martes, 5 de junio de 2018

Kamigoroshi no Eiyuu to Nanatsu no Seiyaku prologo

Cuando desperté la nostalgia me invadió.

Levante la cabeza de la mesa de madera y al notar cómo el dolor se extendía por mi cuerpo lamente haber dormido en aquélla extraña posición.

Estire los músculos de mi cuerpo, moví mi cabeza y un desagradable sonido se escuchó:

*goki–goki*

El viejo dependiente me miró y frunció el ceño.

“Al fin despertaste”

Dijo mientras limpiaba una taza con sus manos. Sus palabras sonaban ásperas.

Abrí mis pesados párpados, producto de alcohol, y me volví hacia él.

“Sí… el sake de aquí es realmente delicioso, tuve un buen sueño”

Creo que fue un sueño sobre pasado…

Una sensación abrasadora se instaló en mi pecho.

Me pregunto si mis antiguos compañeros todavía lo están haciendo bien.

Negué con mi cabeza.

Compartí todo con esos chicos…

Fui convocado como un Valiente, con las expectativas de un Héroe, y destinado a asesinar a un Dios…

–¡Qué nostálgico! Aún moran en mi mente los recuerdos de aquellos días… junto a un ligero pesar.

Regresando triunfantes como los héroes que vencieron a un Dios…

¿Qué pensarán ellos de mi, de alguien que escapó de esa presión? Probablemente estén resentidos.

Lamentablemente no lo sé y en su momento no tuve el valor para determinarlo… tampoco tengo la intención de hacerlo en el futuro.

Frente al mostrador débilmente iluminado por una vela, tome de mi ya casi vacío monedero una moneda de cobre y comenté con voz ronca:

“Le dejo los cálculos a usted”

“Sí, vuelve pronto. Por favor, tan solo evita embriagarte al punto de terminar durmiendo a un lado de la carretera, ¿entendido?”

“Jajaja, está bien, seré cuidadoso”

Me levante de la silla y durante el trayecto trastabillé un par de veces debido a que no poseo total control sobre mis piernas.

Viéndome de esa manera, el tendero, soltó otro suspiro.

Al parecer es bastante tarde, ya no hay más clientes en el local.

Aunque tal vez sea por el hecho de que haya pocos habitantes en la zona.

Dirigí una última mirada al tendero, quien mantuvo abierta su tienda hasta que desperté, y salí.

Sentí la brisa fresca como una caricia; esto me calmó un poco.

En realidad, mis pasos todavía son inestables. Y pensar que sería este el final de quién alguna vez fuera un Valiente, de un hombre aclamado como un héroe… en momentos como este sólo podía reír.

Han pasado tres años desde que fuimos convocados.

Nos llevó dos años derrotar al Dios Demonio.

Hace un año me separe de mis compañeros y llegue a este pueblo para vivir tranquilamente con el dinero que recibí como recompensa.

Puede que hasta se hayan olvidado de mi…

Esto, en lugar de hacerme sentir mal, me alivió.

Yo no soy alguien con la capacidad de convertirse en un verdadero Valiente o en un Héroe.

–13 personas fueron convocadas desde la Tierra a un mundo diferente para convertirse en los salvadores del mismo.

La misión del grupo era derrotar al Dios Demonio, que quería destruir todo a su paso, sacando provecho de las hablidades tramposas que les fueron otorgadas al llegar a este mundo.

Yo no era un mago que fácilmente podría derrotar al mago más fuerte de este mundo; ni un espadachín que podría derrotar a un golem de 10 metros con un solo corte; no es como si tuviese una inteligencia superior… tampoco soy bueno con las estrategias, y mucho menos en la curación de personas. Fue doloroso estar con esos chicos y chicas que si lo eran.

Convocado de un mundo diferente. Salvador. Protección divina de la Diosa. La confianza de la realeza. Las expectativas de las personas.

Creo que los 12 que se mueven hacia adelante sin vacilar sorprendentes.

Pero, por desgracia, la situación me superó.

“Ah~… tengo sueño”

En el cielo nocturno, la luna brillaba con un tinte rojizo. Era ese color la prueba de que este era un mundo diferente.

*Suspiro*

Si me duermo en este estado, estoy seguro de que nuevamente soñaré con el pasado. Continúe caminando por las oscuras calles.

En este mundo sin electricidad, el panorama se vuelve muy oscuro después de la puesta del sol.

En la capital real, las calles son iluminadas con energía mágica, pero eso no sucede en este pueblo rural

Basándome en la tenue luz de la luna, busque el camino hacia la posada donde tengo una habitación alquilada.

Bostecé una vez más. ¿Qué debería hacer mañana?

Meditaba mientras pateaba piedras con mis botas de cuero.

Mh, tomaré algunas peticiones del gremio de aventureros, necesito ganar dinero para satisfacer mis necesidades.

Tres años pasaron desde que fuimos convocados… dos tratrando de vencer al Dios Demonio y el último como ya mencioné.

Aparentemente los demás están utilizando sus habilidades para tener una buena vida.

Haciendo popular un juego muy popular en nuestro mundo original; mejorando el gobierno y la calidad de vida en general.

Incluso he oído de algunos que estaban viviendo como caballeros en el castillo real, o ganando dinero por derrotar monstruos.

Bueno… cambiar el mundo suena mucho más difícil que salvarlo.

Sin embargo, pienso que todavía deben vivir sus vidas al máximo.

Al menos, estoy seguro de que no están viviendo de la manera en la que yo lo hago, con problemas financieros.

Estoy seguro de que no están viviendo de una manera igual a la mía, quien tiene problemas financieros.

“Hace frío….”

La ventisca me hizo estremecer.

No hay internet, no hay autos, no hay manera de volver a nuestro mundo y no hay manera de contactar a nuestros padres y amigos. Nuestras conexiones se destruyeron.

Pero, aun así, todavía no puedo odiar este mundo.

Incapaz de odiarlo, pero al mismo tiempo sin tener un gusto profundo igual que los demás, ese es mi estilo. Si me preguntan si me gusta o lo odio, probablemente diré que me gusta. Pero realmente no puedo decirlo con mucho orgullo.

*Suspiro*

“Realmente…¿qué estoy haciendo?”

Mientras miraba hacia arriba, la luna rojiza me miraba a mí.

“Tengo que ahorrar un poco de dinero”

Ya que la posada cobra por adelantado y en su totalidad los costos, estaré bien durante un tiempo, pero el contenido de mi cartera pronto estará vacío.

Un Valiente llamado desde otro mundo.

Un Héroe asesino de Dios.

Soy uno de ellos.

Pero incluso así, en estos momentos, estoy preocupado por el dinero para la comida de mañana.

¡Qué realidad tan ridícula!

No hay comentarios:

Publicar un comentario