lunes, 21 de mayo de 2018

Gun-Ota 35



Escape

Lute, de doce años.

El sol se ocultó; siendo ahora el dominio de la noche.

Unas pocas horas antes, el castillo se silenció como si los ruidos y divertidos tiempos fueran una mentira.

La señorita Chrisse mira ansiosamente hacia el exterior de la ventana.

La vista de una chica que le asustaba exterior no puede ser vista.

“Cálmese, señorita. Dado que el amo está yendo personalmente, es imposible que nuestro lado pierda”

Mercè-san gentilmente palmea los hombros de la señorita, a lo que ella sonríe en acuerdo.

“……Señorita, Mercè-san, por favor silencio”

Les digo a ambas que están dándose ánimos entre sí.

El primer piso esta extrañamente ruidoso. Voces asustadas, pasos salvajes y similares pueden ser escuchados.

Mercè-san se tensa y abraza a la señorita para protegerla.

Alguien golpea la puerta, muy ruidosamente. Ruidosamente al punto de que si el mayordomo mayor Merry-san estuviera aquí, hubiera amonestado a quien quiera que fuera.

“…Señorita, Mercè-san, solo por si acaso, retrocedan.”

Doy instrucciones que dócilmente obedecen, y solo por si acaso, cojo un abrecartas. Lentamente alcanzo el pomo de la puerta y la abro, habiendo una sirvienta en el pasillo.

Ella mira con una expresión impaciente.

“¿E-Esta aquí la señorita? ¡Tengo que decirle un reporte urgente!”

“¿Reporte? ¿Qué es?”

“A este momento, Merry-san ha vuelto, y el amo y la madame están—”

“!? ¡Señorita Mercè-san! ¡Cúbranse!”

“¡Kyaaaa!”

Es el grito de la sirvienta que estaba dando el reporte.

Inmediatamente me giro y lanzo el abre cartas a la ventana.

Allí, un hombre entra a través de la ventana, en el mismo momento que el abre cartas se le entierra en el brazo.

“¡Guh–!”

El hombre parece estar en sus veinte.

Parece de la raza humana, pero como sus caninos sin inusualmente largos, quizá sea un vampiro como la señorita y su familia.

Se saca el abre cartas y comienza a sanarse.

“Brilla en mi mano, o luz sanadora. Se tan brillante que me cures. ¡Sanar!”

Es probablemente uno de los magos novatos de los hermanos mayores del amo. Incluso aunque no ha terminado la batalla, se desconcentra para sanarse, por lo que parece o estar acostumbrado a la batalla.

El resultado: Una gran abertura.

No fui entrenado para dejar pasar semejante apertura.

Como me enseño Gigi-san, me acerco rápidamente.

El mago entra en pánico y agita el abre cartas hacia los lados como diversión. Comparado con el amo, no es rápido o fuerte. Me agacho para evadir y doy un golpe reforzado a su abdomen.

“¡Goho!” [TD: onomatopeya para toser]

El hombre tose dejando salir su saliva cayendo en agonía. Sin piedad, le doy un puñetazo en la mandíbula y lo mando fuera de la habitación, por donde vino.

Habiendo sido arrojado por la ventana, golpea el suelo y deja de moverse. Sus manos y pies convulsionan, por lo que probablemente no está muerto… seguramente solo se desmayó.

El enemigo era un mago, pero debido a la falta de experiencia de combate, fui capaz de derrotarlo, pero ¿Qué hacia ese sujeto en el castillo?

“¿¡L-La señorita esta segura!?”

“¡Merry-san!”

“!?”

Mientras confirmaba que se hubiera desmayado el mago que arroje, el mayordomo mayor entra al cuarto, cubierto de heridas. Se supone que estaba peleando con el amo y el resto, entonces ¿Por qué volvió en semejante estado?

Un mal presentimiento se forma en mi corazón. Pero las malas noticias que dice Merry-san son peores que mis pensamientos.

“Señorita, hay algo que debo decir. Debido a la traición de nuestro efe de guardia, Gigi, El amo fue derrotado baa~”

“““¿¡!?”””

La señorita, Mercè-san y yo no podemos creer lo que oímos.

¡No hay forma de que Gigi-san traicionara a la casa Vlad!

A los sirvientes les agrada el amo y son muy leales. Ente ellos, Gigi-san es especial, dado que valora a la señorita como si fuera su hija.

Para que semejante persona sea un traidor ¡Debe haber un error!

Instintivamente presiono a Merry-san por una explicación.

“Para pensar que Gigi-san nos traicione ¿¡Debe haber un error!? ¡Quizá fuera alguien imitando a Gigi-san!”

