ya veo.] Qué ironía, pensó Nephren. Ella se había preparado para morir. Lo había aceptado, y solo se había alejado un paso más varias veces. Pero ahora, las cosas se volvieron de alguna manera exactamente lo opuesto a lo que se había preparado.

[…Supongo que ya no tengo un hogar al que regresar.] Nephren murmuro.

Por un poco o no, una Bestia es una Bestia. Ella ya no era bienvenida en Regul Aire. Esos días en el almacén de hadas, esa vida despreocupada, ahora parecía mucho más lejana.

[¿Estás bien?] Pregunto el pez.

[Nn.] Nephren le dio un gruñido que ni confirmaba o negaba que estuviera bien. Después de todo, realmente no sabía qué responder. Ella sacó una pieza de tela roja de una de las cajas de madera enterradas en la arena y lo envolvió en un lugar de su andrajoso uniforme militar.

Caminaron por la arena en días. Bajo la influencia de la Bestia en su interior, el cuerpo de Nephren ya no sentía el cansancio. Ella podía caminar por siempre si ella quisiera. Pero, nunca se sintió así. Unas horas o más, se detuvieron y descansaron en unas rocas cercanas. La noche llegaba, ella yacía en la tierra con los ojos cerrados. Por fortuna, su cuerpo no había olvidado cómo dormir. Ella ya no se cansaría, pero, podía dormir. Podía soñar. Sus recuerdos un día desaparecerían todos en la arena cenicienta, pero para empezar, ella podía calentar su corazón con recuerdos del pasado.

Una vez, ellos se cruzaron con un grupo de Bestias. Sobre la gentil arena soplando, alrededor de 10 Auroras tomaban el sol, con sus cuerpos como cuerdas descansado verticalmente y sus agujas contrayéndose. Cuando Nephren se aproximó, no mostraron respuesta. Incluso si los molestaba, ellos retorcían sus cuerpos en molestia, pero no atacaron.

¿Creen que soy una de ellos?

Las Bestias no requerían de comida. Acordemente, no cazaban a las otras. Ellos no dejaban de destruir otras formas de vida, pero en un lugar con solo Bestias, se comportaban increíblemente calmadas, contradictorio a su usual reputación.

Quizás ese era el significado original de las Bestias. Quizás su fuerte deseo por este estado de paz era precisamente lo que los llevaba a eliminar a los seres exteriores que perturbaran su tranquilo reposo. Quizás eso es lo que realmente intentaban hacer, y cuando no había exteriores cerca, simplemente pasaban su tiempo relajándose.

Nephren tomo a una Aurora pequeña y trato de darle un abrazo. Se retorcían en resistencia, pero no le hicieron nada con sus agujas.

[Esto no es bueno.] Carmine Lake murmuro. Su personalidad no iba bien con la de Nephren, pero en esas planicies de tierra vacía, el pez apreciaba una conversación con su compañera. [La presencia de Elq es muy lejana. No solo eso, parece que están en el cielo.]

[¿…Tu preciado huésped que mencionaste antes?]

[Sí, sí.]

[Por cierto, ¿te refieres a Regul Aire?]

[Puede que sea el caso…] El pez hundió sus hombros. [Nephren, ¿puedes volar allí?]

[…Puede que sea capaz.]

Normalmente, eso sería una proposición ridícula. Dada la distancia y altitud, sería imposible para las hadas regulares. Sin embargo, Nephren ahora no era un hada regular. Ahora su cuerpo ya no conocía el cansancio, podía volar continuamente sin dormir tanto como quisiera.

Sin embargo, ella dudo en hacerlo. Claro, Nephren sabía que pasaría de hacerlo, una casi Bestia, acercándose a Regual Aire. Ella y las otras Leprechauns existían por el solo propósito de proteger Regul Aire de las amenazadoras Bestias. Ella se imaginó a Aiseia y Lantolq con sus alas ilusionaría esparcidas, apuntando la punta de sus armas Excavadoras directo a Nephren.

[…No quiero.]

[Vamos, ¿por favor?]

[No. Si quieres ir, ve tú solo.]

[¡De poder ya estuviera allí! ¡Pero no puedo! ¡Solo éxito en tu mente!] Carmine Lake danzo en exasperación. [Ugh, por fin salimos de esa estúpida barrera, y mira el desastre en el que se volvió! ¡Apuesto que Ebon Candle y Jade Nail están en algún lugar jugando y teniendo momentos felices… llévame con esos idiotas!]

Me pregunto dónde está Willem, Nephren pensó, ignorando a las quejas del auto-proclamado Poteau. Ella no sabía de esa persona Elq, pero Willem definitivamente estaba en algún lugar en el suelo. Claro, ella no era optimista en creer que Willem fuera su antiguo yo. A diferencia de Nephren, él era un Emnetwyte puro. Luego que esa cosa negra, el alma del Shiantor, entrara en él, él no sería capaz de mantener su sentido del yo. Ella no encontraba difícil el imaginarse que la Bestia tomaría su mente y cuerpo, y que él se transformó en un ser completamente diferente.

Aunque.

Almaria contaba con ella.

Nephren quería estar del lado de Willem. Incluso si ahora fuera una Bestia, quería acurrucarse con él. Varada en la vasta tierra cenicienta, Nephren no podía pensar en otros deseos para su futuro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario