jueves, 17 de mayo de 2018

Shuumatsu Nani Shitemasu ka? Isogashii desu ka? Sukutte Moratte Ii desu ka? vol1 cap3.3


Capítulo 3: El Bosque en el Cielo


Parte 3 – El Hada del Almacén



A Kutori nunca le gustó mucho. Ella siempre le llamaba Kutori a su hermana menor y la traba como tal. Por supuesto, las hadas, quienes no nacían del vientre de una madre, no podían tener hermanas o algún hermano como tal. Pero ella justificaba su supuesta vejez y la relación con hermanas menores diciendo que originalmente venían del mismo bosque en la misma isla flotante, o ella vino cinco años más antes que Kutori. Colocando esos hechos coincidentes como evidencia de que le molestan más a Kutori.

Aparentemente ella también tiene una gran habilidad con las Armas Excavadoras, otro punto que a Kutori no le gusta. Kutori recuerda viéndola volar en el campo, mostrando su gran espada, entonces vino marchando a casa con una gran sonrisa en su cara. Luego de regresar, ella siempre irrumpía en el comedor y bajaba el pastel de mantequilla, un ítem en el menú en ese momento, con una expresión de felicidad.

Una vez, en un capricho, el joven y la inexperta Kutori decidieron preguntarle algo.

[¿Por qué siempre usas ese broche, incluso cuando no se ve bien en ti?]

[Ahaha, eres demasiado honesta, Kutori. Harás llorar a tu hermana mayor ¿sabes?]

[No eres mi hermana mayor…]

[¿Ehh? Bueno, ciertamente no puedo ser la hermana menor.]

[Estoy diciendo que no somos hermanas en primer lugar.]

Después de unos minutos de su usual brillante broma, ella relajo un poco su sonrisa.

[Una vez hubo una gran hermana también. Tome este broche de ella.]

[¿Tomaste? ¿Ella no te lo dio?]

[Ese era uno de sus tesoros. Ella siempre lo usaba y le tomo cuidado, así que si se lo pedía no escucharía.] En ese punto Kutori pensó que ella era más mala que antes, robando cosas importantes de otras personas, pero siempre reía a las miradas de juicio de Kutori.

[Yo la desafíe a varios juegos, demando el broche si ganaba. Las botas en nuestros cursos de entrenamiento, o concursos de comer, o juego de cartas. Pero nunca gane. Incluso así, me mantuve desafiándola porque era divertido.]

Kutori podía ver cómo terminaría la historia. Si Kutori no sabía que esta auto-proclamada gran hermana, significaba que ella ya lo había preparado por el tiempo en que Kutori vino. Kutori se mantuvo en silencio. No quiso preguntar nada, pero debe haberlo mostrado en su cara.

La ‘gran hermana’ palmeo su cabeza y se fue. [Bueno, al final, gané por default. Un día, ella fue a la batalla sin su broche puesto. Ella lo había dejado en el escritorio de su cuarto, así que se volvió mío.] Ella rio, incluso Kutori no podía ver lo divertido acerca de su historia. [Creo que luce mal en mí… pero siento que necesito usarlo.]

Otra vez, Kutori nunca le había gustado mucho. Pero, viendo atrás, tal vez ella no era tan mala, después de todo. Así que ese día cuando ella nunca volvió a casa del campo, Kutori fue a su cuarto. Detrás de su cuarto sin llave yacía un desorden de ropa interior, juegos de cartas, y otras cosas esparcidas. Entre el desorden, sólo arriba de su escritorio estaba limpio. Un broche plateado quedaba solo justo en el medio.

Por los pasados días, Willem no había visto a las hadas cerca. Kutori, Aiseia, y Nepheren. Todas las chicas grandes habían desaparecido en alguna parte. Después de pensar en ello un poco, él se imaginó que deben estar en una situación especial y decidió no seguir con eso más. Sin pensar en más, él simplemente decidió aceptar la situación.

El suelo aún retenía algo de sereno de la lluvia de la mañana. El equipó rojo, el cual había luchado por la primera mitad del juego, justo empezaba a regresar a la ofensiva. La motivación de los miembros del equipo estaba subiendo, y ellos accedieron a golpear el balón justo en la cara del capitán del equipo blanco durante la segunda mitad.

Un fuerte viento de pronto empezó a soplar el balón por el aire, guiando justo a la densa defensa. La chica que perseguía parecía ser del tipo que nunca se rendía y el tipo que no prestaba atención a sus pies cuando miraba al cielo. Añadiendo esas condiciones solo que la única posibilidad de sobrepasar. Determinada a tomar a su objetivo, la chica terminó cayendo de cabeza en el denso matorral.

[¡Hey! ¿¡Estás bien!?]

[Ow ow… esa fue una falta.]

El choque fue tan mal que una seria herida no sorprendería, así que cuando la chica se echó a reír, Willem suspiro de alivio. Entonces, un momento después, él se congelo en horror. Una profunda laceración apareció en muslo izquierdo de la chica, y la parte superior de su brazo derecho había sido perforado por una delgada rama. Afortunadamente, juzgando por la cantidad de sangre que salía, una artería no había sido dañada, pero era un gran arañazo que la chica se había hecho.

[Amabas lucen mal. Vamos a que te traten inmediatamente.]

[¿Ehh? Estoy bieeen,] la chica había respondido con desaire. [¡De cualquier manera, vamos a jugar! ¡Estamos cerca de hacer una recuperación!]

Willem no podía creer lo que escuchaba. ¿Tal vez la herida no era tan seria como lucia? Pero no importa cuántas veces lo revise, ciertamente podía necesitar curación inmediata, o la vida de la chica estaría en peligro.

[… ¿No duele?]

[Duele. ¡Pero, sabes, estamos disparando!] la chica, con una gran sonrisa en la cara, emocionada hizo un gesto a Willem para recomenzar el juego.

Él finalmente empezó a entender la situación. Como ella dijo, había un verdadero dolor, y tal vez un poco de ello. La chica – y las otras chicas, quienes no parecían detectar nada innatural en su comportamiento – simplemente no pensaron en la herida como gran cosa. Un escalofrió paso por su espalda. Él sintió como si estuviera rodeado por desconocidas y misteriosas criaturas. Tal vez no era un sentimiento del todo, pero más era que había fallado en darse cuenta hasta ahora.

[El juego acabo.]

Rugidos salieron de las chicas en protesta, pero Willem, prestándoles atención, entro rápidamente al almacén, llevando a la chica lastimada en sus brazos.

[…Así que, ¿por qué eres el que está deprimido y no la persona que está lastimada, pero eres la quien la lleva?] Vistiendo una bata blanca como ropa normal, Naigrat le pregunto a Willem.

La chica que yacía cerca de la cama con sus extremidades envueltas en bandas, hizo pucheros por la suspensión del juego de pelota. Willem se sentó en la silla, su cabeza se enterró en sus manos.

[No me había dado cuenta hasta hoy… esas chicas no parecen tener mucho cuidado sobre sus propias vidas, ¿verdad?] Dando esa postura, él pregunto a Naigrat, quien esperaba saber algo.

[Hmm, supongo. Ciertamente es una tendencia.]

[Eso es normal… de cualquier manera, ¿qué son ellas?]

Naigrat se detuvo por un momento y suspiro, entonces regreso la pregunta, [¿Realmente lo quieres saber?]

Willem finalmente miro hacia arriba.

[Eres su agente, incluso si puede ser de título. Así que, si demandas información acerca de ellas, entonces no estoy en posición de rehusarme.] Su voz tomo un tono serio. [Para ser honesta, realmente no quiero decírtelo. Después de escuchar de esto, tu actitud hacia esas niñas cambiara. Al principio, pensé que eras un poco desagradable, pero ahora te agradezco que seas bueno con ellas. Si es posible, quiero que las cosas se queden así por más tiempo.]

[…Por favor, dime.]

[Bien entonces, supongo que no tengo alternativa.] Naigrat bajo los hombros. [Estrictamente hablando, esas niñas no están vivas. Sus cuerpos no tienen miedo a la muerte porque no están vivas en primer lugar. Sus mentes son diferentes, pero en una edad joven siguen los instintos de su cuerpo y fácilmente se vuelven despreocupadas.]

[Lo siento… no entiendo una sola palabra de que estás diciendo.]

¿No están vivas? ¿Qué tipo de broma es esta? ¿Cómo pueden ser chicas tercas, energéticas, y alborotadoras que él ve a diario… no están vivas?

[Hmm… bueno, tampoco quería creerlo cuando lo escuché por primera vez.] Naigrat murmuró suavemente. Ella camino fuera del cuarto y le indico a Willem. Sígueme. “Quiero mostrarte algo”

Willem perezosamente se levantó y fue tras ella, aunque completamente perplejo.

[Los Emnetwyte. ¿Asumo que sabes mucho de ellos?]

[…Tanto como cualquier otro.]

[No necesitas ser modesto.] Ella rio. [La legendaria especie que gobernó la tierra por 5000 años atrás. Ellos no fueron bendecidos con ningún talento especial…]

Se dijo que los Emnetwyte carecían de gran tamaño como los Gigantes. Ellos no tenían refinada la magia como los Elfos. Sus habilidades eran malas en comparación a los Moleians. Su rango de reproducción podía nunca igualar a los de los Orcos. Y por supuesto, también carecían de una abrumadora fuerza como los Dragones. A pesar de ser una lamentable existencia sin habilidades superiores, los Emnetwyte gobernaron la tierra por un largo periodo de tiempo, defendiéndose de casi todos los ataques de las otras razas.

[Ah… ya veo.]

[Y una cosa más: ellos probaban cosas más deliciosas que las otras razas. Ese hecho había pasado por generaciones de Trolls.]

Esa leyenda necesitaba morir. En serio.

[Una de las razones principales de su fuerza era el sistema de armas las cuales viven bajo el nombre de Armas Excavadoras.]

[… Escuché eso antes. Anaala lo mencionó una vez si había descubierto una función en las Armas Excavadoras. Es fácil cubrir los costos de las siguientes salvadoras.]

[Mhm. Compañía De Comercio General las compró por el mínimo de 200,000 Bradals. Creo que la más grande había sido 8,000,000 Bradals.]

Ocho millones. Eso podía pagar la gran deuda de Willem 50 veces y dejar algo de sobra.

[Y… todas las Armas Excavadoras fueron reunidas por la Compañía De Comercio General.]

Naigrat dejo de caminar mientras llegaban al frente de una inusualmente y gran puerta. Una gruesa capa de metal cubría todo, con afiladas bordadas desde los bordes. El sistema de seguridad parecía más complejo que cualquier cerrojo ordinario, y la acompañaba una perilla de plomo que se sentía increíblemente pesada. En esto ‘el almacén’ fluía con vivacidad, el exterior de la puerta en frente de ellos se mantenía una estatua como un recuerdo oficial de la facultad de la armada.

[…Estamos dentro del cuarto.]

Naigrat abrió la puerta con facilidad y empujo para abrirla. Un sonido profundo como el rugir de un estómago resonó por todo el pasillo. Moho y polvo se mezclaban juntos para hacer una mala forma. La humedad se olfateaba en la nariz de Willem.

Casi como una tumba. Parecía como uno de esas donde estaba enterrado un rey antiguo con sus tesoros, y estúpidos ladrones tratando de robar algo, pero al final eran maldecidos. Willlem nunca había visto eso con sus propios ojos, pero él escucho muchas historias. Bueno, sí o no tales tumbas mantenían algo allí abajo, él no tenía idea.

El cuarto no tenía, luces. Él podía decir que algo yacía allí detrás de la oscuridad, pero no podía pensar qué.

[Es una estricta seguridad aquí, ¿huh?]

[Bueno, muchas cosas peligrosas están reunidas aquí.]

[… están en este cuarto.]

[Bueno, una gran cantidad de cosas peligrosas están reunidas aquí.]

El par se detuvo, esperando que sus ojos se acostumbraran a la oscuridad.

[Armas de épocas pasas cuyas maneras de hacer, reparar, y blandirlas se han perdido para siempre. Las Armas hechas por razas sin poder para derrotar a los todo poderosos Dragones y Visitors. Armas que simbolicen la voluntad de resistir y la fuerza de la pelea. Armas que, a pesar de ser sostenidas por meros individuos, podría cambiar toda la guerra.]

Los sombríos contenidos del cuarto empezaron a convertirse discernible.

[Haha…] Willem rio nerviosamente.

Contra un muro colgaban una docena de espadas. Aunque él no podía verlo claramente, esas obviamente eran mucho más grandes que una típica espada larga que solía utilizarse para propósitos ceremoniales o combates personales. Sus longitudes variaban, pero mayormente se extendían a la altura de un hombre adulto, o ligeramente menos. La longitud proporcional de la empuñadura indicaba que las espadas eran blandidas con ambas manos.

Lo que las hacía claramente diferente a las espadas regules fue la estructura de sus hojas. Mientras Willem las observaba desde una cercana distancia, él pudo hacer la afirmación de las rajaduras que pasaban por sus cueros. Una incluso de buena apariencia revelaba parte de la espada en el otro lado una está con rajaduras ligeramente diferentes de color, sugiriendo que las rajaduras no son todas rajaduras, sino uniones.

Una espada normal venia de una sola masa de metal golpeado en la forma. Pero estas venían de docenas de acero fragmentado, todo acerca del tamaño de un puño, unidas juntas en una forma de espada rompecabezas.

[Kaliyons…]

[Así que es por eso que suele llamárseles así, ¿huh?]

Mientras Willem miraba por el cuarto una vez más, él sintió un repentino dolor en su pecho. Él reconoció una de las espadas. La Serie Percival producidas en masa por Kaliyons. Esas espadas habían sido tomadas a su cuidado en el tiempo que era un Quasi Brave novato sin un arma especial. Ellas no tenían Talentos individuales que construir, pero lo hacía con una razonable base de calidad e increíble flexibilidad – Willem podía hacer mantenimiento de emergencia en su espada incluso en medio del campo de batalla. Él nunca uso el modelo sucesor, la Serie Dindrane, pero estaba orgullo de los otros Quasi Brave que mejoraban su estabilidad.

Locus Solus. La espada favorita de un Quasi Brave, cuyo nombre él no podía recordar, peleo con Willem a lo largo de una batalla con Dragones al sur. Tenía un Talento para estimulación de músculos, pero desde que curaba habilidades malas, sus músculos siempre dolían como el infierno al día después de la batalla – Willem recordó a su compañero que se quejaba de eso.

A la par estaba Mulusmaurea. Un compañero Quasi Brave las había llevado al campo cuando fueron llamados refuerzos para defender la ciudad De Listiru. Él nunca consiguió la oportunidad de ver los Talentos en acción, pero él escucho de la habilidad que tenían ara prevenir la muerte a corto tiempo.

[Heh…]

Se sentía como una reunión de estrategia. Él mismo cayó al suelo, sin importarle que su uniforme militar se ensuciara. Levemente incinerando su Venom, Willem se concentró y dio a sus ojos la habilidad de ver las venas de hechizos. Las líneas de hechizos se habían unido y cortado y revuelto en cada forma.

Con esas espadas de mala calidad, ¿podían mantenerse peleando?

[Hay una cosa que quiero preguntarte.]

[¿Qué es?]

[Kaliyons era creada por los Emnetwyte por Emnetwyte, hombres haciendo milagros. Solo los escogidos Braves de la misa raza podían blandirlas. Ahora, no deberían ser nada más que antigüedades inútiles. ¿Así que por qué están reunidas? ¿Cómo peleabas con ellas?]

[Ya sabes la respuesta de eso, ¿verdad?]

Porque… ¿también somos Brave?

Ignorando la voz de la chica que se repetía en su cabeza, Willem pregunto otra vez. [Dime]

[Si los Emnetwyte ya no están más, necesitamos un sustituto. Esos niños son Leprechauns. La sola raza que puede actuar como remplazo de complemento para los Emnetwyte. Allí está la respuesta que estás buscando.]

[Ya veo…]

En lo profundo de su interior, Willem ya se lo había imaginado. Él se paró, sacudió el polvo de su trasero, y paso su mirada a la línea de Kaliyons.

[Así que esas chicas son compañeras ahora, ¿huh?]

Con un toque de soledad, orgullo, y pena, como si hablara de sus viejos amigos, Willem murmuró esas palabras.

¿Quién soy? Pensó el mismo. Unos cuantos detalles llegaron a su mente. Uno de los que aspiraba ser un Regular Brave. Uno de los que blandía un Kaliyon como Quasi Brave. Y, por último, uno de los que perdió esas cualidades en una batalla y ahora vive en un vacío cascaron.

Para convertirse en un Regular Brave, uno necesita un buen segundo plano. Por ejemplo, tener la sangre de un Dios en ti. O ser el descendiente de un Brave. O cuando nacieras en una noche especial mencionada como profética. O tu ciudad hubiera sido destruida por Dragones. O tu padre te pasara técnicas secretas de espada a ti. O que tu cuerpo tuviera el poder de un demonio sellado dentro. Todo los verdaderos Braves tenía un segundo plano como ese. Solo esos quienes estaban de acuerdo en manejar una fuerza inhumana podían tener la oportunidad de tomarla.

Así que Willem no pudo convertirse en un Regular Brave. No importa cuánto lo quisiera, él simplemente no reunía las cualidades. Sus padres vivían vidas simples trabajando en el negocio de algodón. Él creció en un viejo orfanato regular, nada particularmente feliz, pero nada particularmente miserable. Naturalmente, tal ordinario trasfondo podía ganarle solo a su ordinaria fuerza. Él no podía hacer absolutamente nada acerca de ello. Sería bueno si él al menos hubiera nacido en un barrio de una arcana escuela de espadas o algo como eso, pero parecía que el mundo no respondería a las circunstancias de Willem.

[No tienes talento.] Una vez, su maestro le dijo eso. [El sistema de Braves es fundamentalmente de élites. Legendarios héroes… esos que nacen con la sangre de un semidiós… el sistema fue creada para darle a esos tipos de personas la habilidad de desbloquear un gran poder. Vivían en u mundo completamente diferente al nuestro que simples guerreros quienes aspiran a la victoria en una pequeña escala. Llevan todo el mundo sobre sus espaldas.]

El maestro sacudió su cabeza. [Cualquier humano normal no debería ser capaz de cumplir ese propósito. Incluso si se fuerzan, pronto cederán… entonces no ser capaz de pelear sería al menos tu preocupación. Y Willem, desafortunadamente, eres uno de esos humanos normales.]

Un breve silencio continúo. El maestro tomo un profundo respiro y dio su último discurso. [No me hagas esa cara… no es como que disfrute aplastar tus sueños. Es simplemente la verdad que debo decirte y la realidad que debes enfrentar. Eso es todo]

Cuando él escucho esas palabras, Willem las rechazo. Él continúo rehusándose a rendirse. Mirando atrás, podía haber sido una reacción infantil. Pero en esa vez, él estaba serio. Él escogió negar las palabras de su maestro hasta el amargo final.

Willem recordó las 20 generaciones de Regular Brave apuntadas por la Iglesia. Él no sólo llevo la sangre del primer Regular Brave, sino también había nacido de algún reino. Cuando él tenía 9 años, una Armada de Elfos Oscuros ataco el reino, incineraron todo lo que quería a cenizas: sus padres, sus amigos, su ciudad. Mientras su despreocupación se deshacía en llamas, él escapo a una lejana villa remota, donde estudio técnicas de espada bajo un viejo general de la armada.

Un tiempo después, Willem se dio cuenta. Esa persona tenía una razón para poder pelear. Él tenía una razón para pelear. Tenía una razón del por qué debería pelear. Es por eso que todos, incluido Willem, no se dio cuenta. Nadie imagino la posibilidad.

Él. La 20 generación de Regular Brave. Nació con la fuerza para derrotar a la mayoría de demonios, soportando el dolor de perder a sus padre y ciudad, llevando las técnicas secretas de antiguo pasado, blandiendo una brillante espada capaz de pelear incluso con los Visitors. Él.

Él ni una vez soñó con pelear. Él simplemente se lanzó a una guerra de venganza porque no tenía elección. Él reto a los Dragones y a los mismos dioses porque él tenía que reunir las expectativas de otros. Él no era más que una marioneta manipulada por sus propios poderes y deseos de esos quienes podían usarlo.

Willen en el momento que se dio cuenta, él empezó a odiarse. Él nunca pudo perdonarse. Y, para ser honestos, él llevaba muchos de esos sentimientos incluso ahora. Mientras el sol llegaba más allá del horizonte, un rayo de luz empezó a fluir.

[Debí traer una sombrilla…] él murmuro suavemente, pero él realmente no se sentía así llegando al refugio a su cuarto.

La 68 Isla, distrito del puerto. El vestíbulo de toda la isla, contenía todas las facultades necesarias para aterrizaje y salida de naves. Él se paró en el cercano borde del puerto, dejándose vulnerable para la lluvia que caía. Unas cuantas nubes se formaron como ropa de algodón flotando por debajo de él. E incluso más allá de eso, él vio la gran expansión de tierra surcando todas las direcciones. No contenían rastro de los verdes bosques, o el azul de los ríos u océanos, o de los amarillos desiertos. La vista ente sus ojos contenía solo un mar de misterioso, y fangosa tierra gris. Pero antes de esto, incluso esa tierra gris fangosa se derretía en la absoluta noche.

Hubo unas cuantas cosas con las que estaba de acuerdo. Por ejemplo, el consumo de Venom. Venom es como un calorcito, o una flama. Primero se enciende con una chispa dentro de tu cuerpo, alimentando el fuego, entonces transfiere ese poder afuera. Pero este calor se coloca como una carga en el usuario. Si tratas de invocar más de una flama en cierta fuerza, tu propia vida será forzada a sofocarse. Este mecanismo coloca un sistemático limite sobre la cantidad en la cantidad de Venom a diferencia de las razas que pueden blandirlo.

Así que si hubiera una forma de vida retorcida cuyo cuerpo no estuviera estrictamente vivo, sería capaz de producir una enorme cantidad de Venom más allá de las otras razas que esperaban lograrlo. Ese poder, el cual probablemente sería incontrolable, pronto correría salvajemente y causaría una gigantesca explosión, mandado a volar al usuario y su enemigo, dejando atrás solo un hoyo con una Kaliyon en el centro. El arma suprema. No puede ser más efectiva, dado que una vez se usa, pero sólo teniendo eso como una opción llevaría el significa de lo valioso.

Una cosa más con la que podía estar de acuerdo: eran ciertamente fuertes. Una raza criada para la guerra. Toda su vida pasando con el solo propósito de la victoria. Llevando ese destino haciendo a esas chicas valiosas. Valiosos seres sucesores de los Regular Braves. Podían convertirse en la cosa que Willem luchó duro por ser pero que no pudo. Genial. Maravilloso. Probablemente también querían hacerlo. En ese caso, él debería estar feliz por ellas. Él debería bendecirlas. ¡Woohoo, increíble! ¡Voy a dejarle el resto a todas ustedes! ¡Buena suerte!

[…Quiero morir…]

Por supuesto, Willem lo sabía. En su más profunda lógica deficiente había sido creado por su propia mente en un desesperado intento por confortarse. Estando allí parado solo, sus pensamientos pasaron. Pero al final, ¿qué debería hacer? Un irreverente extranjero no tenía derecho a interferir en la guerra de Braves.

[¿–Hm?]

Sobre su cabeza, rayos del sol brillaban, partiendo del gran océano de nubes. Una nave se aproximaba. Él no podía descubrir muy bien la silueta detrás de la luz brillante, pero él sabía con certeza que no era una nave de patrulla ordinaria o un barquero. Más parecía pequeño, pero lo más probable era que fuera un transporte de la armada.

Un profundo metal rechinaba por la humedad del aire de nave que el anclaba en el puerto. Chirridos salían desde el impacto de los bordes- tres anclas de atrás, medio, y gradualmente la detuvieron, bajando el desafiante ruido que había hecho.

La entrada principal del barco se abrió, liberando dos figuras humanas saliendo.

[Chicos…]

Willem inmediatamente reconoció a los dos como Leprechauns: Kutori y Aiseia. Ambas vestían un uniforme informal de la armada. Un traje que él no había visto antes. Algo estaba fuera de sí. Aiseim, con una mirada sombría sobre su cara, caminaba con una flácida Kutori apoyada contra su hombro.

[Hey hey, Wille, Segundo Técnico de Armas Encantadas. Buenas tardes.] Ella habló con su usual manera animada. [Seguramente es un lugar extraño para encontrarnos, ¿huh? ¿Tomaba una caminata bajo la lluvia?]

Aiseia probablemente se refería a una broma, o intencionalmente supuso mal, en un intento de mantener el tema fuera de su propia situación. Pero era por mucho la respuesta correcta. Bueno, no era gran cosa. Willem no era capaz de dejar que evitaran el tema.

[¿Qué les pasó chicas?]

[Hmm… bueno, estábamos en una situación similar a la suya. Tomando una caminata fuera de la isla… ¿puede aceptar eso como una explicación?]

[Por supuesto que no. Asumí que esto…] él vacilo. Si o no era aceptable preguntar más, él no podía decirlo, pero necesitaba hacerlo. [Ustedes regresaron de pelear, ¿verdad? Con las ’17 bestias’.]

[Ahaha, ¿cómo lo sabe?]

Kutori no dijo palabra desde que bajo de la nave. Esperando a ver qué tan mal se había lastimado, Willem camino cerca de ella.

[Ah – ella está bien. No hay nada que pueda hacer por ella. Si quiere ayudarla, tal vez pueda encargarse de eso por allí.]

Con sus ojos, Aiseia indico la montaña detrás de ellos. Lechosas gradas blancas cubrían todas las montañas de su cuerpo, sobre la cual estaba un uniforme militar. Agachándose para abrir la puerta, perezosamente empezó a salir de la nave. Cerca de la cima de la montaña, un par de ojos se abrieron y miraron a Willem

– Ese era el Reptrance que Willem vio una vez.

[Ese uniforme… ¿eres Willem?] Él tenía una voz intimidadora, como el cascabel de una serpiente. Debido a su diferencia de estructura de gargantas, los Reptrace siempre tenían una pronunciación peculiar, incluso cuando hablaban con la lengua común en las islas.

[Sí… ¿y tú eres?]

[Carry,] el Reptrance dijo, completamente ignorando la pregunta de Willem, y fue a él, o más bien se lanzó a él, dos largos y delgados objetos.

Incisivamente, Willem extendió sus brazos para atraparlo. Pero el bulto, el cual no era tan largo comparado al cuerpo gigantesco del Reptrace, casi superaba el tamaño de Willem. De otra manera, mientras el Reptrace había sido capaz de forzadamente tomarlo y tirarlo a lado, era más pesado que cualquier músculo normal de un humano. Él fallo en tomarlos y los objetos cayeron al suelo, haciendo que el metal rechinara.

[Son…]

Envuelto fuertemente en trapos blancos estaban dos espadas largas.

[Las armas de esas dos. Llévalas de regreso al almacén.] El Reptrace repitió su orden y empezó a regresar al interior del barco.

[¡H-Hey!]

[No tienes derecho a decir eso. En un lugar donde un guerrero se para, uno que no es un guerrero no puede entrar.]

Con eso, la puerta se cerró, ocultando la gran espalda del Reptrace.

[Ah, no te preocupes por él. Lizard-san siempre es así.] Aiseia lo dijo animosamente. [También, si puedes llevar esas espada, que mejor. Como puedes ver, tengo las manos ocupadas con Kutori.]

[¿Está herida?]

[No, solo se sobre fatigó, así que ella se siente un poco débil. Después de descansar en la clínica, ella estará como nueva.]

[Ya veo.]

Willem recogió uno de las espadas que estaba en su pie. Incluso el delgado trapo envuelto, podía sentir una textura familiar. E incluso con la poca luz, él podía sentir que reconocía esa forma.

[Siniolis…]

[Ohh, seguramente sabes de espadas.]

Por supuesto que las conocía. Ni un solo Quasi Brave vivió durante el tiempo que no sabía ese nombre. Lo movía a la derecha y mataba dragones. Lo movía a la izquierda y derribaba a un Dios. Una de las primeras Kaliyons que siempre forjaría. El Asesino de Dragones Brown. El Dios Triturador. La Santa Espada de la Vaina Blanca. Había acumulado los suficientes apodos a lo largo de la historia y muchos logros para hacer un libro. Una Kaliyon entre las Kaliyons. El compañero del 18avo y la 20ava generación de Braves, un símbolo de heroísmo.

[¿Es tuya?]

[No, es de Kutori. Me asignaron la otra.]

Willem recogió la segunda espada.

[Valgalis.]

[Hmmm. Como que parece que sabes mucho. ¿Ya leíste la lista de nuestro equipamiento o qué?]

[No…] él agito su cabeza. [Pasa que sé de muchas de estas espadas.]

[Ah, realmente no sé a qué te refieras con eso, pero bueno.] Aiseia dijo, inclinando su cabeza.

[Voy a tomar también el equipaje.]

[¿Huh? Espera…]

Willem recogió a la flácida Kutori y la llevo en su espalda. Detrás de ellos, un chillido de metal sonó señalando la partida de la nave del puerto.

[…Eres más fuerte de lo que pensaba.] murmuró Aiseia, quien ahora no llevaba nada.

[Bueno, es mi trabajo ahora es ayudarlas.]

[Ohh, estás tratando de sonar genial, ¿huh?]

Willem empezó a caminar, con Aiseia siguiéndolo a medio paso detrás.

[¿Así que cuánto sabes? De nosotras.]

[…No mucho. Sé que son hadas… y están peleando para proteger las islas con las Kaliyons… o más bien Armas Excavadoras. Eso es todo.]

[Hmm… Ya veo.] Aiseia miro arriba al cielo. [Repulsivo, ¿no es así? Vidas desechables. Usando reliquias de los despreciables Emnetwyte. Algo muy asqueroso trasfondo si me preguntas.]

[No digas trasfondo… no eres un individuo en la historia.]

Pero ella estaba en lo correcto. Ese perfecto trasfondo del que hablaba era que se necesitaba esencialmente a los Braves. Lo más doloroso, lo más trágico, lo mejor. Sus destinos y destinar se revuelven todo en ese trasfondo, el cual implanta en ellas el poder de blandir los artefactos antiguos de los Emnetwyte. Eso no importaba si ellas mismas lo deseaba o no.

[Hace tiempo… conocí a alguien en una situación similar a las de ustedes.]

[Ooh, ¿una vieja historia?]

[No es lo suficientemente larga para ser una historia. Le debo mucho a ella, y nuca tuve la oportunidad de pagarle todas las cosas que hizo. Así que cuando escuché de ustedes, sentí que debería hacer algo para ayudarlas. Eso es todo.]

[Wow… fue realmente corta.]

[Te lo dije…]

Aiseia pateó una roca que estaba en el camino con una cara aburrida.

[Hmm… ¿Esta es la parte donde abres tu corazón a mí y tratas de construir nuestro amor? Ya que los dos estamos solo y eso.]

[¿No te estás olvidando que llevo a una cierta persona en mi espalda?]

[Kutori despertó en el medio y escucho todo, ¿sabes? Entonces unos maravillosos celos llenos de amor dieron nacimiento a un triángulo amoroso.]

[¿Qué diablos has estado leyendo últimamente?]

[El Desgarrado Triángulo.]

Willem había escuchado el título antes. Tomo lugar en una isla flotante ficticia, donde los personajes repetidamente se ocupaban trampas y adulterio, clamando que estaban en busca del verdadero amor.

Bueno, estando en el bosque casi toda su vida con solo otras chicas (y Naigrat), había aprendido de la sociedad de alguna manera. Aparentemente, reunieron información de fuentes como esas, las cuales era un poco inexactas, por decirlo así.

[Especialmente me gusta el tercer libro. Es una obra maestra.]

[Me recuerda a que me lo confiscaron cuando regresamos. Los niños no deberían leer ese tipo de libros.]

[¡Qué opresión! ¿¡A quién llamas niños, huh!? ¡Además, ¿sabes todo solo con el título?!]

Muchas formas de entretenimiento y placer fluían por la ligeramente degenerada 28ava isla. Yendo de trabajo en trabajo, Willem escuchó un chisme de todas estas locuras. De cualquier manera, él decidió ignorar todas las preguntas de Aiseia.

[Mantén tu voz baja… vas a despertarla.]

Él sintió un ligero sacudón en su espalda, quejándose con un pequeño ronquido.

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Capítulo 3: El Bosque en el Cielo


Parte 2 –La Chica del Almacén



Kutoria Nota Seniolis es un hada. Este año cumple 15, haciéndola la más grande en el almacén y creciendo como un soldado completo. Su compatibilidad con las ‘Armas Excavadoras’ se había confirmado, ella había sido asignada para la Espada Seniolis, cuyo nombre ella ahora porta.

Una sombra de luz azul llena su cabello y ojos, pero no era particularmente su color de fondo, por dos razones. Primero que todo, como cualquier típico color de cabello, atraía demasiado la atención en las calles de la ciudad. Segundo, y más importante, no iba bien con los brillosos colores de su ropa.

“¿… qué estás haciendo?”

Kutori, sentada por la ventana en el cuarto de lectura y miró afuera, murmurando para sí. Un pequeño bosque claro se esparcía ante sus ojos. Jóvenes hadas, llevándose bien con un alto hombre, frenéticamente persiguiendo una bola. Ella no se había dado cuenta hasta ahora, pero Willem parecía asociarse naturalmente dentro de la vida del almacén, a pesar de tener diferentes edades, o incluso razas.

El postre especial de hace unos días probablemente sirvió como catalizador. Cuando uno de los pequeños descubrió lo que hacía, ellos instantáneamente dejaron sus sospechas de él. Entonces, antes que Kutori lo supiera, ellos se habían vuelto cercanos con él, como evidencia era el juego de balón que estaba ocurriendo ante ella.

“En serio… ¿qué pasa con ese chico?”

Cuando se encontraron por primera vez, Willem llego como un misterio para Kutori; él cual era increíblemente amable con ella, un extraño, y uno molesto, aunque parecía estar cubierto en una sombra sombría. Además, él se las arreglaba para vivir en una ciudad de personas bestias a pesar de ser un sin marcas.

El siguiente encuentro, Pavinal, una de esas pequeñas, lo había apresado en el bosque. Ahora que ella pensaba en ello, Willem también había chapoteado por debajo de Kutori después de un poco de búsqueda del cielo. Espero que él no sea así… ella considero la posibilidad por un momento, pero se volvió vergonzoso y ese pensamiento paso por su cabeza.

Y por último… él siempre era bueno con los niños. Incluso cuando son ruidosos, sinvergüenzas, molestos, fastidiosos, y un grupo irritante de chicas que entraba en su cuarto, él hablaba animosamente con ellas sin una sola queja o ceño en su cara y tomo la misma actitud hacia Kutori, quien había aparecido después.

¿La misma actitud? Esas palabras quedaron en la mente de Kutori, dejando que el mecanismo de sus pensamientos se alejara. ¿Puede que Willem las viera a todas de la misma manera? ¿Puede ser qué el trata a la de 15, adulta, madura, y responsable Kutori Nota Seniolis de la misma manera que las de 10 años, que son niñas inmaduras? Ella no lo quería creer.

Además, él – Segundo Técnico de Armas Encantadas, Willem Kumesh – no era mucho más grande que Kutori. Aunque su misteriosa aura podía ser de alguna manera engañosa, ella adivino su verdadera edad que era un poco menos de 20. En ese caso, la edad entre ellos era más o menos de 3 o 4 años, haciéndolos básicamente de la misma edad. Si no le daba un verdadero trato como una niña.
O tal vez, su diferencia de altura era la culpable. Pero aún así, el problema seguía siendo serio. Kutori Nota Seniolis estaba orgullosa del título de la más alta hada en el almacén. Ella supuso eso, desde el punto de vista de Willem, ella podía mirarse cercana a las otras hadas. Teniendo a Naigrat como otro objetivo grande en comparación ciertamente no ayudaba. Sobre todo –

“Qué miras, ¿hm?”

“¡Ah!” recibiendo un abrazo sorpresa desde atrás, Kutori dejó salir un grito. “¡Hey, no hagas eso!”

“Haha, lo siento, lo siento. No te moviste ni una sola pulgada por un rato, así que no lo pude evitar.”

“Qué tipo de razón es esa…”

Aiseia Myse Valgalis también es un hada. A los 14 años, ella es, como Kutori, considerada un hada soldado que también es compatible con las Armas Excavadoras. También como Kutori, su último nombre es, Valgalis, el significado de su espada. Ella tenía el cabello colorado y ligeramente inclino sus ojos color café. Su cara siempre mostraba una calidez, y una sonrisa amigable.

“Él es un chico popular… es casi como si él estuviera viviendo aquí por años. ¿Ya sabes? El juego de balón que están jugando ahora mismo… él les enseñó aparentemente. Muchas personas pueden jugar a la vez, los niños malos en los deportes ven un poco de acción.”

“Hmmm… ya veo.”

“Estás curiosa, ¿verdad? Acerca de él.”

“Bueno…”

Cualquiera en este almacén legítimamente tendría curiosidad de Willem. A donde quiera que fuera, destacaba.

“Tu nuevo sombrero.”

De pronto un cambio de tema sorprendió a Kutori perdida en sus pensamientos, quien casi caí en su silla.

“Te estás ocupando bien de eso, ¿verdad? Lo guardaste en tu closet y no volviste a usarlo, se mantiene bien y limpió.”

“¿Hmm?” Aeseia miró a Kutori con una gran sonrisa en su cara.

“¿¡Qué!?”

“Nada. Nada. Es solo, sabes, tu reacción lo dice todo.”

“¿Estás segura de eso?”

Mientras Aiseia continuaba su interrogatorio, enrollo un pedazo de papel y lo pego en su cabeza.

“Por favor, quédate en el cuarto de lectura.”

Nepheren Roq Insania se paró allí con su usual cara sin expresión. Ella es, por supuesto, otra hada, pero a diferencia de las otras dos, Nepheren sólo tiene 13 años y no ha crecido para ser un soldado hada sino hasta el verano de este año. Su compatibilidad con las Armas Excavadoras recientemente fue confirmada. Ella desvaneció su cabello gris y sus ojos negros color carbón. Su altura era baja comprada a otras hadas, al punto que ella podía ser soterrada si fuese atrapada en una multitud. Ella vestía su usual cara sin expresiones todo el día. Kutori nunca la había visto sonreír o enojarse.

Mirando, Kutori se dio cuenta que las tres se reunieron por la ventana que estaba en el cuarto de lectura.

“L-Lo siento…”

Nephren tomó un asiento a la par para disculparse con Kutori. “Así que, ¿qué tipo de persona es?”

“Pensé que dije que te quedes callada…”

“Está bien mientras mantengamos nuestras voces bajas.”

“Así que está bien seguir hablando, ¿huh?... ¿también estás interesada en él, Ren?”

“No realmente.” Ella miró por fuera de la ventana. “Sólo pensé que él era misterioso.”

Kutori se sintió un poco aliviada de no escuchar que ella miraba a Willem de esa manera. Si él era sólo una persona buena y animada, ellas no deberían tener curiosidad de él. Él actúa tan cercano con las chicas, aunque al mismo tiempo parece dibujar una línea entre ellos. Él parecía tener mucha diversión. Aunque también parecía solitario. Él se mezcló bien en la vida del almacén, y aunque ocasionalmente tenía una mirada perdida, como si pasaran recuerdos de un lugar distante. Así que los ojos de Kutori se encontraron con él. Ella no podía evitar preguntarle.

“…Kutori, ¿cómo cuántos días quedan?”

A pesar de la ambigua pregunta, ella sabía exactamente qué estaba preguntando Aiseia. Ella usó el calendario que estaba en su cuarto para seguir la pista, así que por supuesto tenía la respuesta memorizada.

“Diez días.”

“Hmm… no sé si será suficiente o no…”

“¿De qué están hablando?”

“¡Si o no tenemos tiempo para cumplir el sueño de amor de Kutori, por supuesto!”

Kutori dejó caer su cabeza en la mesa de la impresión.

“Kutori, calmada en la habitación de lectura.”

“L-Lo siento – no, ¡no se preocupe! ¡¿Qué estás diciendo tan de pronto, Aiseia?!”

“Ahaha, no tienes que ser tímida. Muchas hadas no llegan a la pubertad, así que tienes suerte de incluso experimentar el amor, ¿sabes?”

“N-No es como si lo estuviera viendo de esa manera.”

“…Ya veo. Voy a ir buscado historias de matrimonios interraciales. Pueden ser de utilidad.”

“¿¡Ren!? ¡No necesitas eso!”

“Kutori, calmada en la habitación de lectura.”

“¿¡A quién crees que me está gritando!?”

Ella se tomó un momento para calmarse. Afuera, la pelota, fue lanzada a los aires por alguien, regresando, dibujando un gran arco en el cielo mientras iba.

“…Realmente no necesito nada, así que por favor para. Finalmente soy capaz de renunciar a muchas cosas… no quiero tener más arrepentimientos en este punto.” Kutori hablo suave, casi con una voz escuchable.

“Ya veo.” Aiseia dejo salir una última sonrisita, entonces giro la mirada hacia afuera sin decir nada más.

Nepher asistió ligeramente, entonces, sin una palabra, regreso a leer el libro en sus manos.

Una semana después.

Willem había empezado a tener un sentimiento de incomodidad de su nuevo trabajo. Mientras caminaba por el pasillo tratando de determinar exactamente qué algo estaba fuera de lugar, un sonido de golpes sonó desde atrás.

“¡¡Willem!!”

Dos piernas perforaron su espalda, su fuerza se amplifico por ejecutar un buen salto. A pesar de la gran diferencia de tamaño de cuerpo y peso, la belleza del ataque formada casi hacía que Willem, cayera de cara. Antes que tuviera tiempo de recuperarse, pequeños brazos aprisionaron su cuello en una habilidosa técnica de cierre.

“¡¡Lo tengo!!”

“¡¡Ahh!! ¡No, no! ¡Eso no es lo que quiero decir con ‘lo tengo’!”

“El fin justifica los medios.”

“Cierto, mientras no pueda escapar no hay problema.”

“¡¡Hay un gran problema!! Somos las que le pediremos un favor.”

“Mostrar la fuerza para hacer una petición es una estrategia básica.”

“¡Eso es algo entre personas que van a matarse mutuamente!”

“¡Mata! ¡Mata! ¡Mata!”

“¡¡Esa no es una palabra que se supone que repitas felizmente!!”

Su hombro estaba siendo retorcido en direcciones agradables con sonidos agradables, Willem tomo el valor de la situación. Las usuales energéticas chicas lo rodearon.

“¿Qué pasas chicas? ¿Necesitan algo?”

“Sí, sí. Tenemos asuntos contigo.”

“¡Queremos leer un libro, así que ven!”

“¡Y-Y-Ya te dije, no hagas eso cuando pidas un favor!”

Willem estuvo completamente de acuerdo con la última chica.

“¿Puedes ayudarme a leer una libro difícil? Lo siento, pero no soy muy buena leyendo y escribiendo, sabes.”

“¿Eh? Eres un técnico, ¿verdad? ¿No se supone que eres listo?“

“Oh, soy muy listo. Si tienes alguien libro antiguo de hace 500 años, ¡puedo leerlo sin problema!”

Las chicas rieron en lo que tomaron como una broma y se llevaron a Willem como un esclavo.

“Podemos leer nosotras mismas. Todo lo que queremos es que te sientes a nuestro lado.”

“Sí, es una historia de hace tiempo, así que nos asusta.”

“Bueno, realmente no me asusta ni nada, pero esas chicas insisten.”

“¡H-Hey, no actúes como una adulta!”

Como siempre, las chicas dejan liberar su boca mientras trabajaban juntas llevándose a Willem a una parte.

“¿Una historia de hace tiempo?”

“¡Una historia acerca de los Emnetwyte!”

Willem de pronto se sintió un poco mareado al momento de que se mencionó el hombre. Un fuerte sentido de deja vu paso por él, y su mente empezó a navegar en el pasado. El escenario cerca de él, el almacén en la Isla 68th, la imagen de un viejo orfanato. Viendo el lugar donde una vez él vivió y luego evocaron recuerdos, el más grande creció y se ocupó de los más pequeños.

¡¡Willemmm!!

Padre, ¿volviste a destruir otra cosa?

Voces que Willem había tratado tan duro de no recordar se reproducían en su cabeza. Dándose cuenta que él había olvidado algo importante: por qué el decidió quedar en la inmunda Isla 28th. Allí era asqueroso. Duro de vivir. Nadie lo aceptaba, quien se aburrió de ser un defecto de sin marca. Nadie le dio un lugar al que llamara hogar.

Pero esas razones eran exactamente por qué él se quedó allí. Él ya no pertenecía en ningún lugar. Incluso si él deseara regresar a casa, ese deseo no se volverá realidad. En ese desecho de una isla, él nunca se olvidó de ese hecho. Él recordaba esa cruda verdad a diario.

Pero este lugar lucia similar. Él constante se decía que este no era su hogar. Él no debería ser capaz de usar el uniforme negro. El rango de la insignia en su hombro no tenía sentido. Él no debería estar aquí más de unos meses. Así que todo debería estar bien. Él no lo olvidaría o traicionaría este lugar.

“¿Willem?”

Una voz lo trajo de vuelta al presente.

“Ah, estoy bien. Solo no dormí lo suficiente anoche. ¿Qué pasa con la historia de los Emnetwyte?”

“¡Hace muuucho tiempo, ellos allí estaban! ¡Bajo el suelo!”

Las chicas frenéticamente empezaron a hablar. En la ilustración del libro de antes, decía que las terroríficas creaturas conocidas como Emnetwyte poblaron la tierra. Y debido a ellos, los Ogros fueron forzados a entrar en tierras pobre, los preciados bosques de los Elfos fueron quemados, Los Reptrace fueron llevados a sus hoyos de agua, la paz de los Lucantrobos fue destruida, el tesoro de los dragones se les fue despojado. Y cuando los Visitors descendieron nuevamente para otorgarles el castigo divino, los Emnetwyte golpearon primero, matando a los dioses. Al final, los llamaron las ’17 bestias’ que desde algún lugar se auto destruyeron, tomando todo lo demás en el suelo con ellos.

“Da miedo, ¿no es así?”

Cuando lo dijo, la historia ciertamente era atemorizante. Hizo que se preguntar cómo los Emnetwyte podían haber sido tales monstruos.

“Bueno, es la imagen de un libro, así que no puede ser cierto, ¿sabes?”

“Pero dice que la historia es cierta.”

“Dice todo eso.”

Las chicas se miraron.

“Pero entonces, ¿son los Héroes de esta historia reales?”

“No quiero eso.” Murmuro la chica de cabello purpura. Las otras asistieron en acuerdo.

“Supongo que la verdad esta mezclada… ¿por qué debe ser malo si los Héroes no existieron?”

Por segunda vez, las chicas se miraron entre sí.

“Porque… ¿también somos Héroes?”

Willem no entendía. Ellas le temían a los Emnetwyte, aunque a la misma vez querían ser un símbolo de la raza. Bueno, es cierto que la humanidad en ese tiempo, lo Héroes eran como un tipo de arma. Tal vez por qué las chicas, siendo armas, sentían el sentido de cercanía con esos antiguos guerreros.

“Por cierto, um… Willem-san.” Una de las chicas se dirigió a él. “¿No estás lastimado?”

Escuchando la pregunta, el dolor en sus hombros de pronto regreso, el desagradablemente le recordó que él nunca dejo el bloque cerrado.

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Capítulo 3: El Bosque en el Cielo



Parte 1 –El Supervisor Superficial

¿Quién soy? Willem se hacía a menudo esta pregunta.

Hace tiempo, vivió en un orfanato, donde conoció a su maestro. El maestro lo crio y le enseñó todo lo que necesitaba saber con el fin de sobrevivir. El maestro también era una persona horrible. Normalmente, como el gerente a cargo del orfanato, él debió actuar como un padre para los niños. Sin embargo, él completamente abandonó su responsabilidad, dejando a Willem, quien era el único que era más grande que los otros niños, a cargo del papel de ‘Padre’.

El maestro a menudo bebía y tomaba cada oportunidad para contarle historias acerca de cómo solía ser un Regal Brave. Mientras qué él era relativamente fuerte, hábil con las espadas, y una persona muy informada, los niños estaban de acuerdo que él parecía más como un chico malo que un héroe.

Willem podía pensar en otros ejemplos, pero si el comenzaba a contar las cosas de su maestro nunca terminaría. Hablaba inapropiadamente a las chicas en la ciudad, hacía que los niños pequeños leyeran libros raros, no rasuraba su cabello facial no importa cuántas veces se lo dijeran—nunca estaba en casa para los momentos importantes. La lista iba y venía. Así que el joven Willem juro nunca convertirse en un adulto como él.

Ente los dichos del maestro, la única cosa que se quedó Wille fue: “Cuídate de las mujeres- los hombres no pueden escapar de ellas. También cuídate de los niños. Los adultos no pueden ganar contra ellos. Contra una chica, prepárate. No importa lo que hagamos, no podemos igualarlos.” Cuando el maestro le dijo esto Willem, no le prestó atención. Él no quería pensar tales cosas molestas. Pero afortunadamente, entre todas las enseñanzas del maestro, eso se convirtió en uno de sus principios guías.

Gracias a eso, otras veces sospechaban que Willem se metía con las chicas—pero él no prefería pensar en esos tiempos.

No tenía nada que ver solo que era la descripción total de los pensamientos de Willm acerca del trabajo, pero también era más doloroso de lo que imaginó. Ahora que lo pienso, los pasados seis meses a él siempre le hacía falta tiempo, pasando de un trabajo de mala paga a otro. Desde temprano en la mañana hasta la noche, o algunas veces de una mañana a otra, él trabajaba a más no poder. En cuanto a dormir, él tomaba una sienta en pocas horas si tenía tiempo, independiente a la hora del día.

Así que conseguir una noche de buen sueño en una cama suave y despertar con los cálidos rayos del sol era una incomparable comodidad para Willem. Pero la había pasado difícil ajustándose a su nueva situación de no tener varios trabajos asomándose detrás de él 24/7. Su mente, tomando ventaja de la libertad, trajo recuerdo que olvido y se consumieron en pensamientos que no eran pensados.

Willem también no estaba totalmente cómo en su nueva casa, el así llamado “almacén”. En total, cerca de 30 niños vivían en el lugar, todas chicas, con edades entre los 7 a 15. Además, ellas tenían vida, cabello casi transparente con colores brillantes. La paleta de colores parecía casi de otro mundo, como algo fuera de una pintura abstracta, pero por alguna razón el cabello de las chicas no se sentía antinatural para Willem, quizás porque los colores no estaban teñidos.

Ninguna de las chicas tenía experiencia con los adultos, especialmente con hombres, así que casi todas se mantuvieron cautelosas de Willem y hasta lo evitaban. Él se dio cuenta que el grupo que dio en su cuarto en el primer día debía haber sido una excepción. Bueno. Él no podía culpar a las chicas. Ellas habían crecido en su propio pequeño mundo, completamente aisladas dentro del almacén. Era natural que un repentino un repentino intruso, y de apariencia extraña, principalmente ese, no recibiera una bienvenida calurosa.

Caminando en los pasillos, él siempre sentía algunas presencias ocultas en las sombras. Pero ya sea que se diera vuelta, él sólo podía ver la espalda de los niños corriendo por sus vidas. Después de un rato, Willem empezó a sentir culpa solo con salir de su cuarto y caminar por dónde sea.

Por supuesto, incluso ocultándose en su cuarto todo el día, no había nada que pudiera hacer, él no tenía pasatiempos notables, y trabajar ya no tenía mucho significado ya qué ya no peleaba. Willem no le importa sentarse por la ventana y ver hacia afuera de vez en cuando, pero desperdiciar los siguientes meses no parecía muy placentero.

Él decidió cambiar un poco las cosas visitando la ciudad más cercana. Consistiendo en unos cientos de edificios de piedra alineados en una suave pendiente rodeada por campos, formando un entorno idílico diferente al que se sentía en la sombría Isla 28.

Mientras caminaba en las calles, Willen notó que nadie de los peatones parecía tener una actitud especial hacia él, a pesar de no estar vistiendo un abrigo o capa para cubrir sus rasgos sin marcas. Él decidió pasar a comer algo en un restaurante cercano y preguntarle al dueño de eso.

“Hmm… bueno supongo que realmente no nos importa andar por aquí.” El joven hombre, con una cabeza como de perro color castaño, le explicó a Willem mientras salteaba el sartén. “Hablar de las personas a sus espaldas solo porque se ven como chicos malos de hace siglos… no entiendo porque hacerlo. Si lo quieres, puedes estar hablando de los chicos haciendo cosas malas en este momento,”

“Bueno, supongo que en algunos lugares hay muchos chicos malo por ahí que solo se dan por vencidos y apuntan contra los sin marcas. Ya que han sido discriminados por generaciones pasadas, es más fácil de esta manera. Ni siquiera pienso en ello, aunque, vivir pacíficamente y despreocupado, no quiero ninguna de esas. ”

Ya veo… así es cómo es aquí.

“También… puedes no saberlo ya que no eres de por aquí, pero hay unos que viven cerca. Es mil veces mejor un Sin Marcas que cualquier Emnetwyte terrorífico del pasado. Cualquier quiera que vea esa sonrisa se olvida de la historia y agradece que estén vivos.”

… Ya veo.

A la mitad de la charla con el chef mientras esperaba por su comida distraído, Willem de pronto escuchó una desde atrás.

“¿Hm? Oh, eres tú…”

Una cara familiar caminaba. La chica con el cabello cielo azul claro.

“Hey, Kutori… y…”

Las otras chicas le seguían detrás, ambas de la misma edad de Kutori. Todas juntas, ellas eran tres de las más grandes que vivían en el almacén, aunque no diría tal cosa.

“¡Oooh, el guapo hombre del que todos han estado hablando últimamente!” Una chica con cabello dorado descolorido vino corriendo y puso su cara en frente de Willem. “Además, ¿sólo saludas a Kutori por el nombre? Desde cuando ustedes se volvieron tan cercanos. ¿hm?”

“Bájale.”

“Biiienn”. Ella retrocedió en respuesta a la voz fría de Kutori.

“No es que haya algo entre nosotros… paso que me había encontrado con él antes que ustedes, así que tuve la oportunidad de decirle mi nombre… eso es todo.”

“Hmm… bueno, si eso dices.”

“Eso es cierto.”

“Bien, bien. Ahora qué, Segundo Técnico de Armas Encantadas, sería bueno si pudieras recordar nuestros nombres también… esta ruidosa chica de aquí es Aiseia y esa-.” Ella se dio vuelta y señalo a la tercera chica, sentada en una mesa en la esquina con una cara en blanco. “Ocúpate de tus propios asuntos Nepheren. Mucho gusto.”

“Bueno. Esa fue una presentación creativo… ¿supongo que ya sabes mi nombre?”

“¡Por supuesto! Además, mi comida favorita es la carne picante, no eres demasiado exigente pero las cajas de almuerzo de Reptrace no van, te gustan las chicas mayores amables… ¿cierto?”

“Espera, Aiseia… no escuché nada de esto.” Kutori, aparentemente no le informó de esta a las chicas de la avalancha, miró a Aiseia sospechosamente.

“Hehehe… aquellos que controlan la información controlan la isla. Un poco de espionaje puede ir por un largo camino, sabes…”

“¡Dime!”

Energéticamente yendo de un lado a otro, el par se movía a donde estaba Nephren sentada.

“¿Qué hay con todo eso? ¿Eres conocido con las chicas del almacén?” El cabeza de perro Lucantrobos vino a entregarle el almuerzo a Willem: papas al horno, variedad de vegetales, gruesas tiras de cerdo, un pedazo pequeño de pan, y por último una taza de sopa.

“Sí… recientemente me mude al almacén por mi trabajo.”

“¿Hmm? Ese almacén… viviendo…” Por alguna razón, todo el color de la cara del cocinero se le fue drenado, “¡¡AHHH!!” con una terrorífica velocidad, el joven retrocedió y pego su cuerpo contra la pared, sus partes temblaban. “¡L-Lo siento, no me mates, por favor no me comas, tengo una familia de la cual ocuparme!”

Una inesperada reacción, pero Willem pudo ver donde el malentendido pudo surgir.

“No soy un Troll, sabes…”

“Aún tengo la deuda de este restaurante, así que es probable que no sepa bien— ¿eh? ¿Qué acabas de decir?”

El Lucantrobos detuvo sus movimientos por un segundo y pestaño.

“De que no soy un Troll… sé que es difícil decir la diferencia entre una raza sin marcas, pero no voy a comerte ni nada de eso, así que cálmate.”

“P-Pero, seguramente debes de ser de la misma raza si vives bajo el mismo techo que ‘el Estómago Rojo’.”

“Espera… ¿las personas de esta ciudad han sido devorados antes?” Viendo la cara asustada del hombre, Willem pensó en un posibilidad qué él realmente no quería considerarlo. Si fuera cierto… eso no sería bueno, por decirlo así. Mientras las diferentes islas de Regul Aire fomentaban la variedad de culturas, todos estaban unidos por leyes en común. Y de cuerdo a esas leyes, los asesinatos de cualquier vida inteligente constituyen un crimen serio, incluso para los hambrientos trolls.

“Bueno… no… pero…” el joven perro bajo sus orejas. “Hasta hace poco, hubo una oscura organización de Ogros rondando por aquí. Nombrada ‘Pelaje Negro’… bueno de cualquier manera, esta organización—”

“Ah, eso es suficiente… puedo ver a donde va esta historia.”

Willem pensó que el Negro de algo u otra organización hizo algo con las chicas, entonces Naigrat fue a eliminarlos, y fue testigo de la risa maniática mientras estaba cubierta de sangre. Pero, bueno… Naigrat ayudó a Willem en el pasado, era uno de sus conocidos, y ahora su compañero de trabajo, así que él imagino que debería tratar de ayudarla.

“Naigrat no va comiendo personas por querer. Ella puede ser malentendida…o más bien temida porque en momentos como estos, ella es una chica buena. Eso es, si tú la ignoras su impaciencia o su temperamento o cómo ella siempre habla acerca de comer personas… bueno de cualquier manera, no hay nada que realmente tengas que temer.”

En general, cuando ella sonríe y pregunta “¿puedo comerte?”, 90% de esas veces es una broma… o más bien una broma oscura. Pero sabes que ella realmente no tiene intenciones de comerte, así que no hay porqué estar asustado, Willem prefirió no pensar en el 10% restante.

“Wow… eres increíble.” Por alguna razón, el cocinero miró a Willem con una gran cantidad de respeto en sus ojos.

El arma más fuerte. En toda la historia, no importa el tiempo o lugar, esa había sido la mujer. Bueno, es obvio si piensas en ello. Las chicas son más rápidas y la forma más fácil de levantar a las soldados, un hecho que había sido cierto desde días antiguos.

La vanidad del hombre no podía ser sobrestimada. En el campo de batalla, en medio del caos y repitiendo luchas entre vida o muerte, los soldados son arrojados con la visión de victoria, sueños de gloria, su dignidad… pero, hasta su último aliento ellos se rehusaban a rendirse en un cosa; ellos no podían verse mal frente a una chica. Tan simple motivo levanta la gran vitalidad dentro de los soldados esperando por su muerte.

Los mejores ejércitos sabían bien el efecto y se aseguraban de siempre mezclar algunas mujeres con los salvadores en el campo de batalla. El suplicio de la unidad o equipo médico trabaja bien, pero posiciones cerca de la línea frontal siempre daba más de un impacto. Una mujer caballero, hábilmente blandiendo su espada, pasaba por el campo de batalla. Una mujer Brave sin igual escogida por Kaliyon. Un taumaturgo escondiendo una poderosa magia arcana dentro de su delicado cuerpo.

Si alguien fuera a rumorearlo en algún campo de batalla en alguna parte, los idiotas soldados se animarían. Incluso en historias de tales personas en batallas del pasado o historias que difícilmente contienen algo en que creer podían añadir un poco de esperanza a la aburrida situación.

Willem conocía a una chica que era alabada como un héroe y respetaba como una leyenda entre los soldados. Sin más que decir, ella era fuerte, pero su fuerza tenía a ser exagerada por los chicos. Escuchando cuentos de sus grandes hazañas en el campo de batalla, ella simplemente reía.

No pensarías que fuera demasiado difícil. Es exactamente como dije. Somos las armas de la que hablas.

Esas palabras resonaron en la cabeza de Wille. Parece que las chicas reían y jugaban aquí en el almacén diferente a esas otras mujeres. Por supuesto, un héroe creado para el único propósito de subirles la moral a los soldados que necesitan ser más celebres, lo cual también requería a la raza más popular, no una sin marcas. Además, para ponerlo simple, ella necesitaba apelar a la asqueroso y lujurioso corazón de hombre.

Así que sentía que algo estaba mal acerca de esas chicas, quienes no solo se mantenían en secreto del público sino también su juventud quedaba en segundo plano. Algo acerca de su situación era claramente diferente a esas chicas guerreras a las que Willem solía conocer. En cualquier caso, si fuera la verdadera naturaleza las armas o las chicas, a él no debería preocuparle. Como un supervisor superficial, él simplemente necesitaba estar en el almacén sin causar problemas.

— Al menos, Willem estaba tratando de pensar. Después de tres días, aunque, su paciencia había alcanzado el límite. La combinación de ver a las chicas asustadas y saber que la fuente de su miedo no era otro más que él lo envió al borde.

“¿Hm? Ah, bien… está bien conmigo, supongo…”

“Muchas gracias.”

Willem pidió ayuda con la cena ese día y presto un rincón de la cocina. Huevos, azúcar, leche y crema. Una pequeña pila de bayas. Un hueso de pollo para extraerle la gelatina. Habiendo recolectado todo las ingredientes útiles en el mostrador, Willem recordó los pasos de su receta ‘popular con los niños y fácil haciendo postres’.

Es hora de ponerse a trabajar. Él se puso su delantal personal y encendió la estufa. Sus oídos recogieron el sonido de unas pequeñas espías en las sombras, mirando en la cocina.

“¿Qué está tratando de hacer?”

Aquí en el almacén, ir a la cocina cuando no eres el que cocina está estrictamente prohibido, así que mirar adentro es lo mejor que puedes hacer. Soportando el peso de muchas pequeñas miradas detrás su cuello, Willem continúo con su trabajo. Pasados unos días, él había llegado a la conclusión que el gusto de las chicas era diferente al suyo. Obviamente, deferente género y edad puede traer algunas preferencias contrastadas, pero la desconexión se debía al racismo, y las consecuencias fisiológicas, diferenciaban aún más.

En el pasado, Willem una vez fue a comer con un amigo Borgle (Bueno… ese era Grick). Esa experiencia lo asusto de por vida. Cuando Willem dijo algo del delicioso sabor, para Wille, el sabor era como una pesadilla.

Deberían haberse rendido allí, pero Grick insistió que ellos deberían encontrar algo bueno para ambos gustos. Y desde ese punto, el día se hizo aún peor o como una pesadilla. Al final ambos terminaron desesperados tomando agua para lavar su boca, lagrimas bajaban de sus caras, mientras prácticamente gritaban “¡Delicioso! ¡Delicioso!”

De cualquier manera, Willem imaginó que el gusto de esas chicas no podía ser demasiado diferente, viendo cómo se sentaron en el mismo comedor y comieron la misma comida. Él llamó a la chica encargada de la comida para mostrarle su trabajo. Ella miró en la cuchara llena de caramelo como si ella hubiera encontrado un alíen en el camino, pero eventualmente saco el coraje suficiente, cerró ambos ojos, y puso la cuchara en su boca, después de unos segundos de silencio muerto, la chica ligeramente abrió sus ojos y murmuró “¡Está delicioso!” Silenciosos aplausos llegaron hasta las espías.

Al final, todo salió bien. Las chicas quienes ordenaron el ‘postre especial’ lo colocaron en la esquina del menú a último minuto teniendo la misma reacción. Después de una breve pausa, la cafetería se llenó con brillantes ojos.

Willem, ahora tomo su turno de esconderse en las sombras y espió a las chicas, sacando una pose de victoria afuera del comedor. Como esperaba, un poco de azúcar era todo lo que él necesitaba para capturar el estómago de las chicas.

“… ¿Qué hiciste?”

Naigrat sacó una voz en desaprobación viniendo desde atrás.

“Recibí esta receta directamente de mi maestro. Odio admitirlo, pero él tenía mucha influencia sobre los niños… esta es la prueba. En esos días, caí víctima de esos postres incontables veces.”

“Uh, no es eso. Incluso si decidiste hacer algo más que trabajar, no conseguirás más paga, ¿sabes?”

“No me importa.” Willem inclinó su cabeza. “Me siento mal que me miren asustadas. Si esas chicas son armas, entonces como su encargado no creo que deba ponerles más estrés del necesario. Así que esto es… cómo decirlo…”

Él luchaba para encontrar las palabras correctas. Él no podía siquiera asegurar que los sonidos saliendo de su boca hicieran sentirle algo. Pero Willem tenía algo que necesitaba decir.

“No es que esté tratando de mimarlas o algo como eso. Es solo que… si he sido negativo aquí, solo estoy tratando de regresar a cero. Después de todo, es mi ‘trabajo’ para no tener que influenciar más que eso, ¿no es así?”

“Bueno, si lo dices así… realmente no me importa.” Naigrat cerró sus ojos. “Pero… dijiste eso extrañamente rápido, sonó como a una excusa forzada, y parece como que estabas tratando de engañarte pensando que era vergonzoso… si verdaderamente significa lo que dijiste, entonces no vas a escuchar quejas de mí.”

Ella vio directamente a través de él.

“Lo siento, por favor no me preguntes más, te lo ruego.”

“Cuando te conocí por primera vez, pensé que eras más una persona patética y cínica.”

“Ah… bueno...” Willem también había pensado en ello. Él había decidido vivir como ese tipo de personaje, quedándose aislado de las personas y eventos que le rodeaban. Por lo que, él mismo se sorprendió de sus acciones de ahora. “Perdí conmigo mismo por un momento… por ahora, tendré más cuidado.”

“Quiero decir, no es realmente malo… mientras esos niños sean felices, nada más importa. Además…”

“¿Además qué?”

“Hueles mejor con esa esencia de azúcar que tienes.”

“De ahora en adelante, realmente tendré más cuidado.”

Willem hacía una nota mental para tomar una ducha después de lo que paso en la cocina.

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Capítulo 2: En el Crepúsculo de este Mundo




Parte 2 –El Hombre Sin Marcas
 

¿Quién soy? Willem a menudo se preguntaba eso, pero la pregunta era simple: un humano en un lugar donde los humanos no deberían estar. Su existencia desafiaba la lógica. Sin forma de regresar a casa, él vagaba, un niño perdido por siempre.

Cuando el sol empezó a ponerse, la calle principal de la ciudad se volvió vivaz y colorida, iluminada por lámparas de cristal colgando de los muros. Una luz purpura derivaba por el lugar, agitada por varias personas que iban y venían. Un Borgle levantó su voz atraer a los clientes. Una felina Ayrantrobos, manejaba su tienda, fumo de su cigarrillo. Un grupo de jóvenes Orcos paseaban por las calles mientras explotaban en risas.

El lado del barrio donde Willem se sentó era calmo en comparación. Aunque solo un edificio estaba de pie dentro de las dos calles, casi sin rastro de bullicio y ajetreo afuera podía ser detectado.

Él desembolso 32,000 Bradals, poniendo su deuda cerca de los 150,000. “Dame medio año, Grick.” Willem enfrento a su viejo amigo y puso la mejor sonrisa que podía manejar. “Voy a darte el dinero para entonces.”

Era una cena barata. Willem estaba desgastado, un mallugado abrigo pero su capucha estaba baja, revelando su cara sin marca.

“….”

El hombre llamado Grick, un Borgle de tamaño medio, contó el dinero. Willem lo entrego con una expresión insatisfecha. Dentro estaba envuelto una pila pequeña de billetes Brandal, la cual hacía un proceso innecesariamente largo.

Un silencio extraño siguió.

“Ahh… ¡oh! Eso es… ¿cómo está Anaala y los otros?”

“¿Anaala? No, también. Consiguió ser tragado por ‘El 3ro’ el mes pasado,” Grick contesto a secas, sus ojos nunca se desviaron del dinero. “Por cierto, Gulgura también murió. ¿Sabes cómo naufrago la 47ava Isla Flotante el verano pasado? Sí, consiguió levantarse… ahora esta marchado por debajo el suelo.”

“Ah… lo siento… no debí preguntar.” Los hombros de Willem se hundieron por las malas noticias.

Grick, no parecía importarle mucho, solo rio. “No te preocupes. Todos nosotros somos salvadores. Desde el momento que nuestros pies tocan suelo, nosotros ya estamos preparados para morir… o dejar morir a otros si surge la necesidad. Además, esas dos vidas vivieron mucho. La mayoría de salvadores mueren el primer día que van allá abajo.”

Él finalmente terminó de contar. “Sí, son 32,000.” Grick alineó bien todo los billetes antes de ponerlos de regreso al envoltorio. ”Pero Willem… ¿estás bien con esto?”

“¿Con eso?”

“Te tomo medio año juntar estos 30,000… te quedan 150,000, así que si incluso las cosas van bien va a tomarte otros dos años y medio.”

“Oh, eso. Lo siento, pero ahora no puedo llevarlo más rápido a la mesa.”

“Bueno, no te estoy presionando ni nada, pero…” Grick se pausó para envolver las cosas dentro de la andrajosa bolsa de cuero. “Como sabes, esta isla está principalmente llena con sin marcas odiando a las personas bestias. Tú no vas a ser capaz encontrar algún trabajo decente. Ahora mismo apenas te las has pillado con trabajos de paga baja, ¿verdad?”

“Ah… bueno…” Willem evitó el contacto visual.

Grick frunció sus ojos. “¿Así que este dinero es casi todas tus ganancias de los seis últimos meses?”

“Menos gastos para comida… los últimos trabajos no han estado proveyendo comida.”

“Eso no es el verdadero problema aquí.” Grick dijo con un suspiro. Él empezó con su musculoso dedo Borgle a golpear en la mesa, obviamente irritado. “¿Estás haciendo algo más con tu vida además de pagar tu deuda? Es lo que estaba tratando de decir… ha pasado medio año desde que despertaste. ¿No has encontrado algo que quieras hacer? ¿Algo que quieras disfrutar?”

“Bueno… sabes, dicen que la vida es divertida por sí misma…”

“No me des ésa lamentable excusa para vivir una vida aburrida.” Grick cortó a Willem. “Vivo porqué lo disfruto. Un océano de mentiras yace allá abajo. Materiales y tecnologías, nosotros no las tenemos arriba solo están rodando alrededor de cualquiera que la tome. Buscado por aquellos y devolviéndolos para venderlos que es algo que disfruto. Volviéndose un vacío hoyo… son cosas que están en nuestro propio camino. Accidentalmente acabé en el nido ‘el 6to’… momentos como esos son los que me hacen sentir vivo.”

Por un momento, Grick había apartado sus ojos, recordando sus aventuras pasadas. “Eso es lo que nosotros los Salvadores hacemos. ¿Así que, qué hay de ti, Willem? Si eres del tipo serio que le gusta el trabajo duro, entones está bien conmigo… ¿pero tienes que pensar qué vas a hacer después de pagar tu deuda?”

“¿No es este un café salado?” Casi que era obvio que era un intento de esquivar la pregunta. Grick dio una apariencia divertida, pero, incapaz de encontrar una respuesta, Willem dio una sonrisa a medio pesar. Otro raro silencio le precedió.

En general, Borgles relativamente era una persona simple; ellos seguían sus instintos. Por supuesto, existe la variación entre individuos, pero Grick era claro y de pensar lógico que casi hacían que Willem dudara de su identidad. Él también era un chico bueno, un aspecto de la personalidad de Grick que Willem a menudo tenía problemas.

“Dime, Willem… puedo tener un trabajo para ti. ¿Por qué no le intentas?” Grick rompió el silencio con una pregunta. “Sé de alguien que busca personas… es un trabajo decente, pero involucra trabajar con sin marcas durante un largo periodo de tiempo, así que ella no puede encontrar muchos prospectos. Aunque, supongo que no tienes nada con trabajar con sin marcas.”

“¿Por qué no puedes hacerlo? Digo, eres capaz de tolerarme.”

“Soy un Salvador. Mi alma vive allí abajo, en la tierra. Cualquier trabajo aquí me llevara a la locura,” Grick dijo con una risita. “En cuanto a qué vas a hacer en el trabajo… bueno, para ponerlo simple, vas a gestar la Winged Guard de armas secretas.”

“¿La armada? ¿Armas secretas?” Esas palabras no tenían nada de concesión de paz.

La palabra ‘armada’, aquí en Regul Aire, usualmente se refiere a la organización oficial para calcular la invasión de las ’17 Bestias’. Incluso con el terreno en alto, la Winged Guard comprensiblemente tenía una gran dificultad contra las Bestias.

Después de todo, ellas eran enemigos quienes destruían toda las formas de vida en la tierra. Para asegurar cualquier posible poder adicional, la armada ha usado cualquier y todos los métodos usables—o al menos eso es.

“Ya no puedo pelear. Sabes eso.”

“Lo sé, lo sé. Sólo porque dije la armada no significa que vas a ir a la batalla y derrotar esas cosas. Hay más detrás de escena en el trabajo de escritorio, ¿sabes?”

“… ¿Cómo qué?” Grick no le dio una descripción a Willem de una buena imagen del trabajo. “¿Este es el tipo de trabajo que cualquier trabajador a tiempo medio puede hacer?”

“No creo que vaya también. Di es el papeleo el que te preocupa, puedo encargarme de eso.” Grick dejo salir otro suspiro. “De cualquier forma, escucha. Escuché que esas armas secretas son efectivamente manejadas y son albergadas por la Compañía De Comercio General de Orlandri. Como sabes, la ley prohíbe a los civiles poseer armas arriba de cierto nivel de poder.”

“Sin embargo, para la armada, Orlandri es el mayor patrocinador, así que no quieren dañar las relaciones con ellos. Encima de todo, incluso si la Winged Guard fuera a recolectar a esas armas, ellos no serán capaces de manejarlas o mantenerlas con su tecnología y recursos financieros actuales.”

“Así que en papel, la armada tiene armas propias… pero en realidad, ¿esta compañía tiene el control?”

“Exactamente. La armada envía a supervisores, pero nada más. Para cualquier soldado real, ese supervisor es una carga inútil. Ustedes casi no tienen autoridad, y los resultados de su trabajo no se pueden hacer públicos ya que ustedes manejan armas secretas. Un retroceso para la carrera de cualquier soldado. Es por eso que estás buscando personas fuera de la armada.”

Grick miró a Willem con sus ojos ámbar de Borgle. “Como dije, puedes conseguir un título como un soldado. Ya que el supervisor en realidad no hace nada, no necesitas una habilidad especial. Solo necesitas algo de paciencia y mantener la boca cerrada. A todo esto, la paga es buena. Serás capaz de pagar toda tu deuda y quedarte con lo que sobra.”

“Usa ese dinero y encuentra tu propia forma de vida. Sé que tienes circunstancias especiales, pero no des por perdida tu vida. Eso es lo que los otro y yo espe–.” Grick agitó su cabeza. “Ah, lo siento… parece que estoy un poco blando después de ver a muchos amigos morir.” La cara del hombre Borgle se retorció en una sonrisa amarga.

Fue difícil rechazar la oferta. “Bien, dime más de los detalles de este trabajo.”

“¿Vas a tomarlo?”

“Voy a decidirlo después de escuchar otro poco. Así que no digas nada que haga que sea imposible para mí rechazarlo.”

“Entiendo. Primero que todo….” Una evidente felicidad se mostró en su cara, Grick miró bajo su copa de café. “Salado… este café.” Él dejo salir un risotea.

Grick era un pensador lógico y un simpático Borgle. En otras palabras, un buen chico. Willem tenía problemas con esa parte de él.

Sobre cientos de islas flotantes estaba Regul Aire teniendo un numeroso sistema. En medio del grupo asentado esta la 1ra Isla Flotante, y de allí el número se expande en un paterno espiral. En cuanto a que vayas al centro, el número es más y más grande.

Sin embargo, hay cosas especiales que entran dentro de la consideración. Las islas centrales, arriba del número 40, descansa cerca de sus vecino. En un caso extremo, dos islas pueden ser conectadas por un puente. Esta cercanía entre islas promueve la cultura e intercambios económicos, la cual lleva prosperidad a las ciudades.

Por otra parte, las islas cercanas al borde, después de los números 70 o más, tienen una gran distancia entre ellas y son usualmente más pequeñas en tamaño. Como resultado, las ciudades menos numerosas son menos populares, y por supuesto menos prosperas. Algunas pueden ser aisladas de la comunicación del público con aeronaves deteniendo su ruta.

A la facultad que Willem necesitaba ir para un nuevo trabajo se localizaba en la Isla 68. Lo suficiente inalcanzable de las aeronaves de comunicaciones públicas, la isla necesitaba más creatividad para conseguirlo. Comprando o rentando aeronaves privadas para financiar la factibilidad, así que Willem opto por tomar la aeronave pública para la Isla 53, su destino más cercano para parar. Desde allí, él contrato a alguien quien lo ayudara a cruzar.

Sus cálculos eran perfectos — excepto por una cosa, Willem notó el momento que llegó a la Isla 68. El sol se había ido por completo.

Un fuerte viento sopló. “Haha…esto fue una falla.” Estando solo en el desierto puerto, Willem rio solo. La dobladilla de su abrigo, sobre su nuevo uniforme militar, volaba con el viento.

El barquero a prisa regreso a casa a la 53 Isla inmediatamente después de dejar a Willem, así que no había cómo regresar. Él hizo una seña, agotado de la exposición de los elementos. De acuerdo con ello, la ciudad más cercana estaba a 2000 malumel a la derecha, mientras la bodega de la Compañía De Comercio General de Orlandri 4ta estaba a 500 mulemel a la izquierda. Siguiendo la señal, dos flechas de madera roja apuntaban en direcciones opuestas.

“Este debe ser,” Willem murmuró, reconociendo el nombre Orlandri. La flecha apuntaba hacia un estrecho camino que llevaba directo al medio de un bosque espeso. Claro, no había ningún farol a cualquier cosa conveniente a la vista. Mientras caminaba por el lugar sin alguna luz y no había sonidos muy divertidos, Willem no podía quedarse allí y esperar a mañana. Él pensó ir al otro camino a la ciudad y encontrar una posada, pero ese camino era muy largo y ciertamente ya no había mucha luz. Mirando arriba al cielo estrellado una última vez, Willem suspiro y dio un paso dentro de la oscuridad.

Las estrellas algunas veces se avistan de entres los árboles, donde a Willem la suficiente luz para quedarse en el camino. Navegando así, sin embargo, causo que su paso se volviera ridículamente lento.

Esta oscuridad. Sin decir más, Willem lo sabía antes de poner un pie en este bosque. Incluso no podía ver dónde estaba pisando. Para más, él lo sabía de ante mano, pero él no podía evitar quejarse.

Caminando con pesadez, Willem de pronto se acordó de un cuento de hadas que leía de niño. Un chico entro al bosque un verano en la noche y nunca volvió a casa. En el bosque, un grupo de hadas lo secuestraron y se lo llevaron a su país en otro mundo—o algo como eso. Al mismo tiempo, Willem pensó que la misma cosa podía pasarle, así que él juro nunca acercarse a un bosque en la noche, su maestro y la ‘Hija’ le bromeaba sin parar por ello. Ahora que él ya no era un niñato, le parecía una divertida historia, pero…

“No hay animales peligrosos aquí afuera… ¿cierto?”

Entre ser secuestrado por hadas y ser comido por animales salvajes, la última parecía ser el problema más relevante a momento. Este bosque y la 68 Isla en sí mismas nacieron con los grandes estándares de Regul Aire. El lugar podía ser considerado una imitación de la naturaleza una vez encontraras una tierra, así que él no podía excluir la posibilidad de una lobo o un oso saliendo de la oscuridad.

¿Podía sobrevivir al ataque de un oso? Willem se lo preguntó. Por su propio pasado, una pareja de animales salvajes no serían problema. Sin embargo, en su estado actual, perdió todo su poder, así que no podía estar seguro.

Él sintió algo mojado debajo de sus pies. Parece que es debió al camino mientras lo pensaba. Del débil olor a agua, junto con el sonido y textura del suelo, Willem supuso que se había tropezado con un pantano.

Mezclando el agua, suciedad, y viendo producido en un único aroma, por alguna razón, él lo encontró muy nostálgico. ¿Este lugar realmente está en el cielo? Pensando en casa, fue envuelto por el negro pantano, Willem puso una sonrisa amarga.

Fuera de la esquina de sus ojos, él vislumbro luz. La esfera se movía violentamente de lado a lado mientras gradualmente crecía. Algo estaba por venir-

“¿Alguien vino a recogerme?”

Cuando el barquero llego a tierra en el puerto de aquí, la facultad podía haberse dado cuenta de alguna manera. En ese caso, no sería sorpresa si un técnico o un investigador o alguien vieran la señal y viniera a encontrarse con él.

Aw, no habría caminado fuera de camino solo para encontrarlo. Willem jugó una conversación en su cabeza mientras él se dirigía a la luz.

“¡¡Toma esto!!”

La luz entro en el aire. Un grito de batalla, ligeramente lindo para considerarlo un grito, resonó en el aire húmedo. Willem vio una espada de madera lanzada de la oscuridad, descendiendo en un rango rápido.

¡¿Por qué?! Él en vano trato de pensar por una razón por qué él haya sido de pronto atacado. De cualquier manera, esto es malo. Simplemente evito el ataque con facilidad. El problema era que el atacante, en realidad salto por el aire, sacando una perfecta parábola como determinadas por las leyes de la física y voló directo al pantanoso suelo detrás de Willem.

Qué hacer… qué hacer. Antes que se le ocurriera algo un razonable curso de acción, su cuerpo empezó a moverse por sí solo. Willem dio un paso hacia adelante, posicionándolo bajo un arco que la espada de madera que se dibujó en el aire. El extendió sus brazos y llevo toda su fuerza contra el cuerpo del atacante. Ouch. Es más pesado de lo que pensé… no creo que mis piernas puedan resistir más.

Sus instintos como un soldado funcionaron, cambiando su cuerpo a modo de batalla y tratando de activar el Venom dentro de su cuerpo. Este proceso usualmente forzaba sus musculo y aceleraba su toma de decisiones, pero en lugar Willem se encontraba con un terrible dolor pasando en todo su cuerpo. La fuerza de sus brazos se desvaneció, y él colapso de espaldas, aterrizando en el pantano con un golpe.

A la vez que el agua bajo, la mayoría de calor corporal de Willem había sido robada. Una pequeña flama, probablemente creado por el Venom, incinero la mano derecha del atacante. La luz parecía creada en su propio mundo, cortando la luz al rededor.

El atacante se sentó en el estómago de Wille y lo miro por debajo con una cara de presumido. Willem capto la luz purpura en su cabello y ojos.

“¡Panival! ¡¿Qué estás haciendo?!”

Una segunda luz mágica, bailando entre los árboles, se acercó. Dentro de poco, otra chica apareció de la oscuridad. Willem reconoció su cabello cielo azul. La chica sentada en él levantó su cabeza y se jacto del recién llegado. “El personaje sospecho ha sido derrotado.”

“No deberías correr por ahí, el suelo mojado es demasiado peligr— ¿eh?” La chica familiar vio a Willem con una cara sorprendida. “El personaje sospechoso… ¿Tú? ¿Por qué?”

“Hey… ha pasado tiempo…” Él levantó su cabeza ligeramente en un intento de saludo y sonrió a la chica.

Por supuesto, Willem no podía quedarse mojado por siempre. Después de un baño y un cambio de ropas, se paró en frente al espejo. Un hombre de cabello negro miro atrás con ojos negros que parecían vacíos de cualquier ambición. La falsa sonrisa que usaba parecía tan natural, como si los músculos de su cara permanecieran dentro de esa forma.

Con el fin de esconder su ser sin marcas, Willem una vez trato de ponerse cuernos y colmillos falsos. Sin embargo, parecían tan horribles que casi lo deprimen. Él concluyo que esos rasgos faciales eran el significado de la expresión de un lado salvaje, así que ellos no iban muy bien con las personas que no tenían cualidades salvajes en ellos.

Mientras revisaba su cuerpo para ver si le faltaba algún cieno o algún dolor que tardó en consumirse, Willem se reflejó en cuán débil se había vuelto. Solo trato de incinerar el Venom. En el pasado, él podía tener una batalla evocando una flama mientras dormía.

Bueno, supongo que no hay por qué pensar en las cosas que ya se perdieron. Willem camino dentro del pasillo de la armada militar — la cual no parecía como una. El suelo consistía de, desgastadas tablas de madera, y yeso cubría las paredes. Unos cuantos cuartos alineados en el pasillo en intervalos de espacio. Pegado a la pared de la par estaba Willem y árboles de tablas de papel: uno que mostraba el orden de las tareas domésticas, un aviso de un baño disfuncional en el segundo piso, y uno que decía “¡No corras en los pasillos!”

Ya de último, él vio a chicas asomándose de atrás de varios objetos, todas tratando de ver al extraño hombre nuevo.

“Es por aquí.”

La chica le cabello azul lo llevo. Dándole otra oportunidad para verla de cerca, Willem reajusto su edad estimada en cerca de 15, basados en los estándares humanos. Un sin marcas, ella tenía un cuerpo y rasgos similares para uno de esos humanos. La diferencia era el cabello azul brillante, evocando un cielo claro de primavera. Un Emnetwyte nunca habría sido capaz de un color naturalmente vivaz, no importa cuánto lo tiñera.

Comparada a cuando ellos se encontraron en el Distrito de Compras Briki, la chica parecía más calmada y con una actitud más fresca. Pero aún así, Willem podía decir que no era su verdadera personalidad. Todo el tiempo ella tenía algo de confusión o incertidumbre, mostrando claramente en el océano de sus ojos azules.

Dicen que no importa cuánto actúes en un viaje porque nunca volverás a ver a esas personas otra vez. La chica vivaz que Willem vio hace un par de días debió ser el resultado de este estado mental. Recodó de un compañero con el que trabajo hace tiempo, de alguien quien tenía malos momentos siendo honesto consigo mismo. Mientras pensaba en su vieja amiga, una sonrisa cruzo su cara.

“¿Qué pasa?”

“Ah, nada. Sigamos.”

Ocasionalmente la chica se tornaba nerviosa hacia Willem, viendo como ella quería decir algo, pero entonces inmediatamente regresaba y ponía más distancia entre ellos. Incapaz de tomar una actitud familiar debido a eso, Willem silenciosamente le seguía de atrás a unos cuantos pasos. La chica con el cabello purpura, Panival, quien parecía cerca de los 10 años, curiosamente miraba a la extraña pareja.

Después de un corto paseo, llegaron a una habitación acogedora, la cual tenía una pequeña mesa y una silla, una librera, una cama, y varias cosas cómodas dispersadas.

“Este se supone que es una almacén, ¿no es así?” Esa fue la pregunta que Wille se había preguntado desde que entro a este repentino lugar.

“Una típica reacción.”

Una estaba sentada en el cuarto. Otra sin marcas. Juzgando por su apariencia, ella se miraba de 18, la misma edad que Willem, o un poco menor. La luz del cabello rojo caía a la altura de sus hombros. Sus ojos verde pasto se fijaron en Willem, y ella estaba vistiendo una blusa de color similar con una blanco delantal al tope. Su gentileza y sus buenos modales le daban una impresión elegante.

“Bienvenido al almacén de las armas secretas.” La mujer dijo con una sonrisa. “Ha pasado tiempo, Willem. ¿Te has hecho más alto?”

“… ¿por qué estás aquí Naigrat?” Willem dijo.

Uno sonido de choque vino de afuera de la habitación, pero Willem pretendió no escuchar eso.

“¿Por qué? Bueno, es donde trabajo, por supuesto. Estaba sorprendida cuando lo escuché de Grick. No esperaba que te enviaran aquí. Oh, felicitaciones por tu promoción, Willem Kumesh, Segundo Técnico de Armas Encantadas. Por conseguir tal posición en el mismo día que te unes a la milicia… levantándote a través de los rangos rápidamente, ¿huh?”

“No juegues conmigo… sabes que es un título vacío. Por cierto… la persona que estaba buscando a alguien para ayudar en un trabajo decente que Grick mencionó…”

“Ah, probablemente sea yo.”

“Ese bastardo.” Willem hizo una notal mental para golpear a Grick la próxima vez que se encontraran. Él probablemente estaba listo por eso, dado que sabía que le puso una trampa a Willem.

“De cualquier manera, el bosque esta vez es muy de miedo, ¿no es así? Si nos hubieras contactado, podríamos haber ido a recogerte en una isla cercano o algo así.”

Naigrat le hizo un gesto a Willem para sentarse. Un té fue puesto en la mesa, probablemente preparado durante su baño.

“No estoy acostumbrado grandes viajes en aeronaves… la Isla 28 está más lejos de lo que pensaba. Voy a dejártelo saber la próxima vez, entonces.”

“Por favor hazlo… por cierto, esa ropa se ve bien en ti.”

“Excepto que la persona que las viste las encuentra apretadas y difíciles de usar…”

“No digas cosas así Willem… comparado a después que despertaras, te miras 20% más delicioso.”

“…así que mi riesgo de morir ha aumentado en un 20%.”

“Aw, no me refiero a eso… puedes creerme. Te lo dije antes, ¿verdad? Incluso si soy un Troll y tú eres un platillo extremadamente raro, no tengo intenciones de comerte.” Naigrat juntos sus palmas, inclinó su cabeza ligeramente a un lado, y continúo. “Quiero decir, sería una lástima que el último humano satisfaga el hambre del momento.”

Willem admitió que él encontraba su gesto lindo, pero sus palabras le enviaban un escalofrío por toda su espalda.

“Por supuesto, si estás bien con que te coma, entonces voy a pensar en ello…”

“No. Definitivamente no está bien.”

“¿Hmm? ¿Estás seguro que no quieres cambiar de idea? ¿Qué tal un brazo? ¿Un dedo?”

Willem suspiro. De seguir esta conversación, lo más peligroso sería para él.

Los Trolls, clásicos ejemplos de monstruos, a menudo aparecen en historias de fantasmas contadas por viajeros en el tiempo de Willem. Un hombre guapo o una hermosa mujer, vivía solo en una casa alejada de alguna ciudad. Cuando los viajeros cansados venían, en medio de la noche, ellos se los comían.

Hasta hace poco, Willem pensó que todas esas historias eran mitos, historias que les enseñaba a los viajeros no bajar su guardia. Cuando el descubrió que los Trolls en realidad existían como un tipo de Ogro, Willem se quedó atónito, su boca cayo, por 5 minutos. Después de eso, la persona que se lo dijo, la cual era Naigrat, se rio de él, diciendo algo como “No sé cómo se siente que piensen en ti como una criatura mítica”.

Willem escucho un sonido de pasos saliendo afuera del cuarto otra vez. Él sentía unas cuantas presencias moviéndose, pero otra decidió ignorarlas.

“Vamos a hablar del trabajo… se me dijo que no tengo casi nada que hacer, pero no escuché los detalles reales. ¿Supongo que empiezo mañana? O más bien, ¿Hay algo que debería hacer hoy?”

“Hmm… veamos. ¿Planeas quedarte aquí?”

“Por supuesto. Fui enviado aquí para manejar esas “armas”, así que debería al menos vivir en el mismo lugar que ellas.”

“Dos personas antes de ti en tu posición aparecieron el primer día y entonces se fueron y nunca más volvieron, ¿sabes?”

“¿¡En serio!?” sonaba como que este trabajo es más que una broma como pensó Willem.

“Así que dices ‘¡me gustaría que viviera aquí!’ y te vas a quedar en algún lugar en esta isla, realmente no hay ningún problema…”

“Ésa no es una de ésas cosas cuando dices que está bien, pero tan pronto me doy la espalda y luego me apuñalas o algo así, ¿no es así?”

“Qué clase de persona crees que soy…”

Un Ogro come humanos, por supuesto.

Willem dio un largo suspiro. “Bueno, es contra mis principio abandonar un trabajo, aun si no tiene significado, vine con la intensión de quedarme.”

“¿En serio? ¡Genial!” Exclamó Nagrat, colocando sus manos a la par de su boca. “Bien entonces, tengo que darme prisa y alistar tu cuarto. Oh, debes tener hambre también. Debe haber algo que sobre en el comedor… mañana voy a hacerte un festín, ¡así que esperadlo!”

Otro suspiro. Willem siempre encontraba un poco difícil tratar con Naigrat. Ignorando el hecho que ella quería comerlo (lo cual es difícil de ignorar), algo acerca de su comportamiento… no se sentía bien para él, como un hombre.

“Hehe… cuida de Willem… ha sido cerca de un año, ¿no es así? Me emocione un poco.”

Willem era un hombre, y un joven. Siendo un hombre joven, él tenía muchas complicaciones, emociones incontrolables almacenadas dentro de su corazón. En otras palabras, una situación como esta, siendo cuidado por una joven amistosa (quien era de raza similar), hacía que su corazón se revoloteara un poco.

Sin embargo, él sabía bien de la amabilidad mal intencionada de Naigrat, la cual probablemente no tenía sentimientos románticos detrás. Su afecto era esencialmente del mismo tipo que los granjeros le dan a sus bacas o pollos. Ella estaba siendo buena con Willem para alimentar el ciclo [Dar toneladas de amor] > [Comer]

Calma, instintos. Actívate, razón. La persona en frente a sus ojos es una predador. Su corazón está latiendo rápidamente porque si vida está en peligro. No te hagas una idea equivocada. Willem se lo dijo una y otra vez hasta que sus latidos regresaron a la normalidad.

“¿Por qué tienes esa cara sombría?” La mujer se quedó al margen de la lucha interna del joven.

“Solo quiero asegurarme una vez más… no vas a comerme, ¿cierto?”

“No, no. Realmente quiero cuidar de ti. Los Trolls tenemos un deseo natural de dar a sus invitados una recepción lo más amigable posible.”

“E-Está b-bien… por qué no lo repites lo que acabas de decir una vez más, alto y claro.”

“¿Hm? No diré nada.” Naigrat respondió indiferentemente, entonces tranquilamente se puso de pie y abrió la puerta.

Una avalancha de naranja, verde, purpura, y rosado se derramaron dentro de la alfombra. Cuatro chicas, todos con apariencia de 10 años, con cabellos de varios colores, estaban apiladas una después de otra.

“¡Hey! ¡No empujes!” gritó una chica sujeta a su compañera de crimen.

“¡L-L-Lo siento! ¡Lo siento!” otra se lamentaba mientras repetidamente inclinaba su cabeza.

“Ayy Naigrat, ¿qué pasa?” uno llamada Panival lo dijo fríamente.

“¡Hey! ¡Mi culpa!” la última chica casualmente se disculpó con una energética sonrisa.

Todas las chicas empezaron a hablar a la vez. Naigrat, no les prestó atención, puso ambas manos detrás, se levantó, dijo una sola orden. “Regresen a sus cuartos.”

Una de las chicas cuidadosamente levanto su mano. “Um,.. antes de eso, queremos presentarnos a con nuestro nuevo supervisor.”

Las otras asistieron en acuerdo.

“¿Escucharon lo que dije?” Ella ladeó su cabeza ligeramente a un lado y dio a las chicas una mirada austera. Luego, sonrió. “O si no quieren escuchar… ¡puedo comerlas!” aun cuando amenazo a las chicas, ella hablo con una voz suave y gentil, como una madre confortando a su bebé. Sin momento para dudar, las chicas desaparecieron del cuarto. Una impresionante retirada.

“Bien entonces, vamos a seguir.” Naigrat se volteó y llamó a Willem.

“Ah…” aunque un poco abrumado por la situación, se las arregló para responder.

Durante su comida, Naigrat, ahora estaba de un buen humor, sonriendo y tarareando mientras le miraba. Gracias a eso, Willem se sintió un poco incómodo ese tiempo.

El cuarto del encargado casi no tenía nada. Mientras que el cuarto en sí no era pequeño, solo tenía una cama, un closet vacío, y una lámpara colgada de la pared. Sin alfombra para cubrir el duro piso de madera, y sin cortinas para cubrir el suelo. La vista de fuera era negra, como si la ventana hubiera sido pintada con tinta. Viendo por fuera, Willem sentía que era absorbido, o más bien aplastado, por la abrumadora oscuridad.

Un cuarto bastante bueno, pensó Wille. Hasta el este momento, él había estado viviendo en un complejo de apartamentos hecho para trabajadores de Borgle. Además del asunto de la limpieza, Willem también encontró imposible dormir en la proporcionada cama como un resultado de la diferencia de cuerpos entre él y un Borgle. Cada noche, él yacía en el suelo y se acorruco con una manta. Comparado con eso, casi que cada cuarto parecía como el cielo.

Willem arrojó sus cosas al suelo y probó la cama. El suave colchón y la débil fragancia de hojas gradualmente curaron la fatiga en su cuerpo.

“Antes de eso…”

Él se las arregló para dejar su espada en la cama antes de realmente caer dormido. Primero, él necesitaba salir de su sofocante uniforme militar. Después de eso, él metió las pocas ropas que trajo dentro del closet. No parecía haber algún otro espacio para poner sus pertenencias, las cuales no consistían de mucho, así que él las dejo en su maleta.

Está tranquilo. El silencio confortaba a Willem, quien había acostumbrado al omnipresente tumulto de la Isla 28. –o tal vez no…

“¿Crees que se durmió?”

“No lo sé… es mi primera vez que veo a un chico.”

“Mantén tu voz baja. Se puede dar cuenta.”

Unos susurros iban más allá de la puerta rompiendo el pacifico silencio. Probablemente las chicas que Naigrat persiguió hace rato… ellas realmente no se rindieron.

Willem, sostuvo su respiración, de camino a la puerta sin hacer un solo sonido. Puso su mano en la perilla, contó a tres, luego abrió la puerta. Las chicas se tumbaron en el cuarto, hacienda la segunda avalancha del día.

“¡¿Q-Qué lo siento?!”

“¡L-Lo siento! ¡Lo siento!”

“¡Hey, Sr. Supervisor! Buenas noches, ¿no es así?”

Willem se inclinó para hacer contacto visual con las chicas y puso un dedo en su boca. Pestañaron en sorpresa por un segundo, pero luego sostuvo sus propios dedos en su boca, sugiriendo que Willem quería decir algo.

Serán comidas por Nigrat. Todos ellos, las chicas y Willem, parecen susurrar las mismas cosas mirándose entre sí. No importa el tiempo o lugar, cuando quieres que los niños hagan algo, primero tenías que asustarlos con la presencia de un demonio.

Willem les señalo a las chicas entrar al cuarto. No había suficientes sillas para todas, pero ciertamente serían atrapadas quedándose en la puerta. Al instante entraron al cuarto, las chicas acorralaron a Willem contra la pared.

“¿¡De dónde vienes!? ¿¡De qué raza eres!?”

“¿Qué hay entre tú y Naigrat? ¡Su conversación sonaba bastante profunda!”

“¿Tienes novia? ¿Qué tipo de chicas te gustan?”

“¿Cuál es tu comida favorita? ¿O no puedes comer comida?”

“Por cierto, de todas las preguntas que te acabamos de hacer, ¿cuál vas a responder primero?”

Como inundación torrencial, las preguntas llegan sin fin has que levanto sus manos, señalando que se detuvieran.

“Voy a responder tu respuesta primero. No tengo novia, pero me gustan del tipo amable y una mujer un poco mayor que yo que sea confiable. Mi comida favorita es la carne súper picante, y no hay nada que no pueda comer—pero hace unos días cuando vi el almuerzo de una Reptrace casi vomito todo. Mi relación con Neigrat es como la de un granjero con su vaca. Hasta esta mañana vivía en la Isla 28. En cuanto a mi raza… aparentemente tengo diferentes clases de sangre mezcladas así que realmente no lo sé.” Willem respondió a cada una de las preguntas, señalando a quien le preguntaba mientas marchaba.

Jadeos de admiración salían de la boca de las chicas. Satisfecho consigo mismo, Willem se rio con un aire de satisfacción. Como resultado de ser criado en un orfanato, entretener a los niños era una de sus especialidades. Por cierto, por cualquier cosa la ‘Hija’, creció en el mismo orfanato, viendo a Willem con eso, ella siempre le llamaba extraño.

Ahh… los niños son geniales. Chicas, a diferencia de las mujeres — especialmente a una malvada troll — no confundían a Willem con ninguna clase de comportamiento. Él no había sospechado de ningún motivo implícito detrás de su amabilidad. Ahh… que maravillosas criaturas.

“Mi nombre es Willem. Voy a estarlas ayudando por un rato.”

“¿Vas a vivir aquí?”

“Sí, después de todo, es mi trabajo.”

Otros suspiro de admiración. De las chicas que susurraban el silencio, Willem pudo adivinar que un forajido que vino a quedarse era un evento sin precedentes. Eso la da sentido, dado que el viaje a la Isla 68 no fue algo fácil, ya que Willem los había descubierto ese día. Ya que había una nueva cara rondado por aquí y por eso mismo había sido un evento emocionante para las chicas.

“¡Hey! ¿Qué están haciendo?” Una voz regañaba vino de la puerta.

Las chicas se congelaron. Parada fuera de la puerta no era Naigrat, como Willem pensó primero, sino la chica con cabello azul.

“Él hizo una largo viaje y debe estar cansado, no le molesten. ¿No es eso lo que les dijo Naigrat?”

“Umm… ahh…” dijo entre dientes la chica de cabello naranja.

”No puede detener mi curiosidad,” dijo la chica de cabello azul.

“¡Eso es! ¡Es a lo que llamas una fuerza irreversible!” exclamó la de cabello rosado.

Cortando las excusas, la chica de cabello azul lo dijo otra vez. “Naigrat lo dijo, ¿cierto?”

“¡¡Sí, señora!!”

Las chicas estuvieron en otra retirada perfecta. Willem escuchó voces de despedida que resonaban cada vez más lejos y lejos del pasillo.

“Hmph, nunca escuchan a las personas.” Ella miró a Wille. “Lo siento mucho… las pequeñas siempre son las molestas.”

“No me importa… estoy acostumbrado a estar rodeado de niños.”

“Bueno eso me alegra, pero no las mimes demasiado. Si las dejas sin cadenas se volverán salvajes.”

“Haha, voy a tener cuidado.” Willem rio, a lo cual por alguna razón la chica respondió con un gorgoteo, como si estuviera asustada.

Un corto silencio. La chica, quien pensó que se iría tan pronto después sacó a las chicas, no se movió.

Ella parecía recordar algo. “Ah… siento lo de Panival en el bosque. Ella fue demasiado energética… ella no quería hacerte daño.”

“Está bien… no estoy enojado. Gracias por el baño, no pesque ningún resfriado ni nada.”

“Oh… ya veo… umm…” Ella se detuvo otra vez. “Kutori…”

“¿Hm?”

“Mi nombre. Cómo decir esto… es raro ya que te dije que no me olvidaras antes… por supuesto que no lo recuerdas… pero pensé que como estás aquí y eso… debí al menos decirte mi nombre.”

“Ah…” Willem pensó por un segundo. Oh, eso es. Nunca supimos nuestros nombres.

“Soy Willem. Mucho gusto, Kutori.”

Ella se tomó un momento para reunir su aliento. “También… umm…” incapaz de encontrar las palabras adecuadas, ella finalmente dijo, “Olvídalo. Siento molestarte… espero que descanses bien.”

Mientras Kutoria se daba la vuelta para irse, Willem de pronto recordó algo. Él lo había olvidado su reunión con Naigrat en medio de su confusión, pero había una pregunta en un rincón de su mente desde que llegó.

“Espera… quiero preguntarte algo…”

“¿Eh?”

La puerta, la cual había sido cerrada, una vez más se abrió crujiendo.

“Vine aquí como el encargado de armas de la Compañía de Comercio.”

La chica asistió.

“Y este lugar es una almacén para almacenar esas armas.”

“Mhm.” Ella asistió una segunda vez.

“Pero no importa cuántas veces lo mires, este lugar no parece a un almacén para mí. ¿Dónde están las armas?” Él miro el cuarto. Él miro fuera de la ventana. Donde quiera que mirara, todo lo que Willem veía era un complejo residencial. Sin rastros de almacenes.

O tal vez cuando escucho que son armas usadas para pelear contra las ’17 bestias’, Willem asumió que las armas serían grandes Golems o algo como eso, pero en realidad no eran tan grandes. En ese caso, tal vez las armas podían almacenarse en algún cuarto. Aunque, un misterio más se mantenía.

“Y… sé que no debería preguntártelo directamente, pero, ¿qué son ustedes? ¿Por qué están viviendo en esta supuesta instalación militar?”

Por un segundo, Kutori miró fijamente a Willem. “¿Vienes aquí sin siquiera saber eso?” Ella estrecho sus ojos. “Encima de eso, ¿juegas con niños sin saber su situación? ¿Eres del tipo de persona que actúa sin pensar?”

“Ah….” Willem no pudo decir nada de regreso. Él también era consciente que actuaba irracionalmente algunas veces.

“Bueno, da igual. No es que fuera un secreto, así que te lo diré. La respuesta a tu primera pregunta es la segunda pregunta. La respuesta a tu segunda pregunta es tu primera pregunta.”

“¿Huh?” Un acertijo de pregunta. “¿Qué significa eso?”

“No deberías pensar mucho en eso. Es exactamente como dije. Somos las armas de las que estás hablando.”

— Ah.

Se tomó algo de tiempo para que su cerebro procesara el significado de sus palabras.

Kutori agitó sus manos. “Entonces bien, mucho gusto, Sr. Supervisor.” Ella camino fuera de la puerta y la cerró.