“Definitivamente era él. Apuñalo a madame con un cuchillo de plata, y uso su toxicidad para forzar al amo a rendirse. Más aún, desde cierto punto uso su autoridad como el jefe de la guardia para reemplazar nuestra droga anti plata con una imitación. Con solo el enemigo teniendo la droga anti-plata, para salvar a madame, el amo se puso un collar de prevención de magia y se rindió ante el enemigo baa~”

Merry-san se ve mortificado, así como lagrimas caen de los bordes de sus ojos.

“La familia principal tomo prisioneros al amo y madame y ahora vienen al castillo a atrapar a la señorita. Vi una oportunidad para escapar, pero fui atacado por los perseguidores hasta esta patético estado…… La familia principal llegara pronto. Señorita, preparese para escapar baa~”

El cruel aviso de Merry-san.

La señorita se pone pálida, sin poder entender los repentinos cambios en la situación, quedándose quieta.

En vez de ella, Mercè-san comienza a moverse.

“Discúlpeme señorita”

Mercè-san le pone un abrigo hecho de piel dura a la señorita, quien se ha cambiado de su vestido de fiesta sus pijamas.

Merry-san le da órdenes a la otra sirvienta, la que grito antes, para que busque una caja de joyas en la habitación, y agarra mis brazos, con sus aún sangrientas manos.

“Lute, hay un pasaje oculto que nadie más que el amo, la madame y yo conocemos. VE allí y llévate la señorita lejos baa~”

“¿Qué hará usted y los otros?”

“Atraeremos la atención de la familia principal y les daremos tiempo.”

Aprieto mis dientes ante esa respuesta. Merry-san aprieta sus sangrientas manos.

“Por favor discúlpanos por ser tan inútiles como para dejarte esta pesada carga a pesar de tener 12 años. Sin embargo, ahora eres e único que puede proteger a la señorita. ¡Por favor! ¡Por favor! ¡Por favor protege a la señorita baa~!”

“……Por supuesto. Demostrare que puedo cumplir mi deber como mayordomo y bolsa de sangre de la señorita.”

“Gracias baa~”

Al tiempo que termino de hablar con Merry-san, las preparaciones de la señorita están completas. Ella sigue pálida, y sus ojos vacíos. Su mente no es capaz de aceptar la realidad.

“Ahora, vamos al comedor del primer piso”

Ayudando al ensangrentado Merry-san, vamos al comedor del primer piso.

El comedor que el amo y madame siempre usan.

Una lujosa, y elegante silla en una larga mesa, cortinas masivas, candelabros dorados, floreros con flores vibrantes—y un corazón que es un mundo distante del de los sirvientes que suelo usar.

Merry-san presiona cierto ladrillo entre las murallas del corazón. Bajo la chimenea, unas piedras se alzan.

Merry-san toma la piedra con manos temblorosas, y una agarradera de metal se hace visible. Tira la agarradera con toda su fuerza, y se abre una puerta-trampa en la chimenea, revelando una escalera.

Mercè-san me confía a la señorita.

Firmemente tomo su mano envuelta en un guante de seda, al tiempo que me entregan algunos fondos para el escape envueltos en una bolsa de tela.

“Lo siente, pero estamos presionados por el tiempo. No pude juntar una cantidad significativa. Incluimos algunos restos de la comida de hoy en la bolsa. Por favor cómanlos en el camino”

“…… Muchas gracias Mercè-san, por favor, cuídese”

Por un instante las palabras “Mercè-san por favor huya con nosotros” están a punto de surgir, pero sería insultarla. Sus ojos muestran que ya tomo su decisión.

Sin importar lo que le pase, intentan comprar tiempo para el escape de la señorita.

Nuevo a la señorita al pasaje oculto. En ese punto por primera vez logra aceptar la realidad.

“¡……….tsu!”

Lagrimas como perlas salen de sus ojos y se niega a moverse, extendiendo sus manos para agarrar los puños de la camisa de Mercè-san.

Trata de hablar, pero su voz no sale asi como agita su cabeza. Ella no quiere que la separen no quiere irse—eso es lo que todo su cuerpo dice.

“Señorita, es tiempo es esencial. Por favor apresúrese”

“¡……….tsu!”

“Señorita…”

“¡……….tsu!”

“¡¡¡SEÑORITA!!!”

“!?”

Le grita Mercè-san a la señorita.

Es probablemente la primera vez que la regaña desde que fue contratada, lo que congela a la señorita. Mercè-san da un giro de 180°, y con una expresión llena de cariño como una hermana mayor o una madre, separa los dedos de la señorita que se agarran a ella.

“Gracias por preocuparse por nosotros, desde el fondo de mi corazón. Pero sin importar que os pase, mientras usted este segura, la sangre Vlad no se acabara. Así que por favor viva, sin importar lo duro que sea. Debido a que su seguridad es nuestro sincero deseo.”

Todos los sirviente s que están en el comedor asienten a las palabras de Mercè-san, como diciendo “Pienso lo mismo”

Merry-san añade.

“Por favor, deje el tema del amo y madame a nosotros. Los salvaremos incluso si nos cuesta la vida. Hasta entonces, por favor este a salvo señorita. Entonces, Lute, llévate a la señorita por el pasaje oculto baa~”

“……Si. Señorita, su mano por favor.”

Aunque la señorita sigue con los ojos llenos de lágrimas, toma mi mano y avanza por la escondida escalera. Por última vez, da una mirada atrás.

“Lute, te dejo a la señorita a ti.”

Merry-san deja esas palabras finales y cierra la entrada.

Un sonido recorre el pasaje escondido, que una vez más está oculto. Toda luz desaparece.

Concentro poder mágico en mis ojos para mejorar mi visión nocturna.

Guiando a la señorita, bajo las escaleras.

E pasaje oculto es un subterráneo pasaje excavado en la tierra.

Su altura es de un metro sesenta, por lo que una persona alta estaría topando con el techo. Como es amplio, dos personas podrían pasar con los brazos abiertos.

Fue hecho usando magia, o eso es lo más probable…

Debido a no ser usado jamás, el pasaje esta polvoriento.

“Señorita, discúlpeme.”

Cargo a la señorita, que no ha parado de llorar, y comienzo a caminar, con lo que ella entierra su cara en mi cuello y sigue llorando, con lágrimas calientes que recorren mi piel.

Para salvar mana, no ocupo nada de ello en mis brazos o piernas y camino con mi propio poder.

—Ha sido quizá una hora cuando la salida esta visible.

Similar a la entrada, una escalera se extiende y una puerta de metal cubre su final. En orden de poder seguir cargando a la señorita, concentro mano en uno de mis brazos y abro lentamente la puerta mientras sigo vigilante.

“…….¿Es esto un cobertizo?”

Como en el castillo, la puerta está bajo un corazón. Estando vigilante, examino los alrededores.

La habitación es oscura y no da signos de vida.

Las paredes están hechas de troncos, con algunos materiales dejados en la esquina, y algunos toscos escritorios de madera, sillas y símiles. Entramos a la habitación y dejo a la señorita en una silla.

“Voy a revisar el exterior un poco, así que espere aquí por un momento.”

“……………”

Sin decir nada, hace como le sigo y deja ir mi mano.

Abro la puerta y reviso nuestros alrededores. Estamos en un bosque.

Tras de mí, veo o que sería una cabina de leñadores, la que parece ser un buen lugar para descansar.

El área alrededor de la cabina está despejada, por lo que reviso la ubicación en mi cabeza.

Pensando en las posibilidades, llego a la conclusión de que es el bosque tras es castillo.

Para confirmarlo, subo a un árbol, reforzando mi habilidad física con el refuerzo corporal.

Aumento mi visión al límite cuando estoy en la cima del árbol, lo que me permite ver un poco de la situación del castillo.

Humo surge como balizas alrededor del castillo, mientras los sirvientes corren en todas direcciones llevando lo que parece ser una persona cubierta en mantas. Siguiéndolos, hombres de la familia principal los cazan en caballos cornados.

Desde que no saben cuál es la verdadera señorita, corren cazando a todos los sirvientes. Ellos corren con todo lo que pueden a pie, tratando de sacarse a los perseguidores, solo para comprarnos un poco de tiempo. Alguien que parece ser Mercè-san alza sus manos hacia un hombre.

“Ellos… … …”

Subconscientemente aprieto los dientes, enfadado. Sin embargo, lo que debo hacer no es ayudarlos, eso sería malgastar su determinación, por lo que debo llevar a la señorita a un lugar seguro lo más rápido posible.

Rápidamente desciendo del árbol y vuelvo a la cabina, donde la señorita está sentada sosteniendo sus rodillas, cubriéndose la cara.

“Señorita, este lugar sigue siendo peligroso, tenemos que movernos ahora”

“……”

Ella no muestra ninguna reacción, por lo que digo “discúlpeme” y la cargo de nuevo. Dentro del bosque, confiando solo en la luz de las estrellas, camino hacia la ciudad. Mirando al castillo, el humo todavía se alza al cielo.

El escape de la señorita y mío continua.

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